INTERNACIONALES

 

45 AÑOS DE INFAMIA IMPERIALISTA CONTRA EL PUEBLO CUBANO

SE CUMPLEN NUEVE LUSTROS DEL BLOQUEO


El 3 de febrero de 1962, el presidente Kennedy oficializó el bloqueo contra Cuba, cuyo objetivo fue causar hambre y desesperación en un pueblo que daba firmes pasos en la construcción del socialismo.

El 3 de febrero de 1962, el entonces presidente de EE.UU. John F. Kennedy firmó la proclama que oficializó el bloqueo a Cuba, dando de ese modo continuidad a la guerra económica que el imperio había iniciado antes con reiterados intentos de destruir a la Revolución.
El pretexto del mandatario estadounidense para adoptar la medida fueron las sanciones dictadas por la OEA contra la Isla, que fueron dictadas a raíz de las presiones de EE.UU. en una sesión marcada por la firme posición de la delegación cubana. Pero el anuncio del 3 de febrero no hizo otra cosa que poner en la superficie y oficializar lo que Washington ya venía desarrollando por medio de una guerra económica que aplicó desde las primeras jornadas de 1959, cuando aún no se habían establecido las iniciales leyes revolucionarias ni se había proclamado el carácter socialista de la Revolución.
Según consta en documentos que fueron desclasificados del Departamento de Estado yanqui, hubo claras instrucciones de la Casa Blanca a su entonces embajador en Cuba para apoyar las medidas punitivas contra ese país, destinadas a causar hambre y desesperación entre su pueblo.
Solo basta recordar que el 6 de abril de 1960, un informe del funcionario del Departamento de Estado I. D. Mallory, desclasificado en 1991, destacó que "el único medio previsible para enajenar el apoyo interno es a través del desencanto y el desaliento basados en la insatisfacción y las dificultades económicas (…) una línea de acción es negarle dinero y suministros a Cuba, para disminuir los salarios reales y monetarios, a fin de causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno". Más tarde Fidel Castro no dudó en aseverar que el bloqueo no intenta influir en la Revolución sino destruirla, "la consigna obsesiva de los gobiernos de EE.UU. es: Cuba debe ser destruida".
Pretendían de esta manera torcer el apoyo popular masivo que ya en esos días recibía Fidel, ya que, tal como reveló no hace mucho el titular del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón, querían provocar que la población, hambrienta y sufriendo las mayores necesidades, se rebelara contra el gobierno.

DAÑOS

Pero la intriga no rindió los frutos que el imperio esperaba, por lo que ante su fracaso, Washington promulgó un cuerpo legal destinado a establecer un cerco económico, que no solo perjudicó al pueblo cubano, sino que, por su carácter extraterritorial, lo hizo con otros estados.
De acuerdo con el gobierno cubano, los daños causados por el bloqueo hasta fines de 2006 superan los 86.108 millones de dólares, una cifra con la que pudieron haberse culminado numerosas obras sociales para el beneficio de la ciudadanía.
Y sin dudas, una de las caras más crueles del bloqueo puede verse a la hora de evaluar la manera en que afectó los suministros de alimentos y medicinas destinadas a tratamientos sensibles en niños, ancianos y mujeres.
La cifra de las pérdidas ocasionadas por el bloqueo es alarmante en sí misma, pero a ella hay que sumarle los 54 mil millones de dólares imputables a daños directos ocasionados a objetivos económicos y sociales del país por los sabotajes y acciones terroristas estimulados, organizados y financiados desde los EE.UU., así como los sufrimientos humanos y penas morales producidos a la población por esta política de guerra. Finalmente, cabe mencionar que la persistencia de EE.UU. en mantener el asedio a Cuba lo aisló de la comunidad internacional, y durante quince años consecutivos la Asamblea General de la ONU brindó a Cuba un abrumador apoyo, que en 2006 se expresó en 183 votos a favor de una resolución contra el bloqueo, y solo cuatro en contra, entre los que se incluye el de EE.UU., y una abstención.

DATOS ALARMANTES

Estos son algunas de las cifras que hablan con elocuencia sobre las pérdidas que el bloqueo produjo a Cuba hasta diciembre de 2006.

Ingresos dejados de percibir por exportaciones y servicios: 36.225,4
Pérdidas por reubicación geográfica del comercio: 18.049,7
Afectaciones a la producción y los servicios: 2.847,5
Bloqueo tecnológico: 8.265,4
Afectaciones a los servicios de la población: 1.546,3
Afectaciones monetarias financieras: 8.348,5
Incitación a la emigración y fuga de talentos: 4.042,4

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