HACIA LA CONSTRUCCION DE UNA ALTERNATIVA POPULAR
Informe del Comité Central al 23º Congreso del PC argentino, a cargo de Patricio Echegaray
Queridas compañeras y compañeros, el Congreso
está en pleno desarrollo y ahora comienza la parte ardua. Sería
injusto comenzar el informe sin hacer alguna consideración sobre lo que
ha transcurrido hasta ahora. Estoy francamente impresionado por la densidad
y calidad política de lo que ha pasado en el acto inaugural. Por la presencia
de delegaciones de los partidos comunistas de China, Vietnam y Cuba, es decir,
por la presencia de casi todas las experiencias socialistas post Muro, en nuestro
congreso. Nos honran y comprometen. Estamos más que contentos por el
nivel de la representación internacional, el carácter -para nada
formal- de los saludos, las intervenciones, ricas en análisis, tanto
de la situación mundial como de cada una de las situaciones nacionales
que se abordaron, y, por supuesto, llenas de solidaridad, de estímulo,
de respaldo a nuestro partido. Muchísimas gracias de nuevo, compañeros,
a todas y todos los que han intervenido en nombre de las organizaciones hermanas.
¿Y qué podemos decir de las presencias nacionales, de sus aportes?
Preguntaba a los compañeros de relaciones políticas "...y,
como andan las invitaciones", y me respondían: "parece que
van a venir", pero que vinieran, que tuvieran esa disposición, que
Vilma nos entregara el discurso que nos entregó, que González
hiciera esa reflexión, tan llena de compromiso en cuanto a las alianzas
y a trabajar juntos en el futuro...superó todas las expectativas. Son
datos políticos muy importantes. Así como que tuviéramos
presencia de una masa muy importante de otras organizaciones de izquierda, que
recibiéramos una presencia tan calificada de la Central de Trabajadors
de la Argentina, que recibiéramos un saludo del presidente de la Federación
Agraria, ¿cuántas veces la Federación Agraria Argentina
habrá mandado saludos a un congreso del Partido Comunista? Entonces,
tratemos de no ser burocráticos y vayamos registrando todo eso porque
hace al discurso político del Congreso. Visualicemos que, como delegados
congresales, su enorme riqueza nos plantea el trabajo de asimilarlos y el de
prepararnos para transmitir a todos los saludos e informes de cada país
y fuerza. De nuevo, muchísimas gracias a los compañeros de las
fuerzas de izquierda del país y muchísimas gracias a nuestros
amigos de otros países, compañeros internacionalistas que nos
dan una ayuda enorme. Sabemos de las tensiones de los viajes, de los problemas
económicos, personales, de tiempo que estas presencias representan. Marina
ya sale para Uruguay, en pleno proceso de la transición entre un gobierno
y otro, nos conformábamos con que nos mandaran un saludo los camaradas
uruguayos. Guillermo está viajando a Venezuela, otros compañeros
tuvieron que acomodar sus agendas para poder estar aquí, con nosotros.
Hay que valorar este esfuerzo, los sentimos hermanos, compañeros, y nos
comprometemos ante ustedes a llevar adelante las tareas necesarias para hermanarnos
en el proceso revolucionario de América Latina.
NO SOLO TENEMOS HISTORIA, TAMBIEN SEREMOS FUTURO
Compañeros, también nos emocionaron mucho los hermosos homenajes
que han hecho Rogelio y Sonia al presentarnos, de una manera tan poética,
a nuestros desaparecidos del último período y la presidencia honoraria
del Congreso, respectivamente. Somos una fuerza de gran tradición, gran
historia, de fuerte anclaje en la historia de la lucha de clases en la Argentina.
Pese a lo que han dicho y han intentado: disoluciones, desapariciones, cambios
de nombre, estamos aquí para demostrar que no sólo estuvimos en
el pasado de la lucha de clases sino que estamos insertos firmemente en el presente
y que nos vamos a ganar el futuro luchando por la tarea revolucionaria de la
hora que no es otra que la de unir las fuerzas de izquierda, en un sentido muy
amplio en el plano político y en el plano social, para conformar un gran
frente que pueda ser la palanca de cambios, el martillo que le permita a nuestro
pueblo lograr empezar a golpear a sus agresores, a sus opresores, dejando de
ser el yunque que ha recibido históricamente todos los golpes y todas
las ofensas. Somos el pasado sí, pero somos también el presente
y nos proponemos ganar el futuro. Por eso también rendimos homenaje a
los nuevos afiliados, a los que se atrevieron a afiliarse en esta pesada "década
infame" de triunfalismo burgués mundial y nacional; y es más,
quisiera saber el nombre de cada uno de los jóvenes, de los no tan jóvenes,
de los veteranos, de los hombres y mujeres, que en un período de contrarrevolución,
donde toda la reacción se había lanzado contra nosotros, que a
cada uno de nosotros lo calificaban como "el último comunista",
porque el comunismo parecía cuestión del Parque Jurásico
(nos decían dinosaurios resucitados de las películas de Spielberg),
por todo eso corresponde rendir homenaje a los que en esos años se nos
acercaron, se afiliaron, nos apuntalaron y se incorporaron a la lucha revolucionaria.
PRIMERO, EL PARTIDO...
Hemos cambiado el orden del informe, no queremos que los temas del partido vayan
como colofón esperado y rutinario: "...para hacer todas estas cosas
hay que tener un partido en condiciones". No. Nosotros vamos a empezar
el informe diciendo lo siguiente: todo el debate va a indicar que tenemos identificadas
y en proceso fundacional las principales cuestiones que conforman nuestro proyecto
político. Se va a ir mostrando que tenemos el movimiento de masas bastante
desplegado en diversos sectores vinculados al sujeto social. Que tenemos una
masa de unidad de izquierda, expresada principalmente en unidad de acción,
sobre todo para la resistencia y el desarrollo de movimientos de masas, unidad
de las izquierdas que también se expresa en unidad para la lucha político-electoral
y que ahora se empieza a expresar en una unidad más estratégica
para construir la herramienta del cambio en la Argentina. Eso significa que
nuestro proyecto ya no es sólo teoría, que no son sólo
hojas escritas, que no son sólo discursos, que no es solo la voluntad
de un conjunto de compañeros luchando en distintos terrenos, sino que
ya tiene un grado de concreción. Estamos en el momento adecuado y con
la posibilidad de dar un salto de calidad en la construcción de nuestra
propuesta política, y, compañeros, hay que decir que si damos
un salto de calidad en el terreno de la política, esta sola situación
requiere, obliga, pero al mismo tiempo da la posibilidad de dar un salto en
la construcción del partido. Se requiere al partido porque el partido
tiene un papel fundamental que jugar. Es cierto que nosotros somos una fuerza
política más, damos un aporte como muchos, pero en realidad somos
la única fuerza que tiene como proyecto político, enunciado, consagrado
por varios congresos, la línea que ahora se está, de alguna manera,
insinuando como la línea del movimiento popular. Por eso nos va a caber
más esfuerzo, y más responsabilidad. Y para poder cumplir, no
hay otra que tener más y mejor partido. Y si bien es cierto de que con
una política más desplegada se crean condiciones objetivas para
un mayor y mejor desarrollo del partido, hay que decir claramente que no se
puede dejar el desarrollo del partido librado a la espontaneidad. Eso exige
una acción consciente, dirigida, una voluntad estructurada, una acción
permanente para construir el partido. No se crea partido sólo con el
proyecto político, se necesita voluntad de partido, espíritu de
partido, fuerza dedicada a construir partido, un plan concreto de construcción
de partido y un control sistemático del cumplimiento de nuestros acuerdos
y de los planes establecidos. Lo que hace a un colectivo una fuerza revolucionaria,
una vez dada la estrategia política, es la decisión inquebrantable
de cumplir los acuerdos que se toman y el luchar por un plan que materialice
la voluntad colectiva No vamos a abundar en estos tópicos, quisiéramos
recordar a los compañeros delegados que en noviembre de 1998 hubo un
encuentro nacional sobre el tema de partido que contiene elementos, los cuales,
debidamente tratados y con las adecuaciones necesarias son una buena base conceptual
para esta batalla. Creemos que tenemos los elementos indispensables: una teoría
del partido para un proyecto de poder popular a desplegar en los primeros años
del siglo 21º y los elementos de tecnología organizativa fundamentales;
se puede decir, entonces, que tenemos una estrategia de construcción
de partido. Allí está revalorado el enfoque leninista del partido
y su núcleo, la organización celular, porque es la forma más
apta de construir poder popular, porque nos permite organizarnos en la profundidad
del sujeto pueblo. Y esto constituye una actualización del enfoque leninista.
