INTERNACIONALES
ANTE
LAS PRESIONES DE EE.UU.
PROFUNDIZAR LA UNIDAD ANTIIMPERIALISTA
El responsable de Relaciones Internacionales del Partido
Comunista se refirió a la situación creada por la reacción del Departamento
de Estado yanqui ante la realización del acto que el presidente Chávez encabezó
en Ferro. Análisis de la respuesta del gobierno argentino.
Ante las reiteradas manifestaciones del Departamento
de Estados de EE.UU., criticando el acto antimperialista realizado en el estadio
de Ferro donde fue único orador el presidente venezolano Hugo Chávez, el responsable
de Relaciones Internacionales del Partido Comunista, Jorge Kreyness, recordó
que "en el Departamento de Estado de EE.UU., causó mucha irritación la realización
del acto, coincidente con la presencia de George W. Bush en Uruguay".
"Se trató de un acto que tuvo una significación importante, porque el pueblo
argentino, los que estuvieron y aquellos que lo vieron con simpatía, expresaron
un sentimiento antimperialista muy fuerte que se vio reflejado en las consignas
de la convocatoria expresadas en el telón de fondo del escenario en el que había
una foto del Che: Bienvenido Chávez, por la unidad latinoamericana, fuera Bush
y el imperialismo", puntualizó Kreyness, quien valoró ese encuentro como un
espacio de unidad antimperialista muy grande.
Asimismo, el responsable de Relaciones Internacionales del PC aseveró que "la
protesta norteamericana tiene otro trasfondo, se vincula con el esfuerzo norteamericano
por frenar el desarrollo de la relación argentino-venezolana, que se incrementó
en un cuatrocientos por ciento en lo que hace a la relación comercial, que incluye
el ingreso de Venezuela a Mercosur con la revitalización de este espacio regional
y la posibilidad de que esto estimule a que el Mercosur avance en la búsqueda
de otros mecanismos que lo lleven a ser no solo un acuerdo aduanero".
En este contexto, también destacó que "EE.UU. tiene un plan que fue anunciado
por el presidente Bush de reducir en un veinte por ciento el consumo de nafta
en los próximos diez años, para lo que aspiran a que se destinen las amplias
zonas cultivables de América del Sur a la siembra de cereales para producir
biocombustibles" y aclaró que "esta política tuvo un solo éxito en la gira de
Bush, la firma del memorando de entendimiento con Brasil para la colaboración
y producción de los biocombustibles". Señaló en tal dirección Kreyness que "nuestro
país no entró en esa variante, es más, tiene importantes ventas de cereales
a China y Venezuela, país con el que se plantea una complementación de sus economías.
Argentina está al borde de una crisis energética y en el marco del proceso de
democratización profunda de Venezuela hay a una mejora en la calidad de vida
de su pueblo, por lo que ese país necesita más alimentos, que quiere asegurar
por medio de los convenios suscriptos con Argentina".
Y enfatizó "sería bueno que las fuerzas que protagonizamos el acto de Ferro
volvamos a unirnos para producir otro hecho como aquel, algo que no sería solo
simbólico, sino que significaría profundizar la unidad antimperialista y decirle
al imperio que no nos asustamos con sus provocaciones verbales".
POSTURAS
El dirigente del PC expresó que "esta situación está detrás de las discusiones
que lanza el Departamento de Estado por medio de Nicholas Burns en relación
con el acto de Ferro, no les gusto para nada que se haya realizado ese acto,
a veinte días EE.UU. sigue con el tema y presiona a la Argentina para que vuelva
a tener una política exterior de relaciones carnales y de acuerdo con todas
las demandas y requisitos que plantea la política exterior estadounidense".
Así, puntualizó Kreyness, "vimos con estupor la falta de reacción del embajador
en EE.UU., Octavio Bordón, que tuvo una respuesta pusilánime y defensiva frente
a la provocación de Burns, ya que solo atinó a decir que el gobierno no había
organizado el acto", actitud que se "diferenció de la adoptada por el canciller
Jorge Taiana que estaba de visita en Ecuador y repudió la ingerencia norteamericana
por lo cual debe considerarse que el gobierno argentino tiene una posición más
aguda y definida en este punto que la del embajador Bordón".
Tras lo que evaluó que "la Argentina se beneficia con esta actitud más autónoma
en relación con EE.UU., algo que debería ser profundizado, por ejemplo, con
el retiro de las tropas de Haití y el cese de las actitudes negativas con la
Republica Islámica de Irán. EE.UU. puede utilizar el pretexto de la Amia o la
mal habida demanda de Interpol para detener a funcionarios iraníes, para continuar
con su guerra infinita y atacar a ese país acusándolo de ser un Estado terrorista".
Por lo que sostuvo "respaldamos las declaraciones que intentan frenar la intromisión
de EE.UU. en los asuntos internos del país y observamos ciertos elementos de
autonomía en los temas Venezuela y Mercosur; pero hay cuestiones que deben modificarse
en la política exterior argentina, y tal como lo hicimos en Ferro manifestando
por el fuera Bush, la bienvenida a Chávez y la unidad latinoamericana, tenemos
que seguir luchando por una definición antimperialista en la Argentina".
Al respecto, informó que "en nuestros planes está dirigirnos al Ministerio de
Relaciones Exteriores para apoyar las declaraciones del ministro Taiana, esto
se vincula muy de cerca con una mirada de darle más importancia a la política
internacional del país y su incidencia en el orden interno".
Finalmente enfatizó que "hay que ubicar la unidad antimperialista que vimos
en Ferro como un paso en la construcción de alternativa, como un elemento que
nos puede ayudar a salir de esta carencia de alternativa en la Argentina, que
no es tanto la alternativa a un gobierno, sino a un modelo que debemos desechar"
y añadió "buscamos ampliar el horizonte de la lucha antimperialista y vamos
a promover toda una serie de iniciativas, para mantener en algunos aspectos,
y volcar en otros, todo lo que sea confrontar con el imperialismo norteamericano
y el gobierno de Bush, tanto en el país como en la región".
UN VÍNCULO QUE HAY QUE PROFUNDIZAR
Las distintas ópticas para entender la relación entre los estados de Argentina
y Venezuela también fueron analizadas por el responsable de Internacionales
del PC. "No podemos desconocer todo este juego de nuevas contradicciones, donde
sectores de los monopolios nacionales que tienen mucho peso en las actitudes
del gobierno se benefician del comercio con Venezuela".
Señaló también que "es una cuestión del pueblo argentino intensificar su lucha
antimonopolista para que se cree, por ejemplo, como durante las primeras presidencias
de Perón, un instituto estatal de promoción del intercambio que implicaba la
nacionalización del comercio exterior de granos como fue el Iapi" y recalcó
que "iniciativas como esta pueden ser actualmente banderas de la izquierda y
todos los sectores antimperialistas para lograr mayor independencia nacional,
y para que los que se benefician con el comercio exterior dejen su cuota parte
en beneficio de los intereses de los argentinos y no de aquellos de los grupos
monopólicos".