Se
acercan las fiestas de fin de año y, lamentablemente, la vieja consigna
de "navidad sin presos políticos", acuñada por las organizaciones
populares, está más vigente que nunca. Las cifras no son exactas,
pero alrededor de cuatro mil militantes populares están detenidos, procesados,
encarcelados por luchar. Entre ellos los procesados de la Legislatura y Diana
Sacayán, compañera de la Fede. Los nuevos mecanismos que el gobierno
prepara para seguir persiguiéndonos y que son denunciados por los compañeros
de la Coordinadota Contra la Represión Policial e Institucional (Correpi),
sólo nos convocan a seguir organizándonos y luchar contra las
restricciones a la democracia (o lo poco que queda de ella).
El gobierno no cesa de elaborar confusión cuando
de represión se trata. Según Clarín del domingo 28 de noviembre,
lanzará en estos días un grupo policial para reprimir las movilizaciones,
con 600 policías perfectamente adiestrados con escudos, bastones y protección
"robocop" en piernas y brazos. También con "disuasivos
químicos" que producen los efectos del gas lacrimógeno, a
lo que se sumarán grupos de refuerzo con armas antitumulto.
La tramoya (sólo para consumo de idiotas) es que el comando tomará
la denominación de "los pacificadores". Es decir que, según
el gobierno los "pacificadores" perdonarán la vida de los manifestantes
y solo los contendrán (a palos) y los detendrán. Es extravagante
que el ministro del Interior, Aníbal Fernández, declare (como
lo hacía, tiempo atrás su maestro Carlos Corach) que "la
represión será sin armas; sin violencia y con respeto de los derechos
humanos". No matar -y no es nada seguro-, es para Fernández pacificación
y no represión violenta.
Los jefes de la división son el comisario Juan Carlos Migliozzi y el
subcomisario Daniel Neira, que habían trabajado juntos en la custodia
presidencial con Menem y De la Rúa y ninguno de los dos parece muy contento
con la obligación de no llevar armas de fuego. Migliozzi, dicho sea de
paso, es uno de los imputados por la masacre del 20 de diciembre.
"Los piqueteros están seguros de que yo no tengo armas, pero nosotros,
en cambio, no sabemos si ellos las tienen. Por qué tenemos que estar
en esa desventaja", se preguntaron en Clarín. Pensando así
los jefes, quién puede garantizar que en la tropa no se usen armas escondidas
o armas blancas.
El comando de "pacificadores" es un grupo de represión violenta
contra el derecho de peticionar, que traerá como consecuencia más
encarcelaciones de militantes obreros y populares y las condiciones ideales
para que los asesinos se escondan tras el escudo de la "pacificación"
y los "derechos humanos", para esos derechos capitales que dicen Kirchner
y Fernández que saldrán a las calles. ¿Qué dirán
los progres y trasversales kichneristas? Que "los pacificadores" son
un grupo antimperialista...
Fuente: Correpi