DERECHOS
HUMANOS
EL ASESINATO DE WATU
NO OLVIDAMOS
David
Watu Cilleruelo era un militante de la Fede de Bahía Blanca. Fue asesinado en
1975 en la puerta de la Universidad Nacional del Sur. Alberto Rodríguez es uno
de los testigos del hecho y fue denunciado por ser parte de la memoria.
La Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), fue
el triste prólogo de la negra etapa de muerte y horror que se abriría en el
país tras el Golpe de Estado de 1976. Las bandas paramilitares y policiales,
cobijadas bajo la fachada del Ministerio de Bienestar Social, que comandaba
José López Rega, sembraron de amenazas, torturas y asesinatos las calles, fábricas
o como en este caso, las Universidades.
1975 fue un año particularmente trágico. Se contaron por cientos los muertos.
Al militante comunista David "Watu" Cilleruelo lo mataron el 3 de abril de ese
año en la Universidad Nacional del Sur en Bahía Blanca, donde revistaba como
interventor Remus Tetu desde febrero de ese mismo año. Todo estaba enmarcado
en lo que se conoció como la Misión Ivanissevich, apellido del ministro de Educación.
Alberto Rodríguez estudiaba y militaba con Watu y fue uno de los testigos presenciales
del hecho. Todo ocurrió en las mismas instalaciones de la casa de estudios.
"Remus Tetu era un nazi que había venido escapado de Rumania y recaló en la
ciudad. Tetu se rodeó de inmediato de lo que era la naciente Triple A, fundamentalmente
los matones de la CGT". Rodríguez cuenta que paralelamente al desarrollo de
las acciones represivas, los estudiantes comenzaron a conformar la Federación
Universitaria local, agrupando a varios centros de estudiantes: "quien iba a
asumir como secretario era precisamente Watu. Ese 3 de abril estábamos volanteando
para llamar a una reunión, y en un momento lo interceptan los matones, le piden
los documentos y le pegan un tiro. Obviamente los matones se van y lo hacen
en el auto del Rectorado de la Universidad. A partir de ahí todas las organizaciones
llamamos a un juicio político al Rector, que había instigado ideológicamente
el crimen". Rodríguez, quien hoy es delegado de la Asociación Argentina de Actores
en Bahía Blanca y trabaja como empleado bancario, relata que ese juicio se hizo
fuera de la Universidad y se conformó con organizaciones sindicales, estudiantiles
y políticas. "El día de la reunión ingresan los matones, detrás de ellos la
Policía Federal y se llevan detenidos a diez compañeros y con las firmas que
habíamos recolectado eligen a quienes más conocían y expulsan de la Universidad
a veinticuatro estudiantes, entre los cuáles también estaba yo".
El había denunciado lo sucedido el mismo día ante la Policía Federal, fue llamado
a un careo con el mismo acusado del asesinato de Watu. "Era muy conocido en
Bahía, matón de la CGT, se llamaba Ramón Moncho Argibay y vivió hasta hace algunos
años. El juez declaró la caducidad de la causa, ya que lo dio por muerto. Era
el único acusado". En el año 2002, en el marco de una reunión con el Consejo
Universitario, a raíz de la discusión sobre los exámenes de ingreso, Rodríguez
expresó que primero había que ver qué docentes había en la Universidad, qué
pasado tenían, para tener una Universidad más democrática y no poner restricciones
al ingreso de estudiantes. "Ahí, cuenta Rodríguez, nombré a Montezanti que era
uno de los profesores".
Néstor Luis Montezanti es el presidente de la Cámara Federal de Apelaciones
de Bahía Blanca y Rodríguez lo acusó de haber pertenecido a la Misión Ivanissevich
en la década del setenta. En el año 2004 a Rodríguez le llegó una demanda por
calumnias e injurias promovida por Montezanti. "Evidentemente se apunta a no
dar a publicidad los hechos de la Triple A, ya que pareciera que todo comenzó
el 24 de marzo de 1976. Hoy por denunciar aquellas situaciones tengo una causa
judicial en mi contra". Tal vez la continuidad de la relación entre las prácticas
de los setenta con la actualidad, se la pueda encontrar en el siguiente dato
relatado por Rodríguez, a quien ningún abogado penalista de Bahía Blanca quiso
defender cuando recibió la demanda: "quien me tomaba declaración cuando fui
a denunciar lo de Watu y me careó con el Moncho Argibay, es la misma persona
que hoy patrocina a Montezanti". Este juez, sostiene públicamente, e inclusive
lo cita en su demanda contra Rodríguez, la pertinencia de aplicar la pena de
muerte en "forma legal".
Ahí está Rodríguez. Perseguido por denunciar, expulsado de la Universidad por
pensar diferente y con la bronca a flor de piel, a treinta y un años de la muerte
de su compañero Watu. Un comunista caído en las garras del Terrorismo de Estado.
Como tantos otros imprescindibles, e inolvidables.