EL GOBIERNO CHECO ILEGALIZA A LA JUVENTUD COMUNISTA
HERIDAS ABIERTAS EN EL ESTE EUROPEO


El gobierno de la República Checa se dispone a ilegalizar a finales de este año a la Juventud Comunista de la República Checa (KSM), organización juvenil del Partido Comunista de Bohemia y Moravia, uno de los partidos con mayor presencia e implantación social, política y electoral en la República Checa y Europa, llegando a obtener en los últimos comicios europeos más del veinte por ciento.

Las Juventudes Comunistas de la República Checa con la firma de su secretario general, Milan Krajcab, denuncian la impugnación del estatuto de la organización y contra el movimiento comunista en general bajo el pretexto de "que los objetivos de la actividad de KSM interfieren en un área restringida a las actividades de partidos políticos, que, según la interpretación del Ministerio de Interior, es excluido de la intervención de asociaciones cívicas. A pesar de que KSM no se diferencia en este ámbito en cuanto a su campo de actuación de otras organizaciones políticas juveniles en la República Checa, como los Jóvenes Conservadores, los Jóvenes Social Demócratas, los Jóvenes Demócratas Cristianos, etcétera. Así, se hace obvio que este ataque contra KSM está políticamente motivado. Es un intento evidente de restringir nuestra libertad de asociación", asegura en su comienzo el comunicado.
Entre los intentos fundamentales aparece el de forzar a KSM a renunciar a su programa político, su identidad comunista, sus objetivos y su base teórica basada en Marx, Engels y Lenin, en definitiva el marxismo. Sobre esta base el Ministerio de Interior de la República Checa amenaza con ilegalizar a KSM el día 31 de diciembre de 2005. Si esto sucediera, sin duda alguna, fijaría un precedente por el que el mismo argumento podría ser utilizado contra otras asociaciones cívicas. Además, el Ministerio de Interior se ha propuesto atacar el Partido Comunista de Bohemia y Moravia (Kscm), representado en el Parlamento de la República Checa.
Este ataque contra KSM es simplemente el punto álgido de una campaña anticomunista de larga duración, que ha aumentado y se ha intensificado este año. Entre sus manifestaciones estuvo, por ejemplo, una petición titulada "Suprimamos a los comunistas", una iniciativa de dos senadores de aprobar una ley que criminalizaría las ideas comunistas, el movimiento comunista y la misma palabra "comunista". Esta ley pone simultáneamente y al mismo nivel al comunismo y sus ideas con el fascismo y sus crímenes. (Este texto ya se aprobó en el Senado de la República Checa y ahora deberá ser discutido en el Congreso de los Diputados.)
"Creemos que es necesario levantarnos a nivel internacional contra este intento de criminalizar al movimiento comunista de la República Checa", concluye el documento de los compañeros comunistas de la República Checa.

ANÁLISIS
ENTRE LA VENGANZA Y LA REVANCHA

Lo que ocurre en las ex repúblicas socialistas del Este de Europa constituye un fenómeno digno de analizar. Por un lado, nadie puede negar el enorme papel desempeñado por los comunistas de esos países en su lucha contra el nazismo en la Segunda Guerra Mundial.
Por otra parte, el derrotero seguido en la historia por los procesos de construcción del socialismo tras la derrota de las fuerzas agresoras en la contienda, allá por 1945, es un camino plagado tanto de dificultades como de satisfacciones.
En Checoslovaquia se habían logrado aglutinar tras el triunfo de la revolución y la instalación el socialismo, diversas nacionalidades que conformaron la república.
Pero tampoco se puede ocultar que en el llamado socialismo real se cometieron una importante cantidad de errores, que se pagaron con el tiempo. Así ocurrió la Primavera de Praga en 1968. Y así fue que cuando la ofensiva imperialista de los 80 se aceleró contra el bloque socialista, surgieron los dramas ocultos. Aparecieron los traidores, que se habían servido del poder del estado y pusieron su capacidad y su ubicación al servicio de los intereses capitalistas. Pero también surgió la revancha y la venganza de capitalismo mundial. La revancha por las muchas décadas en que se demostró que otro mundo es posible. Y la venganza por haber sido estos países los que, aun con sus defectos, brindaron al mundo el más maravilloso ejemplo que la humanidad puede tener: el de la Revolución Socialista.

Pablo Mercau

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