
CON LA FUERZA DE LA UNIDAD
Reproducimos las palabras de los compañeros Vilma Ripoll (MST-Izquierda
Unida) y Oscar González (PS) en la apertura de nuestro Congreso. "Somos
Izquierda Unida que está en pie donde la clase obrera, el pueblo y los
desocupados la necesiten", dijo Vilma. "En el debate, en el cambio
de opiniones, en la disidencia fraternal, revolucionaria, donde cotejamos desde
los mismos principios distintas perspectivas, distintas tácticas, también
se construye", sostuvo Oscar
VILMA RIPOLL, MOVIMIENTO SOCIALISTA
DE LOS TRABAJADORES
"Dar pasos en las construcción del socialismo"
Quería estar presente en el saludo a ustedes, porque
para los que consideramos que hay que hacer partidos, que para tomar el poder,
construir y dar pelea hay que tener partidos, entonces el momento de los congresos,
es una parte importantísima en la vida de nuestros partidos, como me
parecía que este es el momento que ustedes están viviendo y que
es un momento que cruza grandes oportunidades para la izquierda, no solo en
América Latina sino en nuestro país, creo que es un congreso muy
importante.
Tengo la alegría de decirles que a partir de que hemos hecho una reafirmación
de Izquierda Unida vamos a dar una señal al conjunto de las organizaciones
que quieren saber qué se puede hacer con Izquierda Unida.
Creo que esta señal, algunos me dicen que es inédita, a lo mejor
no sé si es tan inédita, pero es.
En IU hicimos un acuerdo de programa y un acuerdo de candidaturas, en el primero
de los casos es más fácil ponerse de acuerdo ya que participamos
en las mismas luchas desde hace muchos años, donde a veces se dividen
las organizaciones es cuando se habla de candidaturas. Entonces, en ese camino,
quiero decirles que estamos orgullosos de poder decirle al conjunto de las organizaciones
sociales y políticas, a las organizaciones sindicales que cuando se acuerda
con Izquierda Unida es en serio, porque somos capaces de cumplir el programa
y los acuerdos, a pesar de las diferencias que no ocultamos y vamos a seguir
debatiendo.
Entonces decirles con mucho orgullo que en los próximos días voy
a renunciar a la banca que ocupo para traspasársela al compañero
Marcos Wollman.
Además me vuelvo a trabajar al hospital como enfermera, porque también
en esto queremos dar una señal de que somos capaces de volver a las tareas
que teníamos y no nos quedamos viviendo en los parlamentos como suele
pasar con los diputados de los viejos partidos que hacen de esa ubicación
una forma de vida.
Nuestra forma de vida es estar en las luchas, acompañando el juramento
que hicimos con Patricio en la primera legislatura, cuando juramos por la lucha
de los trabajadores, por la reivindicación de los 30 mil compañeros
desaparecidos, y por poder dar pasos en la construcción del socialismo.
Quiero decirles que ustedes se tienen que sentir muy contentos, porque dejamos
un espacio, una huella, y nadie puede decir que no cumplimos con lo que prometimos
en el juramento. Y ahora nadie puede decir, que a pesar de los espacios que
tanto nos constaron no somos capaces de hacer este tipo de renunciamientos y
traspaso de bancas a los efectos de cumplir también la palabra cuando
se trata de compartirlas por un acuerdo político.
Entonces quería decirles, porque no es menor, porque nadie lo puede creer,
y porque todos nosotros lo tenemos que decir como carta de presentación.
Somos Izquierda Unida que está en pie donde la clase obrera, el pueblo
y los desocupados la necesiten, que cumple sus acuerdos políticos cueste
lo que cueste, y que además, va por más unidad de la izquierda
y los luchadores.
