FEDERACION SINDICAL MUNDIAL
LOS TRABAJADORES EN LA ACTUAL SITUACIÓN INTERNACIONAL


En la apertura del reciente Congreso Sindical Mundial, desarrollado en La Habana, habló Pedro Ross Leal, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba. A continuación, una selección de sus palabras

EL CARACTER DE UNA EPOCA

Cuba, revolucionaria, antimperialista, solidaria e internacionalista los recibe como hermanos de lucha, que compartimos la justa aspiración de un mundo mejor para todos los pueblos del planeta. Muchos en el mundo predijeron el colapso de la Revolución, sin embargo, aquí estamos. Hemos tenido la capacidad de resistir y vencer todas las agresiones y asedios, y de emprender el camino de un desarrollo sustentable, basado en la justicia social y la mayor igualdad posible.

EL CONTEXTO INTERNACIONAL

El mundo que un puñado de potencias hegemónicas, encabezado por la ultraderecha de Estados Unidos, se empeña en imponernos a sangre y fuego es el más peligroso, el más injusto, el más antidemocrático, el más explotador, que ha conocido la humanidad. La posibilidad real de decretar guerras preventivas y sorpresivas contra sesenta o más países ha sido declarada públicamente por el presidente Bush. Estados Unidos no acata ni reconoce la ley internacional, y se jacta de ello.
Corren ríos de sangre en Irak, niños y mujeres son achicharrados con fósforo blanco, mientras el imperio no oculta que sus próximos objetivos pudieran ser Siria, Irán, Corea del Norte o Cuba.


LA SITUACION DE LOS TRABAJADORES

La justa aspiración de trabajo decente para todos, que proclama la OIT, está más lejos que nunca. Los trabajadores están cada vez más desprotegidos y sometidos a bárbara y cruel explotación. La dura realidad nos dice que el movimiento sindical en su conjunto se ha debilitado extraordinariamente: miles de sindicatos han desaparecido y millones de trabajadores han abandonado sus filas con el cierre de empresas y fábricas o el desplazamiento indiscriminado en busca de mano de obra barata, la privatización, la desestructuración laboral, el despido masivo y la no creación de puestos de trabajo estables y duraderos.
El pasado Congreso de la Ciols aprobó un llamado a la unidad del sindicalismo internacional seguramente coincidimos en que la unidad es una necesidad histórica y asignatura pendiente del movimiento sindical, sobre todo a escala nacional, allí donde la dispersión, la fractura y las divisiones constituyen un pesado lastre para encauzar la lucha de los trabajadores. Sin embargo es evidente que, tanto a nivel nacional como a nivel regional e internacional, aún subsisten conflictos de intereses y viejos rezagos de la guerra fría que obstaculizan cualquier proceso en ese sentido.
Creemos en que no sólo es posible, sino imprescindible, luchar por la unidad y a la vez por un sindicalismo que defendemos nuestro derecho a pensar en un proyecto sindical que retome lo mejor de los incuestionables valores históricos que han acompañado los sesenta años de existencia de la FSM y que enfrente con ansias clasistas los retos actuales.


PREGUNTAS Y DESAFIOS

¿Será erróneo aspirar a un movimiento sindical que defienda a los trabajadores y trate de recuperar las conquistas que les han sido arrebatadas?
¿Será ilógico luchar por un sindicalismo que levante las banderas antimperialistas, antioligárquicas y antineoliberales como arma fundamental de su acción?
¿Será acaso utópico pensar en un sindicalismo internacional que aspire a transformar todo lo que debe ser cambiado en el mundo?
Queremos un movimiento sindical que comparta por igual la lucha contra el llamado libre comercio que sólo beneficia a los países ricos, que comparta nuestra lucha por la abolición de la deuda externa que asfixia a los países del Tercer mundo, que defienda con igual fuerza los derechos de los trabajadores inmigrantes.
Tengamos presente aquel legado que nos dejó el Apóstol de nuestra independencia José Martí: "Nunca la noche es más oscura que un instante antes del amanecer ".

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