LA VIDA POLITICA DE LA FEDE

Son muchos los desafíos que tenemos por delante. Este año, en el que se cumplen los 30 años del golpe militar, son muchas las tareas.
En primer lugar, es imperiosa la necesidad de generar aportes certeros a la construcción de alternativa política en la Argentina. Entendemos que esta construcción debe tender a conformar una fuerza política capaz de terciar de manera efectiva en la disputa del escenario político nacional y, en este sentido, la capacidad de aunar las voluntades opositoras al gobierno de Kirchner es fundamental para esta etapa. La consolidación de un espacio político, que desde las propuestas y desde la acción pueda confrontar con la política de reconstrucción del capitalismo nacional del kirchnerismo es primordial. En el ámbito juvenil, consideramos que es importante articular la voluntad y la capacidad efectiva de lucha de grandes sectores de la juventud a partir, por un lado, de la lucha contra el imperialismo y a favor de los procesos de liberación continental, como el caso de Venezuela, y por otro lado, a partir de la construcción de un programa juvenil de reivindicaciones que den cuenta de las cuestiones más sentidas por la mayoría de la juventud, como la falta de acceso a la educación, el trabajo, la salud y la vivienda, por la defensa de los derechos humanos y contra la represión. En este sentido, nuestro accionar debe ir dirigido a coordinar con el resto de las juventudes de izquierda y progresistas organizadas pero también con los sectores no organizados -al menos como tradicionalmente se entiende el término- de la juventud.

ARGENTINA Y LATINOAMERICA: DE NUEVAS OLAS Y SALVAVIDAS DE PLOMO

Se puede pensar que el kirchnerismo es fruto de las rupturas establecidas en el 2001. Desde su asunción en el 2003 - cuando los sectores del poder dominante empezaron a recomponer la gobernabilidad erosionada - el gobierno de K ha intentado cooptar no solo las reivindicaciones sino también a algunas fuerzas del campo popular. Nosotros entendemos que, lejos de que las políticas del gobierno se perfilen en una perspectiva de liberación, estas se constituyen como una forma de garantizar mejores niveles de gobernabilidad en su objetivo de reconstrucción del capitalismo nacional. Y si bien podemos valorar positivamente algunas de las medidas gubernamentales articuladas en el campo de los derechos humanos, por ejemplo, no podemos desconocer que también desde los sectores de poder se opera para que las fuerzas otrora cuestionadoras del modelo y el sistema, tributen para ellos. Y no podemos dejar de decir que fue durante el gobierno de Kirchner que la brecha entre los más ricos y los más pobres se ensanchó como nunca y que fue éste mismo gobierno el que realizó el pago más importante de la historia al Fondo Monetario Internacional.
Pero la realidad es que si ampliamos un poco la visión y miramos todo nuestro continente, la cosa se vuelve más compleja, y entre "estabilizadores" y "desestabilizadores", el gobierno de Kirchner se pone derechito en la fila de los primeros. Latinoamérica, donde hoy mas que nunca depositamos nuestras esperanzas, es un continente que da muestras de que las políticas antiimperialistas de los pueblos pueden tener expresión en las políticas estatales. Y si Cuba sigue siendo el faro que ilumina a todas las luchas del continente, por su dignidad, por su tenacidad, por su valentía y porque efectivamente sigue siendo un articulador de las luchas de los pueblos, Venezuela es el proceso que más originalmente se desarrolló en los últimos años. Y si Chávez puede hablar ahora de la necesidad de la construcción del socialismo en el siglo XXI es porque las condiciones materiales, objetivas y subjetivas del pueblo venezolano, le permiten conducir el proceso en esa dirección. Podemos sacar una incipiente lección: no hay proceso gubernamental tendiente a políticas emancipatorias y antiimperialistas que no contengan al pueblo organizado como actor fundamental en ese proceso. Y Kirchner claramente no es eso. Por el contrario, el gobierno nacional se suma a las nuevas formas de dominación que se articulan desde los gobiernos nacionales digitadas desde el imperialismo. Más allá de los gestos, los abrazos y las palabras, no todo es lo mismo: están los procesos que intentan confrontar con el poder del imperialismo, construyendo procesos nacionales que cuestionen y enfrenten esas políticas con recursos materiales, económicos, diplomáticos, etc, y están aquellos que intentan recomponer las condiciones de dominación y explotación que les garanticen la reproducción del capital.

LA CONSTRUCCION DE LA ALTERNATIVA

De todas maneras, consideramos fundamental abonar la construcción de una nueva fuerza política que pueda articular una serie de propuestas programáticas alternativas para el momento. Y lo alternativo es necesariamente opositor - coyunturalmente a Kirchner - pero también necesariamente incluyente de una propuesta de país distinta, que de una vez por todas proponga un modelo de país para los que hace mucho que no tenemos oportunidades. Pero como esto sin dudas no va a ser entregado gratuitamente, la construcción de una propuesta programática alternativa debe ir de la mano de la profundización del conflicto, que sea también a partir de allí que la construcción de un centro coordinador de las luchas sea algo más que una consigna para pasar a ser una realidad que ponga en jaque los intentos de fragmentación y marginalización de las luchas. Pero la construcción de una política alternativa comprende la construcción de la nueva fuerza política plural, que debe incluir de manera trascendental la acumulación de fuerzas en el movimiento social, es decir, como desde los sectores revolucionarios podemos sumar más voluntades organizadas que, como fruto de la reflexión y la acción, se configuren no como un elemento de la política de cooptación del kirchnerismo (tanto por su acción u omisión) y que sí puedan ser, desde un rol activo, constructores de una subjetividad, apoyada en una práctica material diferente, que aporte a la construcción de esa alternativa.
Y es en este sentido que debe ser la construcción en todos los ámbitos.

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