En los próximos días y en el acto que vamos a hacer en la Plaza
de Mayo el sábado 11 de diciembre donde formalmente vamos traspasar la
banca, ese día le dejo a Marcos Wollman el listado de las comisarías,
Crónica TV prendido todo el día para ver a que lucha hay que salir
corriendo, el celular abierto las 24 horas, y una vida de compromiso que él
también tiene y que seguramente seguirá con toda fuerza desde
ese lugar que ocupamos con Patricio y que ahora él va a continuar. Muchas
gracias, mucha suerte, debatan todo, el debate empieza, sigue, lo tenemos que
seguir haciendo, pero ahora pongámonos orgullosos de ser parte de una
fuerza que al conjunto de las fuerzas de esta sociedad, de derecha, del medio,
de izquierda y de todos lados, le dice que es una fuerza capaz de cumplir sus
acuerdos políticos, algo que no es menor en este país, en esta
Argentina y en este momento histórico.
OSCAR GONZÁLEZ,
SECRETARIO GENERAL DEL PARTIDO SOCIALISTA
Debemos construir la alternativa de izquierda
Estamos felices en el Congreso del Partido Comunista de
la Argentina, porque nosotros que somos tan viejos como ustedes, somos el mismo
partido con dos caras alternativas, vamos por el número 47, así
que ustedes imaginen los calores y los fríos que hemos pasado en el Partido
Socialista.
Le decíamos recién a un periodista amigo de un diario adversario,
que nosotros nos sentimos muy cómodos en este ambiente, porque en este
momento en que el neoliberalismo, el ultraindividualismo que ha liquidado la
vida de los partidos, resuelve las cuestiones políticas y aun las electorales
en el sofá de la casa, con solo la mirada de la televisión, nosotros
seguimos con la sana práctica de la izquierda en todo el mundo de debatir,
de discutir y confrontar si es necesario. Los socialistas y los comunistas nos
hemos pasado la vida discutiendo. Pregunto ¿valió la pena? Ustedes
saben que nosotros después de muchos años de desencuentros, estábamos
tan desencontrados que hasta cuando nos equivocábamos los socialistas
y los comunistas (porque hay que tener presente que no somos infalibles) lo
hacíamos en lugares distintos, ni para equivocarnos nos poníamos
de acuerdo.
En ese debate, en ese cambio de opiniones, en esa disidencia fraternal, revolucionaria
donde cotejamos desde los mismo principios distintas perspectivas, distintas
tácticas, también se construye como lo señaló muy
bien Marina Arismendi, pero omitió decir algo, que en el Frente Amplio
en Uruguay, fuimos los comunistas y los socialistas en el mismo lema este año.
Cuando uno es invitado fraternalmente por los compañeros del Partido
Comunista tiene varias tentaciones, y la tentación es esta, hablar del
pasado, porque la verdad es que venimos de un mismo tronco, abrevamos en los
mismo principios, referimos a los mismos teóricos, reivindicamos las
mismas luchas, cantamos las mismas marchas, aunque en la Internacional tenemos
dos letras alternativas (cómo nos vamos a arreglar cuando tengamos un
solo partido, vamos a tener que hacer una especie de compulsa para ver cuál
es la versión que tenemos que cantar).
Pero la verdad es que uno tiene la tentación, ahora ya más cercano
en el tiempo, de rescatar un episodio que no es menor. Ustedes tomaron noción
como nosotros estamos tomando recién ahora que hace muy poco tiempo los
socialistas y los comunistas en el principal distrito de este país nos
pusimos de acuerdo, dimos una batalla y tuvimos un éxito electoral. Porque
yo les pregunto en las condiciones de la Argentina que nos toca vivir, el seis
por ciento de los argentinos del primero, el segundo y el tercer cordón,
y también del interior de la provincia de Buenos Aires se pronunció
por una unidad de izquierda, no es un éxito menor y nos encuentra, como
bien señalaba Patricio, porque estamos un poquito envalentonados desde
el sábado pasado, la verdad es que tenemos que ser prudentes porque todas
estas construcciones son complejas y tiene riesgos y la experiencia del Frente
Amplio que nosotros la vivimos muy de cerca nos dice que es complejo.
