EDITORIAL

LA CONSTRUCCIÓN POLÍTICA Y SUS CAMINOS

"Tenemos la necesidad impostergable de construir algo nuevo, una verdadera alternativa, profundamente patriótica, edificada desde abajo, fundada en valores humanistas y con vocación de poder popular, capaz de liderar una propuesta creativa, transformadora y solidaria, integrada a los procesos de cambio y esperanzas que han comenzado a crecer en América Latina". Vigente como nunca, este párrafo es un extracto del documento aprobado el 27 de noviembre de 2004 en la asamblea del Encuentro por la Soberanía Popular reunido en la ciudad de Rosario.
Con algunos retrocesos, pero tenazmente, siempre transitando el camino de variados procesos, el espíritu de Rosario llega hasta nuestros días donde se manifiesta por medio de diversas experiencias. Los formatos son variados y van desde aquellos en los que nos encontramos con los mismos actores con quienes protagonizamos aquel Encuentro, a otros en los que, como ocurrió en el mundialista de Mar del Plata y en Ferro, coincidimos con sectores con los que manifestamos una alta vocación antimperialista. Pero también compartimos experiencias que expresan la voluntad de oposición al avance de la derecha, tal como ocurrió en la Ciudad de Buenos Aires.
Esta enriquecedora diversidad que se viene expresando en las construcciones electorales en las que los comunistas aportamos en distintas provincias plantea la necesidad de emprender un esfuerzo por articularlas de cara a las elecciones de octubre.
Es en esta dirección en la que se concretó un valioso acuerdo entre nuestro Partido y el Partido Humanista, se trata de una alianza electoral para las presidenciales que saldrá a la búsqueda de acuerdos con otros partidos y organizaciones populares.
"La coyuntura exige desplazar del debate de las organizaciones populares la estéril contradicción entre oficialismo y oposición", señalaba el documento de Rosario. Este es uno de los sentidos que posee el acuerdo realizado con el Partido Humanista en momentos en que la derecha se reagrupa y avanza; pero no es solo esto, ya que se presenta además como una promisoria plataforma desde la cual convocar a otros sectores de izquierda y centroizquierda. La tarea ya comenzó, es ardua, pero entusiasta y ya se conformaron equipos de trabajo entre los dos partidos.
Estos y no otros son los objetivos de este acuerdo que presenta alentadoras coincidencias con el camino que, mediante Juntos Podemos Más, humanistas y comunistas vienen recorriendo en Chile desde hace algunos años.
Pese a insidiosos comentarios que circularon en la prensa, el acuerdo marcha. Humanistas y comunistas comenzamos a recorrer un camino unitario que no es extraño, reiteradamente hemos coincidido, desde nuestras particulares identidades, en un derrotero común que hoy nos permite transitar esta construcción a la que aspiramos puedan sumarse otros actores políticos y sociales con quienes podamos ampliar, enriquecer y potenciar la propuesta.

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