Género

Palabra de madre y luchadora26.09.2017

“El Estado es responsable”

El tiempo pasa y Johana sigue sin aparecer. Marta Ramallo, mamá de la joven desaparecida, alertó que Johana es víctima de una red de trata y denunció complicidad de parte de la DDI Platense, la policía y la justicia.

“Si se separa a la policía de la investigación, tenemos mayores expectativas de encontrarla” exclamó Marta Ramallo, mamá de Johana. Con dolor pero con la esperanza que motoriza a una madre que busca a su hija ante la inactividad y complicidad del Estado, Marta encabeza la búsqueda familiar y reclama “mayor participación y compromiso por parte de la justicia”.

En diálogo con Nuestra Propuesta, comentó que “pese a que pedimos el cambio de caratula en la causa, la justicia sigue tratando el caso de Johana como búsqueda de paradero”. El pedido, presentado el 2 de septiembre ante la fiscal Blaqui que entiende en la causa, fue rechazado. Al respecto, Ramallo aseveró que “exigimos una nueva carátula y entendemos que la misma debe ser la de persona desaparecida”.

No se trata de una cuestión de formalismos, ya que “el cambio permitiría al Estado contar con más herramientas y recursos para buscar a mi hija”. El caso de Johana visibiliza una problemática candente en el conurbano como el de la prostitución que está directamente vinculada a la trata de personas, el rol de la policía Bonaerense como organizadora y el de la justicia como cómplice y parte de la explotación a la que son sometidas mujeres, travestis y trans. Por ello, “abrimos una nueva causa, en los juzgados federales, por trata”.

Su hija anda por ahí fue la primera respuesta que halló ésta madre en la Comisaría Novena de La Plata cuando se presentó el 26 de julio para denunciar la desaparición de su hija. “Las primeras 48 horas son cruciales para dar con el destino de una persona, realizar allanamientos, evitar la eliminación o contaminación de pruebas y encaminar la investigación” explicó Marta y enseguida fustigo: “la policía y la justicia saben esto mejor que nadie pero, pese a ello, nos ningunearon y se desentendieron de la situación”.

El paso del tiempo, el transcurrir de los acontecimientos y la convicción de que “Johana no se fue, a Johana se la llevaron” permiten a la señora Ramallo establecer con precisión los responsables de que la pesquisa no avance: “la DDI de La Plata, la Comisaría Novena y la de Villa Ponzati y los fiscales”.

Este combo de responsabilidades, inacción y complicidades hace que “el Estado sea responsable de lo que le pasó y pase a Johana”, denunció y agregó que “no me brindaron seguridad a pesar que señalamos a la policía en el caso, yo estoy las 24 horas del día buscando a mi hija”. El desamparo es tal que “siento el abandono del Estado”, remarcó. “A mí como mamá, a mis otros hijos como, a ellos como hermanos, a todos el Estado nos debe una explicación no sólo de donde está Yohana sino también del fracaso en su búsqueda”.

Responsabilidades

“Es muy duro convivir con esta situación” confesó Ramallo. “Cuesta mucho porque estoy todo el día fuera de casa, y cuando llego a la noche, veo que falta mi hija, veo a mis hijos que hace dos meses que no tienen a su hermana para jugar o mirar la tele, es todo muy duro”, describió.

Pero al dolor y la angustia se la combate con solidaridad y apoyo: “en estos dos meses conocí a otras madres que están en una situación similar, nos acompañamos y damos fuerza mutuamente”.

Esta solidaridad es fundamental porque “la búsqueda es día a día, todos los días salimos a la calle a buscarla, sin seguridad y apoyo más que el de las organizaciones que nos acompañan, los abogados y amigos de Johana”.

Marta comentó que “al momento de desaparecer, mi hija llevaba dos meses en situación de prostitución” y denunció que debido a ello “sentimos el maltrato de los jueces y la fiscal de la causa”.

Luego trazó un paralelo sobre la situación actual del país, el caso Maldonado y la desaparición de su hija: “sabemos que a Santiago lo hizo desaparecer el Estado y también sabemos que el Estado es cómplice en lo que pudo haber pasado con Johana, porque alguien la secuestró por el simple hecho de ser mujer, para ser explotada sexualmente y en vez de acompañar a la familia de la víctima encubre a los responsables”.

