EDITORIAL

 

QUIÉN SE QUEDA CON LA TORTA

En un año atravesado por la dinámica electoral, se presentan en las jornadas que corren dos datos que es prudente tener en cuenta. Por un lado aparece la abierta determinación de la gestión Kirchner de no regalar ningún espacio, algo que se verificó durante los últimos días en la deliberada manipulación gubernamental de los datos del Indec. Pero también el debate salarial, que tendrá mediante las paritarias a los trabajadores ocupados -en relación formal e informal- en el centro de un debate que puede poner blanco sobre negro en lo relativo a la puja por la distribución de la riqueza.
Como en una comedia de enredos, el pecado original, la primera mentira, desencadena otras posteriores que hacen imposible que el mentiroso pueda postular, al menos, una verdad. Así, los datos manipulados sobre el índice inflacionario generarán, sin dudas, otros no menos mentirosos sobre empleo, desocupación, precio de la canasta básica, carestía, medición de pobreza e indigencia y, en general, sobre todos los índices económicos y sociales.
La trampa es sumamente evidente: estos índices son aquellos que se van a esgrimir para fijar el techo en el debate salarial. Asimismo, esta maniobra servirá para influir en el debate sobre las obras sociales y la ley previsional. Queda claro, entonces, a quién beneficia la mentira: los acreedores externos y las multinacionales, especialmente los grandes propietarios de tierras, compañías exportadores de la riqueza agropecuaria y los pulpos mineros y petroleros, se ubican en la primera fila de la ventanilla de cobros. En este contexto, vale preguntarse qué vino a hacer la delegación del gobierno yanqui que en estos visita la Argentina, con el torturador Alberto Gonzáles incluido, y más aún, cuál es el papel que le cabe al hiperquinético embajador estadounidense, Earl Wayne. Cuando según calificados analistas la Casa Blanca se apresta a lanzar un ataque sobre Irán, cobra relevancia la favorable respuesta del presidente Kirchner al reclamo de que se dicte la captura internacional de ex funcionarios iraníes. Pero más aún el énfasis puesto por el subsecretario de Estado yanqui, Nicholas Burns, quien de paso por Buenos Aires, no dudó en asegurar que va a apoyar cualquier iniciativa para que los iraníes sean extraditados y juzgados y resaltó la colaboración que brinda el gobierno de nuestro país en la Comisión Internacional de Energía Atómica donde se intenta frenar el programa nuclear de Teherán. Los mismos analistas sostienen que Washington podría utilizar a la Argentina en la preparación de su ataque a Irán.
Así las cosas, se hace necesario desarrollar una fuerte lucha para lograr que en las paritarias prevalezca una mejor y efectiva distribución de la riqueza. Para ello el papel de la CTA es clave, ya que debe convertirse en un espacio que coordine todos los reclamos abiertos en tal sentido para que el reparto de la torta llegue a los trabajadores.

Volver