EDITORIAL

 

RESPUESTA POPULAR EN TODOS LOS PLANOS

Cuestionado en su frente interno y empantanado en Irak, pero decidido a jalonar los estertores de su mandato presidencial con una agresión militar a Irán, George W. Bush volverá a pisar en estos días suelo latinoamericano. El presidente yanqui viene con la firme determinación de romper el Mercosur, o al menos, para interferir en la perspectiva de que, lo que hasta ahora se presenta solo como un bloque comercial, se pueda profundizar para convertirse en un verdadero espacio de construcción y unidad para los pueblos de Nuestra América. Las voces de respuesta a la presencia de Bush en tierra uruguaya no se hicieron esperar. Lo va a recibir un movimiento popular alerta, que se manifestará en las calles montevideanas contra la llegada del genocida, repudiada aun por una parte de la gestión gobernante, tal como lo manifestó la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, ex secretaria general del Partido Comunista Uruguayo, quien no dudó en recalcar que Bush es la representación de lo más excecrable, asesino y belicista del mundo.
Mientras tanto Hugo Chávez retorna a la Argentina. Se trata de una visita que tiende, más allá de las concepciones ideológicas de la gestión gobernante en nuestro país, a avanzar en la consolidación de una estrategia impulsada por la República Bolivariana de Venezuela, que plantea un escenario regional alternativo en el que precisamente el Mercosur debería jugar un papel medular.
Con claroscuros, los pueblos de América Latina recorren su camino con voluntad inclaudicable. Mientras las peores miserias de la región se presentan en episodios como el registrado en el asesinato en una cárcel guatemalteca de los imputados de dar muerte a tres diputados salvadoreños del derechista Arena, un hecho vinculado con los formidables negocios de la narcoindustria, el pueblo cubano exhibió en la Feria del Libro de La Habana la vitalidad y vigencia de su Revolución, donde la cultura y la educación tienen un papel central.
Y es precisamente el sistema educativo el que, en los días que corren, sufrió otra frustración en nuestro país con el anuncio de un nuevo paquete de medidas para el sector por parte de un gobierno que insiste en aplicar la lógica del mercado a un área que debe ser prioritaria en la construcción de una estrategia de cambio, y más aún, liberadora.
Porque si hincamos el cuchillo a hueso, de eso se trata, más allá de discursos grandilocuentes y medidas cortoplacistas que, como esta, solo buscan garantizarle a la gestión gobernante un escenario tranquilo en un año electoral.
De este modo, para los comunistas el frente electoral plantea la posibilidad de delinear otro escenario, el de la batalla de ideas y la acumulación en el aporte de la construcción de una alternativa política real. El escaño alcanzado por el PC en la elección de constituyentes en la provincia de Corrientes demuestra que contamos con fuerza propia para sumar a otras construcciones que, como en Santa Fe, Entre Ríos y Salta, constituimos con la vocación de disputar gobierno, pero también poder. Algo que no puede estar basado en otra cosa que no sea la construcción por abajo, en el poder popular que nutre y da sentido a cualquier acuerdo que desarrollemos con otras fuerzas sociales y políticas del campo popular.

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