ACUERDOS BILATERALES ENTRE CUBA Y CHINA
ALGO MÁS QUE BICICLETAS
Escribe Athos Fava, responsable de Relaciones Internacionales
del Partido Comunista Argentino
Desde la lógica de la derecha que ataca a la República
Popular China por ser comunista, a sus dirigetnes por construir una "dictadura",
al Partido Comunista Chino por ser "autoritario y antidemocrático" y al sistema
imperante por (¡Qué paradoja!) someter a la población a una "explotación feroz",
desde esa lógica de la derecha, la derecha cumple correctamente con su papel:
ubica a su enemigo y lo combate. 
El imperialismo, la derecha, mantiene una lógica en sus fines y, en estos últimos
años, ha producido una serie de acciones concretas (que no son para desarrollar
en este artículo) que demuestran la enorme preocupación que tienen por el crecimiento
arrollador de la China Comunista, país que en 2015 superará en la producción
de riqueza anual computada a paridad de poder adquisitivo a los EE.UU., convirtiéndose
en el mayor productor del mundo de bienes y servicios, es decir, esto es, de
riqueza. Hoy, ya es el segundo.
La derecha identifica al enemigo y apunta los cañones sobre él. No todos tienen
esa misma capacidad de observar y analizar lo que sucede en el mundo y cómo
se agrupan las fuerzas. Una parte de la izquierda, posiblemente retenida por
el predominio del pensamiento pequeñoburgués que adoptó, abandonando las herramientas
de análisis científico que otorga el marxismo leninismo, reemplazándolo por
modas donde predominan la metafísica y la vulgaridad, se esfuerza en demostrar
o difundir que China no es socialista, algunos más audaces, afirman lo mismo,
pero en una versión más cruda: dicen que China es capitalista.
Los razonamientos metafísicos y vulgares no desisten de la necesaria coherencia
que "confirman" sus dichos, aunque esta "coherencia" por su naturzaleza incremente
la vulgaridad de lo afirmado. Cuando a un 'neoantisocialistachino de izquierda'
alguien le pregunta "¿leíste el discurso de Fidel frente a Hu Jintao?, cuando
dice 'las relaciones entre China y Cuba constituyen hoy un ejemplo de transparencia
y colaboración pacífica entre dos naciones que sostienen los ideales del socialismo'",
donde lo condecora expresando "...por sus elevados aportes a la causa del socialismo
en China a lo que consagró su vida, primero desde la Juventud Comunista y luego
desde múltiples responsabilidades al frente del Partido, por su inquebrantable
determinación de continuar luchando a favor del socialismo y el progreso de
ese hermano país...". El neoantisocialistachino de izquierda responde con la
liviandad que su pensamiento le otorga "¡qué otra cosa puede hacer Fidel!¿quedarse
aislado del mundo?", y suele agregar "la ayuda china a Cuba es miserable, lo
más importante consistió en la entrega de algunas bicicletas".
NO SOLO ESO
¡Algo más que bicicletas, camaradas de la izquierda
neoantisocialistachino! Entre el 22 y 23 de noviembre de 2004, los presidentes
de China y Cuba firmaron 16 acuerdos que significan un fuerte apoyo del coloso
asiático a la economía cubana: convenio de cooperación fitosanitaria, memorando
sobre biotecnología, crédito por 6,1 millones de dólares para la compra de insumos
hospitalarios, donación de una idéntica suma para la adquisición de tela para
uniformes escolares, aplazamiento por diez años de cuatro créditos chinos a
Cuba, intercambio de técnicos en agricultura, modernización del sistema meteorológico,
provisión de equipos de rayos X para control de contenedores, cooperación en
el fomento de la enseñanza, financiamiento de la construcción de una planta
de ferro-níquel, promoción del comercio y la inversión, creación de dos empresas
mixtas para explotar el níquel, crédito para el desarrollo de las comunicaciones,
un millón de televisores con créditos largos y blandos.