Por último, concluyó que “tengo muchas expectativas de encontrar a mi hija y creo muy poco en que la justicia colaboré para lograrlo”.

JOHANA RAMALLO26.09.2017

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La joven platense se encuentra desaparecida desde hace dos meses y sus familiares la sospechan víctima de una red de trata.

Fecha cara a los sentimientos de la militancia popular de un extremo al otro de Nuestra América, el 26 de julio es en estos días recordado por la familia de Johana Ramallo como el día en que vieron a la joven por última vez. “Desapareció” en las inmediaciones de la Zona Roja de La Plata, refugio de fiolos, transas y fascistas en connivencia con las fuerzas de seguridad.

La familia de esta muchacha de 24 años sospecha que en la desaparición tiene su rol alguna red de trata, pero las investigaciones en la Justicia no avanzan por ese camino. Sin embargo, parientes y militantes (entre ellos los comunistas platenses) no hay bajado los brazos y, a dos meses exactos del triste día del adiós, han protagonizado marchas, la toma del Consejo Provincial de las Mujeres para que el caso se visibilice y de la propia Fiscalía de Betina Lacki para condenar así que esta entidad pública se negara al pedido de cambio de carátula de “averiguación de paradero” por el “desaparición de persona”.

Aquella vez, además, pidieron que la policía bonaerense, eterna sospechosa en casos similares, se apartada de las investigaciones. Es que sobran los motivos para que esta fuerza esté vista por familiares y querellantes como parte sustancial en el encubrimiento de la desaparición de Johana. Pero la Justicia, como a estas alturas de la hora que vivimos los argentinos es de esperarse, tampoco brindó su visto bueno al reclamo.

Johana Ramallo fue vista por última vez hacia las 20.30 de del último 26 de julio. Fue al entrar al baño de la estación de servicio que se encuentra en 1 y 63 de la capital bonaerense. Se encontraba en situación de prostitución y se había separado hacia poco tiempo de su marido, instalándose a vivir en Villa Elvira, con su hija y su madre, que aún la esperan y no dejan de buscarla. Al momento de su desaparición llevaba un jean negro nevado, una campera marca Reebok y zapatillas blancas.

La fiscal Lacki no sólo se ha negado al cambio de carátula y al retiro de la sospechada policía bonaerense de las investigaciones sino que ha contestado, en breves palabras que no se condicen con la importancia de las investigaciones, que no se descarta ninguna hipótesis y que hasta se puede pensar que la joven se fue por cuenta propia. Pero muy otras son las opiniones de quienes entienden en el expediente aparte de la fiscal.

La Zona Oscura

Silvina Perugino, integrante del equipo de abogados que asesora a Marta Ramallo, madre de la muchacha desaparecida, especificó que “hablamos de alguna omisión de las fuerzas de seguridad”, por lo que “se podría consumar el delito de desaparición forzada”. Y fue más específica: “lo que planteamos es un hipotético secuestro”.

“Pedimos la intervención de las fuerzas federales además del apartamiento de la policía bonaerense”, agregó y repuso que se exige esto “porque hace dos meses que Johana está desaparecida y pensamos que hay un trabajo que por lo menos no está dando resultado positivos”.

“Tenemos una hipótesis más fuerte, el delito de trata, y hay organismos especializados y una fuerza que esté por fuera de la territorialidad puede hacer una investigación más ajustada”, propuso y abogó por que en las investigaciones intervenga una fuerza que “no tenga agentes vinculados a la zona”.

“Ella hacía tres meses que se encontraba en situación de prostitución y sabemos que este tipo de situaciones siempre tiene alrededor a las personas que regentean la prostitución”, explicó Perugino y sumó: “esto en muchos casos es la antesala de la explotación sexual de las mujeres en las redes de trata”. “Como esto todavía no está investigado en la causa a pesar de que la causa tiene nueve cuerpos, todavía no hay una línea clara”, repuso.

“La fiscal está buscando a Johana como se estuviera perdida”, observó y cuestionó: “van con las fotos, preguntan, van a los hospitales, a la morgue, pero no están investigando el posible delito dentro del ámbito donde ella estaba”. Luego denunció que “este no es el primer caso que se da en esa zona, porque ya han amedrentado a otras chicas”.

