PAPELERAS EN URUGUAY
NO CAER EN LA TRAMPA DEL CONFLICTO


Las centrales de Uruguay y Argentina, bajo el lema "El río nos une", resolvieron elaborar proyectos comunes de integración y no permitir que prevalezcan conflictos que dividan

El PIT-CNT de Uruguay y la CTA de Argentina tuvieron un encuentro la semana pasada en Buenos Aires para abordar el delicado tema de los efectos de la instalación de papeleras en ambos países, especialmente la de Botnia -finlandesa- y Ence -española- en la costa del río Uruguay, Fray Bentos, cuyas construcciones ya han comenzado y que se convertirán en una poderosa fuente de contaminación ambiental. Esas plantas han provocado reacciones contradictorias. Por un lado, en la zona de Fray Bentos concita respaldos entre trabajadores que están desocupados y que ven esas instalaciones como un salvavidas en medio de la desesperación. Pero enfrente del río, en Gualeguaychú, toda la población las rechaza pues provocarán daños profundos en las aguas, la flora, la fauna y la atmósfera ya que la fabricación de pasta de celulosa es una de las actividades más contaminantes.
Sin embargo, esta cuestión de la contaminación ambiental es un problema que viene desde años también en Argentina. Solo sobre el río Paraná, en nuestra geografía, existen siete papeleras que contaminan diez veces más que las proyectadas Botnia y Ence.
Este es el panorama que movió a las centrales sindicales a reunirse para abordar el tema -y esto es lo que más se subrayó- partiendo de los intereses comunes de la clase obrera de ambos países para no caer en la trampa de la confrontación entre trabajadores, confrontación que es buscada especialmente por los defensores del Alca, quienes pretenden crear divisiones para impedir que los pueblos se integren con un sentido bolivariano y antimperialista.
De allí entonces que el PIT-CNT y la CTA decidieran conformar un espacio permanente de ambas centrales donde se debata y se intercambie información a los fines de arribar a conclusiones conjuntas. Lo más importante es que los dirigentes de ambas centrales -Carlos Cachón, secretario ejecutivo del PIT-CNT, y Víctor de Gennaro, por la CTA, entre otros- pusieran el acento en la necesidad de empezar a elaborar proyectos propios de integración que sean lanzados como alternativas frente a las propuestas contaminantes de inversores de países centrales cuya aspiración es trasladar sus industrias sucias a otros puntos del planeta para no contaminar sus propios territorios.
Esta decisión de las centrales es trascendente. Por primera vez trabajadores de Uruguay y Argentina resuelven abrir un espacio de creación de proyectos alternativos para impulsar, desde la visión de la clase obrera, la integración de los pueblos.


Arturo M. Lozza

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