Los más importantes de estos acuerdos son los vinculados con el níquel, en la
construcción de una planta en Moa se invertirán 500 millones de dólares, será
operativa en poco más de dos años y producirá 68 mil toneladas anuales con un
51 por ciento de propiedad cubana. En similares condiciones se emplazará otra
en San Felipe. También Cuba venderá a China cuatro mil toneladas anuales de
sinter de níquel durante cinco años.
Son también trascendentes los demás acuerdos: las empresas mixtas en biotecnología
que posee un fuerte desarrollo en Cuba que necesita mercado e inversiones de
capital que China proveerá.
En 1988 circulaban en La Habana 2700 autobuses que transportaban diariamente
a 3,4 millones de pasajeros. El bloqueo, la falta de repuestos y la obligada
canibalización de gran parte de las unidades para sostener a otras redujeron
ese parque a 700 unidades. De allí la importancia del compromiso asumido por
el gobierno chino de contribuir a la mejora del transporte automotor, compromiso
que se extiende al ferroviario y marítimo. Y los compromisos asumidos se cumplen.
De los mil autobuses que se producirán en China, 200 ya circulan en Cuba provistos
por la empresa Yutong, que también suministra repuestos, herramientas y capacitación
técnica. Otros ochenta ómnibus, entregados el 5 de setiembre, fueron modificados
para su mejor adaptación a las condiciones de la Isla, y se construirán 520
más. Se trata de un modelo con motores de 300 caballos de fuerza y muy confortables.
Los que ya están en Cuba transportaron hasta el inicio de diciembre a cuatro
millones de pasajeros.
TAMBIEN TRENES
En lo que hace al transporte ferroviario, ya están
listas doce locomotoras de 2500 caballos de potencia, 120 kilómetros de velocidad
máxima y 25 años de vida útil, que se incorporarán al servicio cubano a principio
de 2006, provistas por Xiong Jing, representante de la Industria de Ferrocarriles
del Norte de China, que más adelante entregará contenedores.
Asimismo, en setiembre pasado, especialistas chinos y cubanos recorrieron las
terminales marítimas de Cienfuegos, Santiago, La Haban, Maries y Nuevitas para
analizar la factibilidad de canalizaciones, equipamientos y dragado a cargo
de la compañía Ingeniería China de Construcción de Puertos Costeros.
Cuba produce alrededor de 78 mil barriles diarios de petróleo con lo que cubre
el 55 por ciento de sus necesidades, pero se trata de un petróleo con alto contenido
de azufre que obliga a emplearlo en usinas termoeléctricas y cementeras. También
recibe 53 mil barriles diarios de Venezuela, pero el desarrollo cubano exige
el consumo de alrededor de 200 mil barriles al día. Cuba posee ese petróleo
y de mejor calidad, solo hay que extraerlo.
Por eso no es casual que, en el marco de los acuerdos de cooperación de estos
dos países socialistas, que el monopolio estatal cubano Cupet y la corporación
mixta china Sinopec firmen un contrato de producción compartida de una zona
de potencial explotación de crudo. Sinopec es la mayor productora y distribuidora
de petroquímicos de China y la segunda extractora de gas y petróleo de ese país.
Datos de 2003 indican que China es el sexto productor mundial de petróleo con
170,9 millones de toneladas anuales.
En 2005 la economía cubana crece en un nueve por ciento, ello se debe a varios
factores, entre los internos está la paulatina recentralización de la economía
y los frenos a la apertura aprobada en 1993, está la salida de circulación del
dólar y su devaluación frente al peso cubano. También la disminución de empresas
mixtas con capital extranjero que pasaron de 400 a 287.
En los factores externos se encuentran Venezuela y China. La República Bolivariana
en primer lugar, el intercambio comercial con Cuba cerró en 2004 en 1348,7 millones
de dólares y será superior este año. China es una de las principales fuentes
crediticias y el segundo socio comercial de Cuba con 883,1 millones de dólares
en 2004, cifra que se va a incrementar en 2005.
Como queda claro, se trata de algo más que bicicletas.