Y fue tajante: “nadie ejerce la prostitución de forma autónoma porque siempre hay gente que regentea a esas chicas”. En ese sentido, manifestó: “como la prostitución no es un trabajo sino una situación de vulnerabilidad de las mujeres y de las travestis, sí o sí están en situación de desfavorabilidad, por lo que decimos que esa situación lleva al consumo de estupefacientes, que son la única forma de poder aguantar”.

La abogada también informó que la Zona Roja platense “hay un gran consumo y venta de drogas y muchas veces los procedimientos judiciales llegan hasta las chicas que venden, a lo que se llama menudeo, pero no llegan a los grandes traficantes y eso es parte del hostigamiento que sufren las chicas”.

Por otro lado, Perugino entendió que el ninguneo de los medios masivos nacionales de comunicación hacia este importante caso se debe a “un sesgo de género y de clase en la investigación, porque ella (Johana Ramallo) es parte de una clase popular, con todos sus derechos vulnerados y no parecía ser una víctima digna de los grandes medios”.

 

Postura del PC platense26.09.2017

Un caso extremo de violencia de género

Gastón Varesi, titular del Partido Comunista de La Plata, analizó el caso de Johana Ramallo y explicó por qué su desaparición es consecuencia de la situación económico-social a la que son expulsadas, a diario, cientos de mujeres, travestis y trans en el país.

“El de Johana es un caso extremo de violencia de género en el marco de una sociedad altamente patriarcal” analizó Gastón Varesi, Secretario del Partido Comunista de La Plata, una de las organizaciones que acompaña a la familia de la joven desaparecida desde un primer momento.

“En nuestra ciudad se viene desarrollando una intensa lucha por la aparición con vida de Johana Ramallo” explicó y agregó que “es un tema que hay que abordarlo en sus distintos aspectos”.

En primer lugar, “hay que entenderlo en el marco de la opresión que viven cotidianamente las mujeres en nuestra sociedad, la cual sigue regida por el patriarcado”. En ese marco, “si bien las distintas luchas feministas vienen ampliando la toma de conciencia sobre la necesidad de avanzar a una sociedad más igualitaria en materia de géneros, poniendo en agenda estos debates y las reivindicaciones que conlleva, las respuestas del patriarcado -que se ve erosionado desde lo cultural- es aferrarse a la violencia que se ejerce día a día sobre las mujeres, así como sobre el colectivo travesti-trans”.

A esta violencia reaccionaria del patriarcado, hay que agregar, sostiene Varesi, “que en una sociedad dividida en clases como la nuestra, ser mujer y provenir de los sectores populares agrava y profundiza las violencias y desigualdades que sufren las mujeres, expuestas así a una doble situación de vulnerabilidad”.

En este caso, “clase y género se ven fuertemente vinculados”, puntualizó y recordó que “Johana trabajaba en una cooperativa del Programa Ellas Hacen, y vivió la desarticulación de las políticas sociales que está emprendiendo el gobierno de Cambiemos, que si bien sostuvo el ingreso, puso fin a ese espacio de socialización, de producción así como también de contención”.

Así, Varesi vinculo directamente la política social y económica del gobierno con la desaparición de la joven platense, ya que “esa misma vulnerabilidad social en que se encontraba la llevó, hacía pocas semanas, a estar en condición de prostitución, actividad de subsistencia que deja a muchas mujeres y trans a merced del ejercicio de la violencia machista así como también de las redes de trata”.

Mujer, pobre y en situación de prostitución, “este es el contexto en cual desapareció Johana” exclamó y describió: “una joven de 23 años, madre de una nena, que como sostienen las abogadas de la familia, no se fue por sus propios medios sino que fue sustraída contra su voluntad”. Esta convicción es la que “legitima la exigencia de cambio de carátula de la causa y una seria investigación en esa dirección”.

Por último, el dirigente del PC platense realizó un llamado a “no seguir naturalizando la violencia de género e invisibilizando a las miles de mujeres secuestradas, las miles de mujeres asesinadas por la violencia de este sistema de opresión”. Coherente con esta posición, ratificó que “desde el Partido Comunista entendemos que debemos avanzar en la lucha por una sociedad más justa e igualitaria, que libere al pueblo trabajador superando el capitalismo al mismo tiempo que libere a las mujeres aboliendo el patriarcado”.