FUERA BUSH

MEXICO

MÉRIDA SITIADA POR LA VISITA DE BUSH


A tiro de cañón de un portaaviones con bandera yanqui anclado en las proximidades de la ciudad de Mérida, se llevó a cabo la entrevista entre el presidente mexicano Felipe Calderón y George W. Bush.
Así las cosas, la capital del estado de Yucatán presentaba el aspecto de una ciudad sitiada por el operativo montado por fuerzas combinadas de todas las armas de México y el servicio secreto estadounidense, al que de acuerdo con lo informado por fuentes locales, se habrían sumado trescientos francotiradores provenientes de EE.UU.
En este marco, las organizaciones que forman parte del Diálogo Nacional convocaron a una marcha hacia el consulado de Washington en la ciudad de Aguascalientes, cabecera del estado de Jalisco para manifestar contra la visita de Bush, que aseguraron, "no augura nada bueno para México, sino por el contrario, representa un peligro para los intereses nacionales". "Bush es una persona no grata que ofende a nuestro país -recalcaron- ahí está como prueba la feroz persecución que hace de nuestros compatriotas migrantes y la construcción del infame muro en la frontera, sin contar otros ultrajes y despojos". Al cierre de esta edición, estudiantes universitarios y organizaciones sociales mejicanas continuaban manifestando contra la visita que iniciaba el presidente estadounidense. "Bush es un asesino que México no debe recibir", fue la consigna de cientos de personas reunidas el lunes 5 de marzo en una marcha convocada por la zona céntrica de la ciudad de Mérida; al tiempo que bajo la atenta mirada de los helicópteros Black Hawk de la marina de EE.UU. que sobrevuelan constantemente la península de Yucatán, coreaban consignas exigiendo que se respete la soberanía de su país y contra la invasión y ocupación yanqui de Irak.

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