Estamos a unos días del 23 Congreso partidario y de la mano de los debates del Partido lanzaremos el proceso congresal de la Fede que se realizará en vísperas del aniversario número 84 de nuestra organización.
Es muy cierto eso de que cada generación se incorpora
de manera propia a la lucha revolucionaria. La nuestra es la que resistió
al neoliberalismo durante la década del 90 y llenó de combatividad
y rebeldía la rebelión popular de diciembre del 2001, incorporando
a muchos a un nuevo proceso de lucha y movilización. Somos la generación
que miró cómo nos quedábamos a mitad de camino entre la
rebelión y la construcción de una alternativa política
que pudiera dar respuesta a las exigencias que plantaba el campo popular. Y
somos la generación llamada a romper el bloqueo cultural de la izquierda,
que nos impide avanzar en ese sentido. La Federación Juvenil Comunista
siempre jugó un papel fundamental en la construcción de la cultura
revolucionaria y fue protagonista de cada una de las luchas del pueblo argentino
y latinoamericano. Somos la Fede de las Juventudes Políticas y la Brigada
del Café. La Fede de Jorge Calvo, Marcelo Feito y Fredy Rojas.
Somos la Fede que de cara al congreso partidario se prepara para realizar su
propio congreso nacional. En el primero reafirmaremos nuestra línea,
de opción por el socialismo y construcción de alternativa política.
Debatiremos y definiremos la táctica concreta para este momento en que
muy despacito empieza a debilitarse un gobierno que construyó fuerte
consenso apropiándose del discurso de la izquierda, pero que no hace
más que "traicionar" las expectativas que creó. Lo hace
cuando genera un récord de luchadores populares procesados, detenidos
y perseguidos, cuando consolida las relaciones carnales entregándole
cada vez más al Fondo y sacándole a salud y educación.
Lo vuelve a hacer ahora, cuando inventa salvaciones milagrosas sobre el tema
de la deuda, creando la ilusión de que China nos va a sacar las papas
del fuego.
En el congreso de la Fede tendremos que avanzar en recrear, en clave juvenil,
cada una de las definiciones del congreso partidario, poniendo a la Fede en
condiciones de ser parte de la conducción del movimiento estudiantil
y juvenil en general. Tendremos que poner la Fede a la altura de las tareas
que nos exige este momento histórico. Tenemos que ser la Fede que avance
firmemente hacia la unidad de la izquierda y del campo popular y que sea protagonista
de un movimiento juvenil combativo y revolucionario. Lo tenemos que hacer desde
la firme convicción que se expresa en nuestro material congresal que
afirma que "creemos no equivocarnos al pensar que la juventud está
en condiciones de asumir una tarea histórica, que sólo la joven
generación puede asumir como tarea práctica: romper el ciclo de
las divisiones y la dispersión de los revolucionarios argentinos para
construir un nuevo proyecto revolucionario en la Argentina. La gran tarea de
la Federación Juvenil Comunista debería ser apuntar a que la joven
generación militante asuma como tarea propia la de unir a las izquierdas
y el campo popular, no sólo para asumir la continuidad histórica
de la lucha, sino resolver lo que nunca se pudo resolver, la revolución
en la Argentina".