Probablemente, en la Rusia zarista de 1902, la organización celular se
justificaba en el tema de la lucha contra la Ojrana igual que lo fue para nosotros
durante nuestra decena de años de clandestinidad. Quizás el tema
de la célula estaba adecuado a la clandestinidad. Pero hoy no es así,
la organización en células, resultó ser -después
de analizar varias posibilidades- la que más se adapta a la construcción
de bases del poder popular y por eso las células no se definen desde
lo organizativo, conspirativo o no, sino desde la iniciativa política
para contactar el proyecto con el pueblo. Tendremos células si hay plan
de acción política, iniciativa, acción propagandística,
en una acción armónica dirigida a crear bases de poder popular.
Lo principal para fortalecer el partido es tener planes de acción política,
que contemplen el estudio de una realidad concreta a la que se quiere transformar
y que definan la iniciativa política concreta que impulsamos para abrir
paso a nuestra táctica. Por ejemplo, hoy estamos desafiados a ver cómo
utilizamos la convocatoria de abril para organizar más células
y nuevos espacios con nuestro proyecto, para contar con un plan que permita,
desde la responsabilidad colectiva e individual, un proyecto de crecimiento
del partido. El proyecto de trabajo hacia el 16 de abril debería incluir
un plan de fortalecimiento del partido y la juventud comunista. Con planificación,
control, balance y replanificación permanente. Esto es, entiendo yo,
la llamada centralidad de la política en la cuestión organizativa.
Y más, tenemos que plantearnos un partido con atributos. No podemos seguir
en emergencia organizativa, tenemos que tener un partido con todas las capacidades.
En octubre del 2003, nos planteamos en el Comité Central la exigencia
de construcción de atributos para poder fundar verdaderas bases de poder
popular. Y un plan de concentración nacional en empresas, gremios, territorios
que nacional, regional y municipalmente se consideren puntos estratégicos.
Digamos, puntos donde le duele al poder enemigo que trabajemos y donde es posible
que nosotros acumulemos en bases de poder popular. Porque acumular siempre es
golpear, dañar, debilitar al enemigo, no hay acumulación "silenciosa"
o sin confrontación. Hay que concretar los planes de fortalecimiento
de la fuerza ahora, tenemos que anticiparnos a las turbulencias que se insinúan;
estamos asistiendo a un despertar del movimiento obrero formal que emprende
luchas y combates que no estaban en el proceso anterior. Presagian turbulencias,
presagian que los tiempos que vienen no son de bonanza, no son de estabilidad,
no será la paz social del capitalismo distributivo la que viene por delante.
Y una fuerza revolucionaria debe prepararse para las turbulencias y para eso
se requieren atributos. Se requieren finanzas, se requiere una mejor prensa
y mayor difusión de ella. Se requiere literatura. Muy impresionante la
librería que han montado aquí los compañeros. Realmente
la tradición difusora de literatura revolucionaria y de literatura progresista
de nuestro partido se ha defendido y ahora hay que desplegarla. Se requiere
capacidad comunicacional, se requiere proyecto de formación de cuadros,
se requieren atributos organizativos y atributos combativos. No está
ya en discusión la existencia del partido. Algunos de los que propiciaban
la disolución, hoy están disueltos. Y no existen como fuerza política.
El jefe político de la campaña de disolución ahora trata
de reinsertarse con dificultad en la política pese a los apoyos que tiene
y anda organizando jornadas de debate en articulación con lo más
consustanciado con el proyecto de Tercera Vía de la región, con
los que intentan reflotar las ideas del Consenso de Buenos Aires en América
Latina. No hay que subestimarlos, pero esa es la situación en la que
ha caído. Pero nosotros, compañeros, no nos contentamos con salvar
el partido, no podemos decir que nos sea indiferente, nos han ido muchos años
de vida en esta pelea, pero el salvar al partido no es, no puede ser de ningún
modo, un fin en sí mismo. Lo hemos defendido porque teníamos convencimiento
absoluto de su pertinencia como fuerza revolucionaria, sabíamos con certeza
que por la densidad histórica, cultural, revolucionaria era la organización
más apta para impulsar el imprescindible proceso de unidad de las izquierdas,
que es de donde puede surgir la concreción de un frente para la liberación
nacional y social para nuestro país. Por lo tanto, la defensa del partido
está indisolublemente atada al crecimiento del partido. Un crecimiento
que no solo sea aporte a la construcción de alternativa sino para que,
en unidad con otros sectores de izquierda, podamos garantizar el rumbo antineoliberal,
antimperialista y anticapitalista del proceso iniciado ahora. La construcción
de alternativa no va a ser un paseo por la Avenida Corrientes; por el contrario,
la unidad será el resultado de un duro proceso de debates, disputas y
construcción de bases de poder popular. La lucha empezó antes,
para que surgiera; ahora empieza la lucha para definir dónde va a ir,
cómo va a ser. Porque ya la construimos una vez y nos la direccionaron
en otros rumbos. Esa experiencia ya la tuvimos, hay que garantizar el rumbo;
esto es necesario y perfectamente posible y, por lo tanto, compañeros,
se convierte en obligatorio pasar de una etapa de sobrevivencia a ser un partido
capaz de actuar eficazmente, dotado de todos los atributos para consumar el
papel de la hora actual, un papel histórico: fundar la alternativa en
la Argentina. Siempre, y hoy más que nunca, es decisivo el papel de las
direcciones. Yo lo digo así y hago dos o tres reflexiones. Valoramos
debidamente el haber mantenido la dirección nacional y direcciones en
muchas provincias. Pero está claro nuestro grado de debilidad; en cada
nivel tenemos nuestro grado de precariedad, problemas, insuficiencias; seamos
conscientes de eso, no creamos que en la dirección nacional estemos ni
cerca de ser una dirección sólida. Y creo que en las direcciones
regionales habrá una evaluación similar. Hay que fortalecer, mejorar,
superarse. En el período que viene ya no se tratará de ser direcciones
de sobrevivencia sino direcciones para la ofensiva; estados mayores, no para
sostener posiciones sino para ocupar nuevas, para avanzar y ocupar espacios
políticos. Eso sería aprovechar la oportunidad, ¿no? Se
ha roto esa muralla que impedía empezar a debatir una unidad amplia de
la izquierda con las masas, con la militancia, esto está habilitado,
pero hay que conducir esta batalla y esto no es una batalla de resistencia.
Para resistir ya hemos demostrado ciertas cualidades. Ahora compañeros,
tenemos que mostrar cualidades para avanzar. Creo que ese es el sentido de las
famosas palabras del Che sobre que los comunistas argentinos sabíamos
morir sin hablar en las cámaras de torturas, pero nos costaba asaltar
una posición enemiga. Ser dirección en defensiva es una cosa,
serlo en ofensiva es otra. Desde el 23º Congreso le decimos al Che que
estamos dispuestos a tener todas las capacidades y a construir todos los atributos
necesarios, a hacer todos los esfuerzos para ser una mejor dirección
del partido en cada nivel, capaces de impulsar la ofensiva política del
campo popular en toda la Argentina.
NUEVOS VIENTOS DE LIBERTAD EN
NUESTRA AMERICA
La construcción de alternativa se hace siempre en una coyuntura política
concreta. Esta vez, vamos a tomar como base de nuestros análisis los
discursos y enfoques dados en el acto de anoche por lo que solo haremos un rápido
bosquejo de la situación mundial y nacional. Ustedes recuerdan, el Congreso
anterior lo hacíamos en el marco de la elección norteamericana,
Bush acababa de ser electo en una elección llena de cuestionamientos,
con el gran escándalo de Miami y rápidamente sobrevino el tema
de las Torres y a partir del tema de las Torres surgió la tesis de la
guerra contra el terrorismo, es decir, la guerra contra todos y en cualquier
lugar. Ha corrido mucha agua bajo el puente, hoy también tenemos la reelección
de Bush, y después de lo de Faluya tenemos claro que va a ver tanta o
más agresividad, pero en todo caso es bueno ver que esa mayor agresividad,
esa mayor rapiña, esa mayor criminalidad del imperialismo norteamericano
está acompañada por un mayor desprestigio del imperio -en Argentina
hay un momento de crecimiento del antimperialismo yanqui como no ha habido en
otros momentos de la historia. También hay elementos poderosos de crisis
económica en EE.UU., tenemos materiales, artículos que describen
esto, especialmente la revista Enfoques Alternativos. Hay elementos de crisis
militar a partir de que surgen en Irak dificultades crecientes para la dominación
y que se va generando una guerra de resistencia nacional, cada vez más
consistente. Entonces, en medio de todo esto va surgiendo algo muy evidente,
el fracaso de la globalización. Hace quince años prometieron,
cuando se desarticulaba el Este europeo, un nuevo mundo de paz, bienestar, de
florecimiento cultural y lo que nos han dado es esto: concentración del
capital en términos brutales, pauperización generalizada de las
masas en escala mundial y guerras cada vez más salvajes, más brutales,
más injustificadas. Porque cierto es que siempre las guerras han sido
injustificadas, pero estas últimas lo son más que cualquier otra
y han impulsado el surgimiento de una resistencia de los pueblos del mundo que
configuran un verdadero movimiento antiglobalización que va subiendo
su nivel político al vincularse a la lucha por la paz, contra la guerra
imperial. Se radicalizan y adquieren carácter antimperialista. Y de ahí
surge esta consigna tan bella: Un nuevo mundo es posible. Nuevamente se vuelve
a hablar de un mundo nuevo y millones hablan en el planeta de que un nuevo mundo
es posible; esta consigna se extiende más y es vital. ¿Por qué?
