Fidel: Cuba y EE.UU. han tenido una conducta diferente contra el terrorismo

La Habana, 20 mayo de 2005

El Comandante en Jefe Fidel Castro ilustró hoy claros ejemplos de como Cuba y Estados Unidos han tenido una conducta diferente en la lucha contra el
terrorismo.
Ante más de 200 mil habaneros reunidos en la Tribuna Antimperialista José Martí, Fidel reveló documentos de la lucha cubana contra ese flagelo y denunció el contubernio de grupos contrarrevolucionarios y funcionarios para hacer fracasar la cooperación entre las dos naciones.
Luego de rememorar una amplia cadena de atentados financiados por la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA) y perpetrados en 1997 por una red organizada por Luis Posada Carriles, el líder cubano dijo que la colaboración se inició en 1998, pero que de inmediato fue frustrada.
La mafia de Miami y el ex jefe del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en esa ciudad, Héctor Pesquera, hicieron fracasar los esfuerzos conjuntos de Cuba y
Estados Unidos de combatir el terrorismo, acusó Fidel.
Apuntó que el empuje y la influencia política de los líderes de la mafia pudieron más incluso que el presidente de Estados Unidos, William Clinton, y su Consejo de
Seguridad Nacional.
En particular, refirió que fue Pesquera, entonces jefe del FBI en Miami, quien rompió los contactos de las autoridades de los dos países, y quien se movió para
desbaratar la red que tenía Cuba en esa ciudad para combatir a los grupos terroristas.
Pesquera concentró sus fuerzas en identificar, perseguir y enjuiciar a los patriotas cubanos, enfatizó Fidel, al aludir al arresto y encarcelamiento de René
González, Gerardo Hernández, Fernando González, Ramón Labañino y Antonio Guerrero, condenados a largas penas de prisión en ese país.
La dirección de la mafia se había percatado de los contactos de las autoridades de Cuba y Estados Unidos en relación con los actos de terrorismo, dijo, e influyó para
impedir avances en ese terreno.
Previamente, el mandatario expuso la colocación de bombas en hoteles y otras instalaciones turísticas de La Habana entre abril y septiembre de 1997, que provocaron la muerte del turista italiano Fabio di Celmo, heridas a otras 10 personas y cuantiosas pérdidas materiales.
Los hoteles Capri, Nacional, Meliá Cohíba, Copacabana, Chateau y Tritón, y el restaurante La Bodeguita del Medio fueron escenarios de estos actos criminales, además de otros lugares donde se prepararon los atentados, pero fueron frustrados tales intentos.
Se detuvo a varios mercenarios centroamericanos responsables, se obtuvieron los medios materiales y técnicos empleados y una amplia información sobre los
investigadores, detalló Fidel.
Ya anteriormente, desde el 17 de octubre de 1992 hasta el 30 de abril del 97 se había confeccionado una lista de 13 graves actos de esta índole, contra instalaciones
turísticas principalmente, continuó.
Estas fueron financiadas casi en su totalidad por la FNCA, y se elaboró una información que se hizo llegar al presidente Clinton a través de una destacada personalidad
política, enfatizó.
El líder cubano habló de la detección de un plan de los terroristas de volar aviones que trasladaran turistas desde y hacia Cuba.
Destacó que era importante tanto para Cuba como para los Estados Unidos hacer frente a esta situación, antes de que regresara la moda de secuestrar aeronaves, que pone en extremo peligro la vida de personas inocentes de diferente procedencia.
Fidel llamó a materializar esfuerzos conjuntos para abortar esos planes terroristas y aseguró la completa disposición de las autoridades cubanas para colaborar con
sus homólogos norteamericanos. Posteriormente, el Comandante en Jefe refirió que envió al presidente Clinton una carta redactada por él, en la que trataba siete aspectos, pero aludió especialmente al relacionado con el terrorismo.
Se trata de que las autoridades cubanas habían detectado un plan para cometer actos de terror que también afectarían el territorio de Estados Unidos o personas de
esa nacionalidad. La misiva fue enviada con el destacado novelista Gabriel García Márquez.
La carta fue entregada el siete de mayo de 1998 a funcionarios de alto rango del gobierno yanqui, ocasión en la que se produjo un intercambio en el que García Márquez dijo haber advertido una voluntad de cooperación de parte de sus interlocutores.
Creo que ha comenzado el camino a la reconciliación, dijo el destacado novelista en sus impresiones narradas en su informe, leído íntegramente por Fidel.
Dos días después se establecieron contactos entre funcionarios de alto nivel que llevaron a la visita de expertos del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en
junio de ese propio año, quienes se llevaron a su país una copiosa información, reconocida por ellos como de gran valor.
Transcurrieron casi tres meses y nada ocurrió, recordó el líder cubano en su amplio recuento, hasta que el 12 de septiembre fueron detenidos los cinco compañeros, hoy Héroes de la República de Cuba, quienes destacados en Miami constituían la principal fuente de información sobre estas actividades.
No resultó detenido ningún terrorista en ninguna parte, sino los compañeros que nos enviaban la información, denunció Fidel.
Enfatizó en que lo que ellos si pudieron apreciar es que había información seria y fidedigna y que nuestras denuncias tenían fundamento, y apuntó que se conoce bien
el trato brutal que le han dado a estos luchadores contra el terrorismo.
Al concluir su alocución, el líder de la Revolución afirmó que toda esta lucha de Cuba ha contribuido a salvar cientos y quizás miles de vidas, entre ellas las de muchos
del hermano pueblo norteamericano.
Entre un mar de banderas alzadas por los presentes, Fidel sentenció que esto prueba que las conductas de los dos países han sido diferentes.

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