EL ANIVERSARIO DE LA FEDE Y LOS 30 AÑOS DEL GOLPE

LA HERMOSA FORMA DE VIVIR QUE ES LA REVOLUCIÓN

La Fede cumple 85 años. Es sin duda un acontecimiento muy importante en la vida del Partido Comunista y de la cultura revolucionaria y de izquierda de la Argentina, y por supuesto para el movimiento juvenil organizado.
La Fede es una de las organizaciones que tiene más historia, más trayectoria, que más ha contribuido a desarrollar la cultura y la organización política de la izquierda revolucionaria, antiimperialista y socialista en la Argentina.
Es un dato de enorme importancia que este 85º aniversario encuentre a la Fede en un proceso de afirmación ideológica, política, organizativa y en un proceso de expansión que se encuentra en una etapa inicial pero que puede alcanzar niveles muy importantes en plazos relativamente cortos.
El hecho de que el aniversario, 12 de abril, esté tan cerca del 24 de marzo plantea obligatoriamente una conjunción de la Fede, en su carácter de juventud revolucionaria, con el homenaje a los héroes y mártires de la lucha contra la dictadura, que en su gran mayoría fueron jóvenes y que en una parte importante fueron militantes concretos de la Juventud Comunista en el período que fueron secuestrados y asesinados, o detenidos y torturados, o que tuvieron que tomar el exilio o que habían comenzado y habían iniciado su compromiso político con la lucha por una vida mejor, la lucha por la emancipación de los explotados, la lucha por el socialismo en las filas de la Juventud Comunista. Creo que la Fede es ante todo una escuela de lucha y una escuela de heroísmo y que al recordar este aniversario recordamos también la tradición combativa de esta organización y de la juventud argentina que trató de tomar el cielo por asalto y que fue reprimida ferozmente, en una especie de contrarrevolución preventiva, por el terrorismo de Estado de la dictadura militar, precedido por el terrorismo de la Triple A, todos bajo la inspiración y la dirección del imperialismo norteamericano y de los monopolios transnacionales y de su aliada la burguesía argentina tanto en sus versiones políticas, en sus versiones militares como en buena medida también en sus partidos políticos tradicionales. Ellos fueron los responsables de un genocidio contra el pueblo argentino pero que fue un genocidio en particular contra la joven generación.
Y por eso la importancia de que el homenaje al 85º aniversario se enlace al repudio al golpe, al terrorismo de Estado, al homenaje a las víctimas y que sea al mismo tiempo un homenaje a la joven generación, joven generación a la que no le ha ido muy bien después con las democracias restringidas que derivaron de la retirada de la dictadura. Democracias neoliberales que continuaron con la aplicación del programa inspirado por Martínez de Hoz que los militares no alcanzaron o no pudieron aplicar en su totalidad y que fue desarrollado por los gobiernos de Alfonsín primero, profundizado por Menem, mantenido por la Alianza y hoy continuado con distintos mecanismos por el gobierno actual que persigue como proyecto político fundamental darle gobernabilidad y estabilidad a la Argentina de dos plantas, a la Argentina de dos velocidades que resultó de la aplicación del plan dictatorial.

LA JUVENTUD ACTUAL Y LA LUCHA POR LA REVOLUCION

El capitalismo siempre ha sido particularmente duro con la joven generación pero tenemos que decir que la experiencia que tenemos es que nunca ha sido tan duro como hoy. Realmente nosotros luchábamos en un país en los años 70 donde la injusta situación a que era sometida la juventud nada tiene que ver con la realidad actual donde el 60% de los jóvenes del país no pueden trabajar ni estudiar, donde el 60 o el 70% están por debajo del nivel de pobreza, donde muchos de los que están empleados están sufriendo el empleo en negro que abarca al 50% de los trabajadores argentinos, y donde los que estudian, los que han llegado a poder estudiar tiene grandes dificultades para mantenerse en las carreras, para llevarlas a término, y tienen perspectivas difíciles en relación a la posibilidad de concretar trabajos acordes o coherentes con las carreras que cursaron. Ni hablemos de las dificultades de recreación, para conformar una familia. Ni hablemos de las dificultades para acceder a una vivienda o de las dificultades para acceder a un seguro de salud. Y por supuesto tengamos en cuenta que los terribles mecanismos de represión inherentes a estas democracias restringidas tales como el gatillo fácil, la tortura sistemática ante las detenciones, el endurecimiento del Código Penal afectan especialmente a la joven generación por lo tanto nunca es tan justo y tan necesario que exista una organización política en el terreno juvenil que organice a la juventud para la lucha por sus reivindicaciones, por el derecho al trabajo, por el derecho al estudio, por el derecho a conformar una familia, por el derecho a una vida digna en definitiva. Y que vincule esa lucha reivindicativa, social, que la vincule al único camino de solución profunda y real de ese problema que es el camino de la revolución.