porque empiezan a producirse cambios en el clima de la época. El clima
de época que quedó instalado con la derrota de la experiencia
socialista era una clima de contrarrevolución, opresión, imposibilidad,
nos han apabullado con el discurso de que no es posible la revolución
ni el cambio, de que hay que conformarse, toda la teoría del posibilismo.
Ahora, de nuevo, empiezan a cobrar fuerza los relatos abarcatorios, las teoría
de cómo conquistar utopías, se reinstala el valor del marxismo
y el pensamiento revolucionario. Esto es vital para nosotros y lo es para alentar
la construcción de alternativa en el país. De todas maneras, tenemos
que manejar algunos temas internacionales. Solidaridad con Irak, retiro de todas
las tropas de ocupación norteamericanas, tiene que ser algo de todos
los movimientos, de todo el partido y con iniciativas de las más variadas
del movimiento obrero, de cada uno de los movimientos de masas. Palestina, un
tema delicadísimo, retiro de Israel, eliminación del muro del
apartheid que Israel sigue construyendo es una de las cuestiones fundamentales
entre los temas que tiene que tomar el movimiento popular argentino. Haití,
retiro de todas las tropas extranjeras, incluidas las argentinas, tropas implicadas
en casos de represión; ya han producidos daños, nos están
implicando de hecho en la construcción de una fuerza de intervención
latinoamericana. Cuba, como siempre, tema prioritario. Cuestiones concretas,
la libertad de los Cinco, la lucha contra el Bloqueo y la denuncia de la campaña
por la democracia en Cuba; en Cuba hay democracia, no sólo hay democracia
sino que nosotros podemos decir que es el lugar donde hay más y más
profunda democracia en América Latina. Otro tema: la lucha contra la
militarización, contra el narcotráfico y el terrorismo, contra
la doctrina de la cooperación entre los servicios de inteligencia Hay
que trabajar con los materiales de esta reunión de Ministros de Defensa
del continente y hay que denunciar sus discusiones acerca de la protesta social,
hay que denunciar las bases yanquis que crecen en América Latina por
todos lados y que ahora las están activando para relanzar el Plan Colombia.
Pampuro habla de juegos virtuales como si fueran inofensivos. Los hacen para
reanudar las maniobras en el territorio. Se les impidieron, por ahora, las maniobras
en el territorio, pero luego aprobaron la ley que concede inmunidad a las tropas
yanquis en el país. "Juegos virtuales", es decir, que van a
poner ya no una mesa de arena como hacían antes sino una computadora
y van a poner un "juego" donde unos van a ser los terroristas, otros
los narcotraficantes. Está claro que los terroristas y los narcos somos
nosotros, los del campo popular ¿no? y ellos van a ser las tropas del
bien, que actuando conjuntamente y bajo la batuta norteamericana van a luchar
contra los "malos". Tenemos que tomar toda esta problemática
y, por supuesto, no cejar en esta importante experiencia que estamos haciendo
con el tema de la lucha contra los planes de integración subordinada
del Alca, del Mercosur, de la Unión Europea, del TLC, del acuerdo Puebla-Panamá;
tenemos una experiencia importante, pero tenemos que tomarla más desde
todo el Partido. No se olviden que pese a que hay cambios en la agenda, ellos
siguen adelante con sus planes estratégicos y no van a renunciar así
nomás al Alca y, además, el gobierno, está mandando a esos
espacios de debate las fuerzas de izquierda que han cooptado, quienes dan un
debate donde ya las posiciones "oficiales", digamos las posiciones
de "al Alca así como está no, pero hay un Alca bueno que
sí tendríamos que firmar", ya vienen de la mano de Patria
Libre o de otras organizaciones que han sido funcionalizadas al gobierno en
los marcos de la transversalidad. El plan integral de la dominación necesita
una respuesta integral y tenemos que desarrollar las tareas que hacen al trabajo
internacional y a la construcción de alternativa directa en un solo tiempo,
como parte de la misma política. El tema Cuba. Cierto que hay que hacer
un movimiento de solidaridad. Felicitémonos por el gran evento de Santa
Fe, y felicitemos a los compañeros que estuvieron más comprometidos
en eso. Pero tenemos que tener más capacidad de incorporar a la tarea
cotidiana de todos este tema de la solidaridad con Cuba, que no es un problema
de política internacional, es un problema de construcción de alternativa,
es un problema interno, de construcción de proyecto. El tema de Venezuela,
el Movimiento Bolivariano, ya dijimos la lucha contra el Alca y el Foro Social
Mundial que viene ahora en enero en Porto Alegre. Compromiso y amplia participación
en el Foro. Nuevamente, que bueno es la posibilidad de contribuir a que se vaya
asentando, a que se vaya desarrollando este movimiento antiglobalización
y que vaya tomando superiores niveles de definición política.
Y en ese marco, a vuelo de pájaro, recordemos que vamos a tener la reunión
de los partidos americanos con los partidos europeos. Vamos a tener una nueva
reunión de los agrupamientos sindicales clasistas del continente auspiciada
por los compañeros del PC do Brasil y vamos a tener un campamento de
la juventud para promover el futuro Festival Mundial, que yo creo que esa sí
es una gran tarea internacional del 2005. Volver a tener los festivales mundiales
y este año en Latinoamérica, en Sudamérica, en Venezuela;
esto puede ser un gran aporte a la articulación del movimiento juvenil
en Argentina y un aporte a la unidad de la izquierda y a la construcción
de alternativa en el plano nacional.
LA OPORTUNIDAD NO ESTA CLAUSURADA
Sobre la coyuntura nacional. Yo creo que ayer se habló tanto y tan bien
por parte de los compañeros que es posible no agregar mucho más.
Sabemos que la coyuntura viene de aquellos días del diciembre 2001, de
aquel diciembre que evidenció el problema fundamental de las fuerzas
populares de Argentina, la falta de alternativa. Sintetizamos esto diciendo
que el movimiento pudo derrocar, pero no pudo sustituir. Y finalmente, Duhalde
con una política de clientelismo más represión, donde aparece
el terrible crimen de Kostecky y Santillán en el puente Pueyrredón,
la masificación de los subsidios, la convocatoria adelantada de las elecciones,
la idea de lanzarle a la sociedad la solución de la crisis de hegemonía
que tenía el bloque dominante. Ustedes recordarán el congreso
del justicialismo donde ellos dicen: No, no vamos a elegir candidato; Menem
quería que se eligiera el candidato en el congreso, ellos le dijeron
que no y largaron la elección adelantada y escalonada. Todos esos movimientos
apuntaron a explotar la carencia de alternativa popular y a generar condiciones
para recomponer la gobernabilidad y ensayar una continuidad del modelo neoliberal
sin Menem. La estrategia que ellos tienen ya se ve clarita, ellos quieren naturalizar
la Argentina injusta. Quieren darle gobernabilidad con otro esquema, con un
esquema de dólar alto, no de dólar bajo, con un esquema de importante
balanza comercial favorable, a la Argentina de dos plantas. Esta Argentina injusta,
terriblemente antihumana, con la pobreza que afecta al sesenta por ciento de
los niños, a los adolescentes, a los jóvenes, a los viejos, esta
Argentina donde prácticamente el cicnuenta por ciento de la población,
con alguna oscilaciones hacia arriba y hacia abajo, se mantiene hace muchos
años en pobreza. Esta es la Argentina que a grandes trazos quieren estabilizar.