Nosotros compañeros, los comunistas, los socialistas, los compañeros
de la CTA, los del Partido Intransigente hemos llegado a la convicción,
la conclusión, y sobre todo a la decisión de que vamos a construir
lo que humorísticamente quisieron hostigarnos fraternalmente desde un
diario que era de izquierda diciendo que queríamos el Frente Amplísimo,
sí queremos el Frente Recontramplísimo, porque queremos transformar
a nuestra patria.
En ese camino estos episodios de discutir en congreso para que los compañeros
dirigentes tengan el respaldo y la energía que brinda la deliberación
democrática de los partidos, donde nosotros no nos reunimos en la comodidades
de nuestro living, ese respaldo se transformará en una energía
que nos va a llevar a construir esta opción que Argentina necesita.
No debemos hacer una oposición beligerante indiscriminada a un gobierno
que en algunos aspectos, ademanes y procederes tiene nuestra simpatía,
porque nadie puede dudar que alguno de los episodios que se vivieron cuentan
con nuestra viva simpatía, pero como se decía muy bien acá,
nada de lo esencial se resuelve, nada de lo estratégicamente indispensable
para tener un país independiente se concreta.
Claudio Lozano que hoy nos acompañó (y de paso quiero transmitirles
el saludo de nuestro líder parlamentario Jorge Rivas y de nuestro legislador
Ariel Basteiro) explicó muy bien cómo este proceso de superávit
fiscal que al cierre de este ejercicio anual llegará a los veinte mil
millones de pesos, solo tres mil, a lo sumo cuatro mil de esa suma (es decir,
de lo que está ganándose fuera de lo previsto, lo que no está
contabilizado ni comprometido anticipadamente) se dedican solo cuatro mil a
las reformas salariales, que son bien recibidas por la gente, pero como todos
sabemos son absolutamente insuficientes. Los 16 o 17 mil millones de pesos restantes,
está reservados, guardados rigurosa e impiadosamente, para pagarle al
FMI. Estas son las limitaciones de este gobierno, y son las limitaciones esperables
de un gobierno que expresa los intereses de las clases que representa.
Nosotros debemos construir la alternativa de izquierda, la única verdaderamente
revolucionaria y transformadora.
Nosotros vamos a seguir de la mano del Partido Comunista, de la Izquierda Unida
y de todas aquellas fuerzas que quieran seguir compitiendo en el plano electoral
en 2005, pero tengamos en cuenta, sin subestimar las alternativas electorales,
que la construcción que empezó el sábado pasado en Rosario,
que en realidad no empezó en Rosario, porque por modestia quizá,
lo que no dijo Patricio, es que atrás de este encuentro de Rosario hay
siete meses de labor empeñosa, silenciosa, con mucha tolerancia, porque
lo nuestro no es un consenso, el consenso es el acuerdo de los que en general
están de acuerdo, lo nuestro es una concertación porque tenemos
diferencias y pese a tenerlas, nos damos la mano y marchamos juntos porque ese
es el imperativo de la hora.
Entonces el sábado 27 de noviembre nació una esperanza que tenemos
que cuidar ser meticulosos y prudentes, rigurosos y tolerantes, cuidadosos,
tenemos que consultarnos y avisarnos, y si en 2005 socialistas y comunistas
que vamos a estar en la misma perspectiva electoral no logramos incorporar aún
al resto de las fuerzas que nos acompañan en el nuevo espacio, esto no
va a ser algo que lo ponga en crisis, porque la necesidad de plantear mejores
condiciones de vida y trabajo, recuperar la autonomía nacional, luchar
contra el imperialismo y crear una economía social, va más allá
de esas elecciones de 2005, en ese sentido ese es nuestro compromiso.
Compañeros les agradecemos la invitación. Viva el Partido Comunista,
viva el Partido Socialista, viva la unidad de la izquierda, viva el Encuentro
Nacional por la Soberanía Popular.