PERIODO DE DESAFIOS

En este sentido, a mí me gustaría remarcar que la Juventud Comunista actual tiene un panorama que es al mismo tiempo muy interesante y desafiante. Interesante porque el periodo de pasotismo que afectó a la juventud durante un largo período de la ofensiva del neoliberalismo está en un momento de retirada y lo que se observa en América Latina y en Argentina es que hay una nueva generación que se incorpora a los procesos sociales, que se incorpora a las luchas y que busca incorporarse a las discusiones respecto a una nueva vida.
Creo que se podría hablar de que se está gestando una nueva generación susceptible de alimentar proyectos y expectativas revolucionarias. Una nueva etapa de desarrollo del proceso revolucionario en América Latina. Esto se está viendo en Cuba, se está viendo en Venezuela, se está viendo en Bolivia y en muchas otras partes. Y en la Argentina, yo creo que un dato de las movilizaciones últimas, de la del 24 de marzo, de la movilización en contra de la venida de Bush en Mar del Plata, la del Congreso de la CTA, es la participación muy importante de la joven generación.
Este es un proceso de importancia que va más allá de la juventud. Es una forma de medir que el movimiento popular está dejando atrás los momentos de retroceso, los momentos de defensiva y que empieza a caminar los terrenos de una nueva ofensiva. Sí, contra los aspectos más injustos y más sobresalientes del modelo neoliberal pero no para buscar un capitalismo humanizado o que ya conocemos, pretendidamente humanizado, que ya sabemos que ha fracasado, que no tiene perspectivas, que no es viable, como ha ocurrido en todos los lugares donde se planteó. Y como ocurrió acá de la mano del Frente Grande y de la Alianza.
Creemos que se está buscando cosas muy profundas. Y se busca como busca la juventud, siempre de manera nueva. Cada generación se aproxima a los movimientos de cambio, a los movimientos de lucha y también a la revolución con maneras propias. El desafío es identificar bien estas formas, es identificar bien los caminos por los cuales se desarrolla esta incorporación de la joven generación al proceso social y político en América Latina y en Argentina. Y yo creo que ese es el desafío que tiene la Fede para incorporarse en ese proceso, para acompañar ese proceso y hacer todo lo posible para que el ansia juvenil, su voluntad y su capacidad de lucha apunte a la construcción de una alternativa, entendida como una nueva fuerza política amplia y al mismo tiempo profunda en su contenido, de carácter antiimperialista y vinculada a un planteo de profunda renovación de nuestra sociedad en dirección a un socialismo nuevo, como se dice el socialismo del Siglo XXI. Yo estoy seguro que la Fede va a trabajar en esta dirección y que vencerá en esta tarea.

DE LA RESISTENCIA A LA OFENSIVA

Decíamos que la Fede vencerá y para vencer tenemos que tener claro que lo fundamental es sacudirnos el polvo de este camino que hemos estado transitando, que es un camino que viene de la derrota, que es un camino que ha significado ante todo resistir, que ha significado ante todo defender y recrear ciudadelas políticas, ciudadelas ideológicas, relativamente muy pequeñas. Hoy el enemigo, el imperialismo todopoderoso - el que nos acusaba a los que queríamos resistir de dinosaurios, de jurásicos, de condenados al museo de la historia -, está viviendo una crisis muy importante. Y es a veces difícil pasar de la defensiva.
La defensiva produce acostumbramiento y produce un estilo particular de hacer política basada en reaccionar siempre ante la iniciativa del enemigo. Es decir, produce un estilo de política que es reactivo. La ofensiva requiere otra cosa. Requiere entender que ahora nuestro estilo tiene que ser de iniciativa, tiene que ser activo, tenemos que obligar al enemigo a reaccionar, a adaptarse ante nuestras acciones.
La resistencia requiere más estoicismo y la ofensiva requiere más audacia, es decir que requiere de distintas virtudes morales. Desde el punto de vista intelectual también requiere otras cosas. La resistencia requiere sobre todo más solidez y firmeza, pero la iniciativa, la ofensiva requiere más imaginación y más creatividad. Y también desde el punto de vista de la forma, en la defensiva nos podemos dar el lujo de ser más lentos, en la ofensiva necesitamos ser dinámicos por naturaleza. Claro, la principal condición de un revolucionario, de un marxista es ser adaptable, la realidad cambia y ser marxista es tener la capacidad de hacer análisis concretos de la realidad concreta. Bueno, la realidad concreta está cambiando. Abordemos las exigencias con el optimismo de saber que está cambiando a favor de los pueblos, está cambiando favorablemente y que en todo caso podemos jugar este partido que viene porque hemos sobrevivido, porque hemos resistido, porque no nos han vencido y porque aquello del "fin de la Historia" y del fin de las revoluciones y de los revolucionarios, y del marxismo, y de las ideologías es lo que está siendo derrotado y se abre de nuevo entre nosotros la hermosa expectativa, perspectiva, la hermosa forma de vivir que es la revolución.


Patricio Echegaray
8-04-2006

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