Nosotros decimos que el discurso presidencial de asunción del cargo el
25 de mayo de 2003, con la teoría del capitalismo "humanizado",
del capitalismo "nacional", es impotente para resolver la situación
Argentina. El capitalismo no es como un auto, que va para adelante y va para
atrás, entonces "ahora volvemos al capitalismo keynesiano";
eso no es posible, el capitalismo keynesiano fue practicable en un momento del
desarrollo de la historia del planeta, fue posible después de la crisis
del 30, con el mundo bipolar, por el "mal ejemplo" para los trabajadores
y para los pueblos que venía de esa Unión Soviética, donde
más allá de los problemas -que nosotros analizamos crítica
y autocríticamente- no se puede negar que al menos significó una
experiencia tremenda en dos puntos, formidable experiencia de desarrollo e inédito
ensayo de distribución que fue real, que presionó al capitalismo
y que permitió el espacio político para que surgieran los capitalismos
de bienestar. Esto es lo que motiva el doble discurso: no tienen proyecto, tienen
que adoptar el discurso de crítica a los parámetros neoliberales
que nosotros impusimos, "hay que criticar al fondo, hay que criticar a
la deuda, hay que criticar la flexibilización, hay que criticar la pobreza"
dicen todo, pero continúan el rumbo que nos trajo hasta aquí.
Ya van dos años, no es todo el tiempo del gobierno, pero es un tiempo
considerable; no se puede decir que cayeron las expectativas, se han moderado
las expectativas, todavía hay una expectativa alta, pero los índices
económicos dicen, a grosso modo, que en dos años de bonanza económica
importante, de crecimientos a un ritmo del siete por ciento y demás,
no se ha logrado producir cambios en la distribución de la riqueza y
en función de eso, los parámetros negativos en desocupación,
en indigencia, en pobreza, en crisis de salud, en crisis de educación
y demás, se mantienen en los niveles parecidos a los que estaban en el
momento del auge de la crisis. Por eso aparece otro fenómeno, la criminalización
de la protesta social, porque el sistema tiene que tomar medidas, porque no
cierra sin represión y control social, prueba de lo cual es el resultado
del endurecimiento feroz del Código Penal en función de la campaña
Blumberg y pretextando el crecimiento del delito. Y además está
el tema de los "superpoderes", que ayer lo comentamos, que es una
cosa delicada compañeros, es muy delicada porque se va produciendo una
restricción del espacio democrático, una hiperformalidad en la
democracia burguesa. Prácticamente el Parlamento no tiene injerencia
en la deuda, debate el presupuesto y lo aprueba, pero después dicen "bueno,
el Jefe de Gabinete puede cambiar cualquier partida". El jefe de Gabinete
-ni siquiera el presidente- puede cambiar las partidas asignadas, darle otro
uso. Entonces, ¿para qué lo discutieron? ¿para qué
lo aprobaron? Realmente se empieza a ver una situación de restricción
democrática muy grave. Se va afirmando una versión mínima
de la democracia formal, claramente funcional al mantenimiento del modelo neoliberal.
Y hay también intentos de montaje de un nuevo escenario político.
El gobierno trata de presentarse como "la izquierda" y dejar el papel
de oposición sólo para el centro y la derecha. "Ningunean"
a la izquierda y tratan de marginarla. Todo el tema este de la "transversalidad"
tiene como objetivo cooptar o marginar a la izquierda y tener una adminículo
presidencial para jugarlo en la interna del Partido Justicialista. En definitiva,
la sensación que muchos tenemos es que la capacidad de maniobra y la
fuerza del régimen neoliberal en cada uno de sus aspectos reside en la
falta de una alternativa popular. Oscar González decía ayer: "desde
el living, repantigados desde su sillón, mirando la televisión,
ellos mueven las fichas, mueven las piezas", y agregamos nosotros: porque
están en un ring sin adversario y en todo caso nuestra capacidad hasta
ahora ha sido solo de reclamarles algo. Luchas reivindicativas. Luchas reivindicativas
que llegan a producirles problemas, digamos entre Duhalde y Solá: "bueno
a ver dónde hay despelote", si cortan el puente Pueyrredón
a quién perjudican más si a la Capital o a la provincia de Buenos
Aires. Luchas que generan ese tipo de turbulencia. Que son importantes, les
generan complejidad, pero de ninguna manera amenazan su estabilidad como gobierno
y como sistema de dominación. Por lo tanto, hay que tener ojo, porque
si seguimos en falencia de alternativa... y en esto yo siempre lo recuerdo a
Floreal, era muy típico en la época donde el neoliberalismo empezaba,
que nos levantábamos todos los días y hoy privatizaron el ferrocarril,
mañana los teléfonos, cambió el salario, ya basta, ya no
puede ser esto, todos teníamos esa opinión y Floreal nos decía,
"si no hay una oposición política en regla siempre se puede
estar peor, siempre se puede estar peor". Aplausos para el viejo. Entonces
tengamos ojo porque se puede, no digo perpetuar, pero si prolongar por un período
histórico esta Argentina injusta de dos plantas. Nosotros lo hemos dicho
cuando analizábamos el surgimiento del menemismo en 1989, la Argentina
de dos velocidades, de dos plantas, un piso de arriba con el treinta por ciento
y un sótano de hambre con miseria y desocupación, asistencialismo,
emergencia, desocupación que abarca el sesenta por ciento del país.
Alerta, le pueden dar estabilidad política a esto. Incluso pueden contener
las luchas, con asistencialismo, con represión. Por eso es imperiosos
crear una alternativa política que le de proyección a la lucha,
una alternativa política de carácter popular, antimperialista,
antineoliberal y democrática avanzada que constituya un nuevo bloque
histórico. No se trata solo de resistir políticas gubernamentales
sino de enfrentar un régimen político asentado en los últimos
treinta años y que puede cambiar y alternar gobiernos manteniendo, en
lo fundamental, el rumbo estratégico de concentración de la riqueza
y exclusión social. Por eso creo que es un acierto compañeros,
que hayamos planteado que este congreso se concentre en un par de temas: el
de la alternativa y el del partido que necesitamos para construirla, para llevarla
adelante. Creo que es un acierto y creo que es una suerte que hay que festejar
que lleguemos al Congreso habiendo tenido la asamblea de Rosario, donde queda
habilitado un proceso de construcción de alternativa con una metodología
protagónica que es la que hemos soñado mucho tiempo, con un respaldo
social y político muy importante, con un contenido apto. Ahora lo que
hay que hacer es agarrarlo con todo, con alma y vida, y desarrollarlo. Vayamos
hacia abajo, debatamos, hagamos asambleas, encuentros por abajo en la base,
hagamos encuentros provinciales y desemboquemos en una gran asamblea de la militancia
popular por la soberanía, por un proyecto de país soberano y por
la creación de una fuerza política capaz de sustentar ese proyecto
de país soberano. Anatole France, que era un sabio, que era un socialista
y fue uno de los grandes escritores del siglo 20, en la Isla de los Pingüinos
dice que no hay que exagerar nada, ni siquiera la virtud, así que nosotros
digamos que tampoco hay que exagerar la modestia, ¡Sí, es un gran
éxito lo del 16 de noviembre!, ha sido un gran éxito lo de Rosario
y tenemos que querernos un poquito, tenemos que valorarnos, tenemos que fortalecer
nuestra autoestima, algo tiene que ver esto con nosotros compañeros,
felicitaciones camaradas a todo el Partido. A todos los que aportaron, a las
personas y organizaciones.
LA CUESTION DE LA ALTERNATIVA
Miren, una las características del desarrollo del Congreso es que se
ha podido debatir bastante el tema de la alternativa porque entiendo y esto
hay que verificarlo más, pero hay que consignarlo, que el desarrollo
del congreso ha ratificado los grandes elementos de la línea del 16 Congreso
y posteriores. Lo primero, es reconocer a la Argentina como un país capitalista.
Capitalista periférico, no es un país capitalista central, pero
es un país capitalista; reconocer que hay una crisis del capitalismo
argentino que es producto y que es parte de la crisis del capitalismo mundial.
