Los
compañeros de la Fede y del MUI son protagonistas del conflicto estudiantil
contra la Ley de Educación Superior de mayor trascendencia nacional
El viernes 26 de noviembre después de treinta días
de lucha con una toma de casi todos los asentamientos de la Universidad Nacional
del Comahue, en un marco de gran movilización estudiantil sesionó
el Consejo Superior. La gran presión de los estudiantes obligó
a la gestión de la rectora Pechen (miembro del MPN partido provincial
del derechista Sobisch) a sentarse, ya que no contaban con ningún argumento
más que el de la vigencia de una ley, que ellos mismos consideraban injusta,
por lo menos públicamente. Después de dos meses de negarse sistemáticamente
a debatir con los estudiantes, tuvieron que ceder.
La sesión comenzó a las catorce extendiéndose hasta pasadas
las 22. Los estudiantes desarrollaron sólidos argumentos que fundamentan
el rechazo a la LES y a la Coneau como organismo de acreditación y de
evaluación, desnudando su verdadero sentido: aplicar esta ley al servicio
de los intereses del Banco Mundial , el FMI y centralmente avanzar en la privatización
y elitización de la educación pública.
La
movilización que se daba cita en el Consejo Superior se desarrollo en
un marco de mucha tensión y fue acompañada por la presencia solidaria
de Madres de Plaza de Mayo, obreros de Zanon, organizaciones de desocupados
y demás sectores en lucha.
Luego de aproximadamente ocho horas se inició la votación y los
resultados fueron alentadores, con 17 votos a nuestro favor y doce en contra,
triunfó la posición de los estudiantes contenida en los cinco
puntos exigidos:
1) rechazo a la Ley de Educación Superior
2) rechazo a la Coneau
3) dejar sin efecto las acreditaciones presentes y futuras
4) suspender las actuaciones sumarias a los estudiantes de la Facultad de Ingeniería
5) extensión del calendario académico para recuperar los días
perdidos
En un clima de mucha emoción, abrazos, lágrimas, fuegos artificiales
y los puños alzados de todos los estudiantes resonaba la consigna: "¡universidad
de los trabajadores....y al que no le gusta...se jode...se jode!". Esa
noche sólo se respiraba victoria en la barda (sede central de la Unco)
y con una emoción a flor de piel marchamos esa misma noche alrededor
de tres mil estudiantes por las calles de Neuquén, recibiendo calurosos
aplausos y bocinazos de los vecinos de la ciudad. Se realizó una quema
simbólica de un ataúd con el nombre de Coneau y LES que esa misma
noche quedaron sepultadas junto a una gestión debilitada y derrotada.
El balance que realizamos desde la Federación Juvenil Comunista y nuestra
participación desde la agrupación Santiago Pampillón es
altamente positivo ya que desde nuestro humilde lugar hicimos todos los aportes
a nuestro alcance en la discusión y la práctica, en la caracterización
de la gestión, la de nuestra propia fuerza y en cómo darle una
salida victoriosa al conflicto. Pusimos el sacrificio de todos nuestros compañeros
en el sostenimiento de la toma desde el trabajo en las comisiones y poniéndole
el cuerpo a ese mes de lucha. Valoramos enormemente el aporte que hicimos en
sostener la unidad como garantía de masificación del conflicto
que en última instancia inclinó la balanza, y que fue acompañada
por todos los argumentos académicos y políticos que nos dieron
el triunfo.
Consideramos que esta lucha es un triunfo político y un gran aporte en
el camino a la derogación de la LES, lucha que debemos tomar nacionalmente.
Ratificando el Comahue su trayectoria de resistencia y combatividad, mostrando
nuevamente que las luchas que se llevan en un marco de unidad y se logran masificar
son victoriosas.
¡Hasta la victoria siempre compañeros!
Roxana y Marcos -FJC Regional Comahue