Poner el acento en que la crisis del neoliberalismo es la crisis del capitalismo
argentino y que abarca toda una historia del capitalismo. Modelos exitosos como
el modelo agroeportador del 80; el modelo del capitalismo de bienestar del peronismo
y, por supuesto, la catástrofe del modelo neoliberal. Creo que a partir
de ahí el congreso, no digo que lo hayamos discutido acá, las
asambleas de células, las asamblea de departamentales regionales, han
venido avalando el tipo de revolución que nosotros propiciamos. Es decir,
una revolución socialista de liberación nacional. Y también
han venido avalando el enfoque sobre el sujeto y sobre el núcleo fundamental
del sujeto. El sujeto es el sujeto pueblo y tiene un núcleo fundamental
en la clase obrera actual, tal como es, es decir, el sector formal, el sector
marginado que ahora se trata de agrupar en el movimiento piquetero y el tema
de los jubilados. Este dato es fundamental: considerar a los jubilados como
algo primordial, por el carácter ético, moral, que tiene este
movimiento; pero también por el carácter objetivo de importancia
extrema que tiene este movimiento. Todos los que estamos por acá, la
mayoría no vamos a tener seguridad social, no vamos a tener jubilación,
de ese nivel es la crisis del tema jubilatorio que junto con el tema de la infancia
son los dos grandes crímenes cotidianos en la Argentina. Una infancia
desnutrida, atacada por el flagelo del hambre justo en el país productor
de alimentos por excelencia y con un ministro de Economía que acopia
miles de millones de dólares para pagar la deuda externa. Entonces, el
núcleo del sujeto pueblo está compuesto por esta clase obrera
actual, con esta composición en alianza con los sectores medios de la
ciudad y el campo. Estamos reafirmando que no es la alianza obrero-campesina
el núcleo del sujeto. Y queremos hacer justicia: ayer se rindió
homenaje a un gran comunista como político, me estoy refiriendo a Rodney
Arismendi, quien como político fue el gestor, el verdadero inspirador
del proceso de construcción social que en un proceso de más de
cuarenta años llega al gobierno en Uruguay. Pero también hay que
rendirle homenaje como teórico. Lenin decía, no hay nada más
práctico que una buena teoría. Rodney es el teórico marxista
que llega a la conclusión de que la alianza en el Uruguay es entre la
clase obrera y los sectores medios de la ciudad y del campo; no hay campesinado
pobre en Uruguay a nivel de clases y nosotros sabemos que en Argentina el campesinado
pobre está en algunas realidades regionales. Pero la Argentina agraria
como se la conoce en el mundo, como la conocemos nosotros, es producto de un
desarrollo capitalista agrario muy importante donde juegan un papel muy importante
sectores medios del campo que, junto con los sectores medios de la ciudad y
la clase obrera tal como es hoy, forman el núcleo del sujeto social del
país. Se impone, de cualquier modo, un proceso de investigación
y debate para dar cuenta de un modo más preciso del impacto que estos
años han tenido en la estructura social y de los nuevos fenómenos
como el de la exclusión permanente o los centenares de miles de jóvenes
que ni trabajan ni estudian, ni está contemplada su situación
en los planes oficiales. En el proceso del debate del congreso se ha hablado
mucho del sujeto pueblo y se ha venido afianzando también una idea: el
poder popular con momento de ruptura, es decir, hay que construir poder popular,
bases de poder popular autónomo, cultura antisistema, espacios territoriales
autónomos, todo eso, pero compañeros hay un momento de ruptura
revolucionaria. No se puede decir, como decía Holloway: hay que darle
la espalda al poder. Nosotros seguimos pensando en que hay un momento de ruptura,
en que hay un momento de crisis revolucionaria; en que hay un momento donde
hay que tomar el poder del estado, hay que avanzar contra el aparato burocrático
militar de la dominación capitalista. Creo que todo eso lo hemos venido
ratificando. Y se viene ratificando a partir de esta convicción que tiene
el partido en la unidad de la izquierda. La idea de la necesidad de la vanguardia,
la idea de la vanguardia real que hay que construir sobre la base de reconocer
la pluralidad de la izquierda y de reconocer la necesidad de hacerla confluir
en una fuerza de vanguardia. Y por supuesto se ha ratificado la idea del frente
de liberación nacional y social como forma de unidad más amplia
de agrupar el bloque popular contra el bloque de poder real, contra el imperialismo,
de manera tal de poder producir un cambio de carácter antimperialista,
antineoliberal, en definitiva, prosocialismo. Y si así fuera, tal frente
estaría gestando el "tercer movimiento histórico" que
tanto y a tantos ha desvelado en estos años. El partido no solo está
superando formalmente la línea del frente democrático nacional,
que era la línea de completar la revolución democrática
burguesa, dado que la Argentina no era un país completamente capitalista,
de la alianza obrero campesina, etcétera. Creo que nosotros lo vamos
superando y entiendo que es una conquista teórica, es un perfeccionamiento
teórico del partido, y, por lo tanto, una capacidad mayor para influir
en el curso de los acontecimientos actuales. Dicho esto hay que pasar a ver
la alternativa de una manera marxista. ¿Qué quiere decir? Quiere
decir que hay que ser materialista histórico, es decir, no es que la
alternativa es un tema que se nos ocurrió a nosotros en el 16 Congreso.
"Che, pensemos en la alternativa", o en algún momento, o se
le ocurrió a cualquier otro ahora "y ahora es el problema de la
alternativa"; no, alternativa quiere decir otro camino, es una consigna
en que sintetizamos la idea de que se tiene que constituir otro bloque popular.
Un bloque popular que confronte con el bloque de la dominación. Yo lo
he dicho muchas veces ya esto, no lo quiero repetir, pero acá resaltamos
la idea de que hubo una oportunidad a principios de siglo, la Primera Guerra
Mundial cuando la burguesía era potente, ocupó el espacio, genero
el irigoyenismo, la Ley Sáenz Peña, las elecciones más
amplias y no permitió que el Partido Socialista, el Partido Comunista,
el anarquismo, las grandes luchas de ese momento: la Patagonia Rebelde, la Semana
Trágica, pudieran cuajar en una fuerza política capaz de producir
un cambio. Tampoco se pudo hacer en la crisis del 30, donde había enormes
contradicciones, pero la burguesía movió un alfil, promovió
el golpe militar y así interfirió el desarrollo de la construcción
de una fuerza alternativa. Y después viene la Segunda Guerra Mundial
y hay un ascenso de la clase obrera, grandes huelgas, gran papel del Partido
Comunista, y viene una movida de la burguesía que, basándose en
la sustitución de las importaciones en un auge económico muy importante,
en fin, en su capacidad de relanzar el capitalismo por la vía del consumo
interno, promueve desde el estado, a través de un golpe, el golpe del
43, un proyecto burgués muy completo que estimo ha llegado a ser uno
de los proyectos de capitalismo distributivo más aquilatados de América
Latina, cuyos efectos todavía siguen pesando, siguen doliendo y constituyen
un gran obstáculo para los cambios en nuestro país. Después,
durante la Libertadora el Partido tuvo una posición correcta: pidió
las armas para enfrentar el golpe y en ese momento se podría haber conformado
algo. No fue posible porque la actitud fundamental dentro del peronismo era
no resistir. No quiero decir que no hayan habido sectores peronistas que intentaran
y que resistieran, se generó lo que se llamó la Resistencia Peronista,
pero la actitud del núcleo dirigente, del propio Perón, ustedes
saben, fue no resistir. Y después vinieron los 60, la Revolución
Cubana, la Alianza para el Progreso y cortaron la alternativa, ¿con qué?
Haciendo en vez de la alternativa una tercera fuerza que parecía alternativa,
pero que no lo era. Se llamó primero la Ucri y luego el desarrollismo,
acá hay muchos que se acordarán de eso. Y después, ya lo
que vino fue más cercano, las luchas del 69, del 70, las luchas contra
la dictadura de Onganía, el Cordobazo, en fin, todo eso que no lo pudimos
resolver. Y ahora tuvimos lo que yo creo fue la gran oportunidad, la de diciembre
de 2001. Una oportunidad que habíamos anunciado, que todos decíamos
ahí viene, pero que no se pudo aprovechar por nuestra crisis de alternativa.
Y la frustración de diciembre de 2001 está en la base de la coyuntura
que vivimos. La situación política es el resultado de una oportunidad
perdida por la izquierda, aunque no del todo, porque no desaparecieron las causas
de aquel diciembre: la crisis del capitalismo argentino, el desprestigio del
neoliberalismo y de las fuerzas políticas ordenadoras del bipartidismo
y sobre todo porque no desapareció ese deterioro de los consensos neoliberales
que posibilitaron los nuevos consensos antineoliberales que el gobierno se ve
obligado a asumir como propios, porque la coyuntura también es el resultado
de la superación por el poder del peligro que sintieron, de la crisis
de confianza, de gobernabilidad, que los afectó tanto en aquel diciembre
popular; peligro superado, pero no completamente. Oportunidad perdida, pero
no del todo; peligro superado, pero no completamente. He aquí la raíz
de la coyuntura nacional.
NUESTRA ESTRATEGIA DE CONSTRUCCION
DE ALTERNATIVA
Entonces, ¿cómo construir alternativa en este sentido integral,
amplio, que hablábamos? Lo primero, la argamasa indispensable, es la
lucha, la resistencia contra las políticas neoliberales y los planes
imperialistas. Y lucha hay, lucha hubo. Nuestro pueblo lucha mucho, pero ¿cuál
es su punto débil? Es la falta de un centro coordinador, de un articulador
de la lucha. Pero eso no fue siempre así. Hubo una época en que
la CGT jugaba ese papel ¿y cuándo dejó de jugarlo? Cuando
el bloque histórico que encabezaba el peronismo se desarticuló
porque el Pejota dejó de ser el partido del capitalismo distributivo
para transformarse en el instrumento predilecto del neoliberalismo. La CGT de
Ubaldini le hizo trece paros a Alfonsín, pero después se sumó
al menemismo. Hubo un intento de reemplazarlo por parte de la alianza de la
CTA con el MTA y la CCC, eso duró desde la Marcha Federal del 94 hasta
que la Alianza llegó al gobierno y la CTA se sumó a las ilusiones.
Luego se intentó desde el movimiento piquetero, desde la Asamblea Piquetera
de la Matanza. ¿quién de nosotros no pasó por allí?
Hemos circulado por ahí tratando de ocupar ese espacio. Y hay una tercera
etapa que es la del bloque piquetero que trata de producir eso y no puede ¿por
qué? Por una visión del sujeto social caracterizada por una restricción,
por una reducción, un reduccionismo obrerista y por elementos muy fuertes
que tienen que ver con el sectarismo político. Creemos que eso dificultó
que se concrete el centro coordinador. Hoy estamos en condiciones de generar
una nueva etapa de la lucha para arribar a un centro coordinador. Ello requiere
de la lucha por una nueva hegemonía en el movimiento piquetero, un perfil
más sólido de la izquierda no sectaria dentro de la CTA, un perfil
más sólido de la izquierda no sectaria dentro de cada movimiento
de masas y la existencia de una movida política aglutinadora podría
permitir que en esta etapa cuaje un centro capaz de conducir grandes programas
reivindicativos en luchas de carácter nacional, tanto desde el punto
de vista de la extensión geográfica como de los sectores que pueden
implicarse en ellas. Con nuestro pronóstico de turbulencia hay que fortalecer
a cada uno de los movimientos de masas. Veamos ahora rápidamente cada
uno de ellos. En el movimiento obrero de trabajadores ocupados hay una nueva
realidad de lucha, la lucha de los telefónicos, de los trabajadores de
subtes, de los estatales, los docentes, los trabajadores de la sanidad, los
ferroviarios, en fin, es una nueva situación. Creo que la conclusión
es que pese al chantaje de la desocupación hay un nuevo clima después
del 2001, hay un nuevo clima después de la derrota de Menem y hay también
una nueva situación económica porque la devaluación destruyó
al salario -han salido encuestas de una pérdida real del veinticinco
por ciento- y que, como se dice a veces, el hambre y la necesidad pueden más
que el miedo incluso, que el miedo a la desocupación y que el miedo a
la represión. Por lo tanto, hay que alentar este proceso. Vuelve la CGT,
tratan de reactivar a la CGT para mediar y actuar nuevamente como un agente
contenedor, aplacador y conciliador en el conflicto. Se ha generado un conflicto
bastante profundo en la CTA donde hay líneas francamente comprometidas
con el gobierno y hay otras líneas que tratan de construir una fuerza
política alternativa. Creo que nosotros tenemos que perseverar, por supuesto,
en la política de trabajar en el conjunto del movimiento obrero lo que
significa dentro y fuera de la CTA, pero teniendo un centro de gravedad en la
CTA porque implica la posibilidad de central obrera alternativa, es el espacio
que nosotros hemos jerarquizado en función de eso y hay que balancear
las dificultades de la CTA entre las críticas que hacemos a sectores
que la conducen, que francamente las merecen, y también la autocrítica
que debemos hacernos en relación con las debilidades que tiene nuestro
perfil y nuestro accionar, aunque es justo reconocer que en el último
período se ha perfeccionado un poco. Ha sido y es un gran mérito
haber presentado una lista alternativa en la CTA desde la unidad de izquierda.
Quisieron impedir que seamos una fuerza alternativa con un estatuto antidemocrático,
hay que cambiar ese estatuto, y cuando nos dicen ¿por qué se presentan?
responder que nosotros somos hoy, junto con los socialistas, una de las corrientes
obreras de más trayectoria, ¿cómo no vamos a tener el derecho,
las ganas y la legitimidad histórica para presentar una lista alternativa
en una central obrera, compañeros? Eso no nos lo puede impedir nadie.
Y hay que tratar de presentar listas alternativas de izquierda en todos los
gremios. Y en este sentido, un aplauso para la performance en Ctera, para todo
lo nuevo que se ha generado allí, un aplauso para Rogelio y la Violeta.
Creo que hay que continuar con el Congreso en defensa del derecho popular a
la educación pública. Ya toqué el tema de los jubilados;
se ha defendido la Mesa Coordinadora, la Mesa Coordinadora existe; creo que
el partido tiene que tomar el conjunto de este tema y ayudar a establecer los
centros de jubilados de cada barrio, de cada lugar y su conexión. Tratemos
de avanzar en darle densidad social, peso político a la Mesa, el mayor
posible, porque es una fuerza de extraordinaria autoridad, es una fuerza de
extraordinaria calidad política, es una fuerza que nos puede ayudar en
todo nuestro proyecto, y para el 16 de abril tiene que jugar un papel muy destacado
y desde ya convocamos a nuestros compañeros para que se vinculen fuertemente
a este proceso de construcción de nueva identidad política. Sobre
el movimiento piquetero, rápidamente. Creo que lo central es que digamos
que tiene que abrir otra etapa este movimiento, con otra hegemonía en
su seno. Hay que luchar por otra hegemonía. Las hegemonías limitadas
y sectarias han ayudado a que nos saquen de la calle o a que nos disputen la
calle, a que nos corran, a que nos indispongan a la sociedad. En momentos difíciles,
alegremente se suscribían documentos donde se acusaba a la CTA de ser
peor que la CGT, se criticaba a los pequeños y medianos empresarios,
a los de la Federación Agraria, se decía que eran la única
oposición, como si estar aislados fuera bueno; entonces creo que la pregunta
es ¿podemos generar una nueva etapa del movimiento, donde la hegemonía
esté en manos de sectores del movimiento piquetero que se mueven con
un enfoque más integral de la política, de la lucha de clases,
sin sectarismos; que vean este movimiento sin oportunismo, no como la forma
de hacerse con la dirección del movimiento popular sino como un aporte
a la construcción del movimiento popular que necesitamos? Creo que sí,
pero no podemos hacerlo solos. Creo que hay una masa del movimiento piquetero
que, en estos momentos, con una política de alianza de izquierda no sectaria
se puede articular y convertirse en una nueva hegemonía para dar una
nueva perspectiva al movimiento piquetero, no contrapuesto a otros sectores
del movimiento popular sino potenciando esta gran labor del centro coordinador,
esta gran labor de central obrera alternativa y esta gran labor de tener una
nueva identidad política antimperialista y antineoliberal en nuestro
país. El movimiento estudiantil está volviendo por sus fueros,
y dentro de ese movimiento estudiantil nuevamente llegan las noticias desde
la Fede, el MUI; el MUI en alianza con otros sectores de izquierda no sectaria
conquista centros de estudiantes, espacios de construcción de federaciones,
realmente compañeros, esto vale un aplauso, una felicitación a
los compañeros de la Fede y sus aliados en el MUI. Hay que abrir una
nueva etapa, en el movimiento secundario creo que viene la etapa de la federación
de regionales y de la federación nacional. Y en el plano universitario
creo que viene una etapa de consolidar un desarrollo nacional y se verá
si se puede, creo que se va a poder, conquistar, arrancarle la FUA, ese gran
movimiento de masas, a una de las dos fuerzas del sistema que es el radicalismo.
Están los movimientos de la paz y la solidaridad, que han participado
activamente en la recreación de una nueva etapa a nivel mundial del movimiento
por la paz. Esto es un dato muy serio: que vuelva a existir el movimiento mundial
por la paz es un dato de articulación de las fuerzas avanzadas en el
mundo. Y para nosotros es una gran alegría que la compañera Rina
Bertaccini, haya sido electa copresidenta del movimiento mundial por la paz
en este momento de relanzamiento. Tenemos un gran balance en el tema de derechos
humanos, tenemos a tantos grandes militantes por los derechos humanos, tenemos
tanta historia en este movimiento, sin embargo, hay que expresar una preocupación,
tenemos que tener una política más consistente. Está desarticulada
nuestra política en el movimiento de derechos humanos. Y eso es grave
porque el movimiento de derechos humanos tiene una enorme autoridad, tiene un
enorme peso moral, pero tiene tal tipo de tensiones internas y tal tipo de contradicciones
que no hay persona que venga y observe la realidad argentina y diga: ¿cómo
pueden pelearse tanto entre ellos, movimientos que en definitiva están
luchando exactamente por lo mismo? Porque se castiguen a los asesinos, a los
secuestradores y por garantizar que el movimiento popular tenga libertades para
expresarse en la actualidad. Tenemos que fortalecer nuestra participación
en todos los movimientos, pero creo que la situación del movimiento popular,
la tendencia a la restricción de la democracia y a la criminalización
de la lucha social de nuevo pone a la Liga Argentina por los Derechos del Hombre
en un punto esencial y el partido tendrá que cumplir con su modesta y
hermosa tradición que es dedicarle a este ámbito los mejores esfuerzos
posibles para que pueda cumplir su papel específico, pero también
el papel político de articular el movimiento de derechos humanos y que
se convierta en un promotor muy fuerte de la unidad y la creación de
la nueva identidad para el cambio en la Argentina. Hay otros temas, el tema
de la mujer, en el que tenemos que reconocer como dirección que desde
el congreso anterior a este no hemos podido avanzar, no quiero improvisar, creo
que ha habido un encuentro sobre el tema de la mujer en el que se han constatado
serias dificultades de tipo cultural, de tipo político, de tipo operativo
del Partido que choca con el esfuerzo de un conjunto de compañeras que
tratan noblemente de empujar los encuentros nacionales, las mujeres de izquierda,
nuestra Catedra de Género, el papel de la mujer en cada uno de los movimientos.
Ahora es verdad que en otros movimientos, los movimientos de minorías
sexuales y de derechos a las diferentes opciones sexuales hemos tenido avances,
hemos tenido avances políticos, avances ideológicos, avances culturales,
y que la incorporación de algunos compañeros, que son grandes
dirigentes de esos movimientos como Lohana Berkins, Flavio Rapizardi y otros
compañeros nos ha permitido construir una autoridad política inédita.
Y acá tenemos que decir que una compañera que milita activamente
en estos movimientos, la compañera Diana Sacayán, es una de las
presas políticas. Fue tomada prisionera en La Matanza y está acusada
y juzgada por los terribles cargos que le hacen ahora a todos los presos por
lucha social, buscan caratular con delitos que tengan el tiempo de pena por
encima de tres años, por lo tanto no excarcelable. Entonces mandémosle
un saludo a Diana y comprometámonos a luchar por su libertad. El capitalismo
siempre ha sido terrible con la juventud, y hoy es más terrible que nunca;
nunca como ahora la juventud ha sido tan agredida por el capitalismo. Y nosotros
creemos que en ese sentido la Fede viene haciendo, en cada regional, en el plano
de algunos movimientos nacionales un esfuerzo enorme, un desarrollo importante
y tiene que pasar a otra etapa; por eso la pelea por el fortalecimiento tiene
que pasar a otra etapa, por eso la pelea por el fortalecimiento y proyección
de la juventud comunista requiere una articulación de ésta que,
para su logro debe transitar los eventos institucionales necesarios, que incluyan
Conferencia y Congreso Nacional en el transcurso del año 2005 Y para
terminar esta pasada a vuelo de pájaro por los movimientos, nos acercaron
un excelente trabajo sobre el tema de los profesionales. El tema de los profesionales
es un tema importante. En el proceso del 16 Congreso de la mano de la desarticulación
del Comité de Profesionales de la Capital, acción que la vida
demostró fue absolutamente errónea, por lo menos en mi opinión,
se generó una dispersión de nuestro trabajo profesional, obviamente
acá sería demasiado absoluto atribuirlo a una medida orgánica,
creo que fue un sector social en el que pesó poderosamente la caída
del Este, el impacto de la contrarrevolución neoliberal, los problemas
ideológicos, afectivos, emotivos que se generaron y ha habido un fuerte
descenso de nuestro trabajo en ese sentido, creo que la próxima dirección
electa en este congreso tiene que tomar urgentemente medidas para revertir esto.
Tenemos que reconocer la incapacidad que ha tenido la dirección para
darle curso y respuesta a este problema. No le debe pasar esto a la próxima
dirección y yo planteo tomarlo desde ya, desde el arranque, desde el
vamos.
UNIDAD DE IZQUIERDA Y CONSTRUCCION
DE ALTERNATIVA
Creo compañeras y compañeros que debemos entrar en el nudo del
tema, la parte más linda, lo que tiene que ver con el enfoque del proyecto
de la alternativa que hace a la unidad de la izquierda. Es un tema de importancia
absoluta, la unidad de la izquierda tiene varias fases, una de ellas es la unidad
de la izquierda en cuanto a unidad de acción y lucha reivindicativa,
creo que en la Argentina se da, creo que unidad de la izquierda en cuanto a
luchar para conquistar algunos espacios se da, tenemos experiencia, listas unitarias
en los sindicatos, en algunos centros, en fin, en distintos niveles de la política
social. Lo que es muy complicado es el tema de la unidad de la izquierda en
el terreno político, en el terreno de la vanguardia y en el terreno de
la construcción de la alternativa. La izquierda argentina es una izquierda
más que plural, digamos que es una izquierda fragmentada; fragmentada
la cultura de izquierda con varios proyectos políticos en su seno, está
fragmentada la cultura comunista, aprovecho acá para decir que nos parece
muy importante que en este congreso estén participando distintos compañeros
que militaron en algún momento en el Partido y que salieron del Partido.
Y militan en otros espacios también de la cultura comunista. Nosotros
los hemos invitado para que estén con nosotros, para que vean el Congreso,
y para adelantar algunos gestos de voluntad de coordinación, de voluntad
de cooperación, de voluntad de actuar, sino en la misma organización,
por lo menos con una inteligencia común en este período tan importante
de construcción de alternativa. Pero también está fragmentada
la cultura trotskista y está fragmentada la teología de la liberación
y está fragmentado el nacionalismo popular. Es decir, que todos los afluentes
de la izquierda revolucionaria tienen un grado de fragmentación tal que
si uno hace la lista de siglas es enorme; partidos, movimientos, más
grande, más chico, no importa tanto porque hoy no hay grandes formaciones
como en la década del 70, donde el nacionalismo popular de Montoneros,
el Partido Comunista y el PRT-ERP más o menos concentraban lo fundamental
de las fuerzas, ahora no es tan así, ahora puede haber una organización
un poquito más grande que la otra, pero en realidad lo que hay, lo que
se percibe es fragmentación. Un problema muy grave que genera no sólo
falta de confianza sino falta de credibilidad porque frente al discurso de que
vamos a derrotar al capitalismo, de que vamos a vencer a los imperialistas,
de que vamos a conquistar el gobierno, la gente de nuestro pueblo dice estos
tipos son poquitos se pelean entre ellos y encima quieren hacer todo eso, están
locos. Es crudo decirlo, pero sino es verdad por ahí anda, es duro. Y
no terminan acá los problemas, nosotros tenemos un problema tan grave
que nos lleva a preguntarnos ¿por qué tanta división? Creo
compañeros que la debilidad del enfoque sobre el poder es grande, quizá
se ha constituido esta debilidad en un largo proceso histórico en que
la izquierda fue barrida del centro del sujeto social; es muy dura la situación
que tenemos por que hay distintos proyectos, cada uno por la potencia intelectual
que tiene la izquierda nutrida de capas medias muy preparadas en su elaboración.
Cada grupo tiene un programa, una estrategia, una visión de la historia.
La realidad, es que la cuestión de la unidad no es cuestión de
buenos muchachos, son debates complejos, son cosas realmente muy difíciles.
Ayer, Marina Arismendi insistía en resaltar la tenacidad que esto requiere,
hubo experiencias que no fructificaron, pero se insistió, se persistió
y finalmente se logró; yo creo que en eso de cabezas duras estamos bien.
Perseveramos y hacemos el Frente del Pueblo, se nos cae el Frente del Pueblo,
hacemos Izquierda Unida y se nos cayó Izquierda Unida y seguimos buscando
unidad, siguió el Fral y después hicimos el Frente del Sur y después
hicimos el Frente Grande, pasó la catástrofe que pasó,
pero insistimos. Nosotros hemos tratado de hacer la unidad amplia después
del Frente Grande, no había como mantener la llama de la unidad política,
ese fue el gran mérito de Izquierda Unida. Aunque hubiese sido menos
exitosa, habría sido igual muy importante, pero ha sido exitosa. Y mientras
se mantuvo fuerte con el enfoque de que somos parte de la unidad y vamos por
más unidad, tuvo grandes perspectivas de crecimiento. Se nos complicó
cuando vino el diciembre popular de 2001, vino el auge de luchas e hicimos lecturas
distintas, unos leímos que se producía una ruptura cultural con
los consensos neoliberales y eso era extraordinario, pero otros leyeron que
era la revolución, era el Smolny y de ahí íbamos al Palacio
de Invierno y que había que ponerse en el centro del torrente con la
red para que las masas se incorporaran a la vanguardia autoproclamada. Esto
yo lo estoy exagerando, pero esto ha sido bastante así... bastante así...
y evidentemente ahí entra Izquierda Unida en un cono de sombra. Teníamos
que avanzar en más unidad para mantener esa imagen de que íbamos
por más unidad, pero el sectarismo que promueve la visión de que
era una revolución y que había que ponerse a la vanguardia pudo
más. Se abrían posibilidades de hacer la alianza con alguien y
ya ese alguien era "lo peor del movimiento popular" porque vivía
en un edificio lujoso; la cuestión es que nos fueron bochando y bochando
las posibilidades de crecer. Enfrentamos muy en soledad la elección y
nos fue muy mal, pese a todo está la hermosa experiencia que se recordó
de la Provincia de Buenos Aires. Darle un aplauso al Partido Socialista. Sugiero
que pudríamos extender esa alianza a otras zonas. Pero lo concreto es
que Izquierda Unida ha superado este momento de tambaleo y se propone relanzarse,
compañeros, y esto es extraordinario porque Izquierda Unida es una realidad
muy valorable. En este país agrupa a dos de los partidos de izquierda
con más capacidad de movilización y de lucha, tiene bloque parlamentario
en varias provincias, tiene un bloque parlamentario nacional que tiene una actividad
extraordinaria. Creo que el Congreso tiene que hacer un reconocimiento de la
actividad del bloque parlamentario nacional de Izquierda Unida. Un reconocimiento
a Patricia Walsh y también un reconocimiento muy especial a los camaradas
que trabajan ahí. Al camarada Vallarino que es un puntal impresionante
de la labor parlamentaria, a Mara, a Adriana, a todos los compañeros
que trabajan en el bloque y celebrar francamente el trabajo del bloque en Capital,
del bloque de provincia de Buenos Aires, del bloque de Córdoba, que están
estableciendo experiencias parlamentarias de izquierda combativa donde se da
la unidad del discurso con la lucha en la calle que son prácticas muy
interesantes, muy importantes y que ahora van a producir este hecho de la alternancia
en la banca. Nunca se ha visto en la Argentina, es un dato de que la izquierda
es capaz de crecer por encima de su sectarismo, de su dogmatismo y producir
elementos de una nueva cultura política y por eso nosotros saludamos
eso y la aplaudimos a Vilma y lo aplaudimos muy fuerte a Marcos que va a ser
nuestro diputado en la Capital. Por primera vez en la historia el Secretario
del Partido Comunista de la Capital va a ser legislador de la ciudad. Es común
repetir eso de que todo tiempo pasado fue mejor. Todo tiempo pasado fue mejor...,
habrán sido mejores, compañeros, pero nunca un secretario de la
Capital fue diputado en la Legislatura, con la Capital convertida en un estado
autónomo, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, no es cualquier
cosa, bueno, el secretario del Partido de la Capital es legislador, creo que
es un dato de avance que debe ayudar a progresar hacia una gran fuerza comunista
en la ciudad capital de nuestro país. Entonces, ahora la relanzamos y
relanzamos la alianza con los socialistas y hay un acuerdo de que Izquierda
Unida va a corregir esta actitud sectaria y va a ir en serio por más
unidad. Podemos hacer acuerdos con los socialistas, estamos hablando con sectores
del nacionalismo popular, estamos hablando con muchos compañeros y sectores,
puede crecer la alianza electoral. Podemos enfrentar mejor la elección
del 2005 que será muy dura, muy rigurosa, porque todavía la inercia
de la Ola K va a estar. No nos hagamos ilusiones de que se va a derrumbar para
esta elección. Podemos tener una fuerza bien presentable como para enfrentar
el chubasco con fuerza mientras construimos el gran proyecto de la fuerza alternativa.
Muy bien, yo creo que con lo que dijo Vilma y con lo que dijo González
ayer todo el tema de Izquierda Unida, el capítulo de la alianzas electorales,
está más que bien plantado. Creo que sí, necesitamos que
Izquierda Unida avance en su calidad orgánica con el modelo de coalición
y movimiento. Izquierda Unida tiene que proyectarse un poquito de lo electoral
hacia lo estratégico. Patricia mandó su carta a Rosario, la carta
ha sido publicada por Propuesta, cayó muy bien, realmente celebramos
este compromiso de Izquierda Unida con la iniciativa de Rosario, apor medio
de la presencia del partido, por medio de la actitud comprometida de Patricia,
y esperamos que el MST se involucre y que nos acompañen en este proceso.
Lo importante es no ver los acuerdos de unidad de izquierda como punto de llegada;
los acuerdos de unidad de izquierda son para avanzar en tareas superiores del
movimiento popular y cuando tengamos la gran unidad de izquierda, para avanzar
en la lucha por el poder. Entonces Izquierda Unida tiene que avanzar más,
más y más en esta idea de unidad de izquierda para más
unidad, para comprometerse con un proyecto estratégico. De todas maneras
Izquierda Unida como acuerdo electoral es una herramienta muy importante, muy
destacable, que valoramos, que defendemos y que nos proponemos desarrollar,
y que ahora tiene el desafío del acto en la Plaza de Mayo y en ese desafío
hay que jugarse con una movilización importante porque necesitamos marcar
ahí que de los dos proyectos que coexisten en Izquierda Unida, el nuestro
no solo tiene discurso e iniciativa política sino también cuerpo,
fuerza de movilización. Es necesario hacer resurgir el sano orgullo comunista
de ser una fuerza con gran capacidad de movilización, como era en los
70 en que podíamos medirnos con las fuerzas de mayor capacidad de movilización
y salir airosos.
LA CONVOCATORIA DE ROSARIO:
LA POSIBILIDAD DE FUNDAR UN FRENTE DE LIBERACION
¿Cómo medir el éxito del 27? Desde la perspectiva de poder
dar vuelta la pagina del Frente Grande después de diez años. Diez
años, compañeros, en que tuvimos que enfrentar las consecuencias
de una catástrofe: el viraje a la derecha del Frente Grande que empezó
con la expulsión de los comunistas, siguió con la expulsión
de Luis Brunatti, luego se retiraron Jaime De Nevares y Pino Solanas. Que adscribió,
esa fuerza que había nacido antineoliberal, a los enfoques del Consenso
de Buenos Aires y la Tercera vía, y que terminó aliada al radicalismo
para aplicar la última parte de la política menemista. Esto ha
sido, compañeros, un golpe fuerte. En el Foro del año 99 (Managua,
Nicaragua) hubo grandes discursos de los líderes más importantes
del movimiento revolucionario latinoamericano saludando el triunfo de la Alianza,
o sea, el triunfo del Frepaso, como triunfo de la izquierda en la Argentina,
se celebraba también el triunfo de la Concertación como el triunfo
de la izquierda en Chile. Por lo tanto ha sido una gran estafa, no sólo
a las masas populares argentinas, sino una gran estafa al movimiento de izquierda
latinoamericano. Y ha sido una gran derrota con mucha pena y sin ninguna gloria.
Por eso cuesta tanto retomar el camino, por eso es tan difícil lo del
27, fue difícil llegar, pero se hizo y fue realmente un gran acontecimiento.
Es un gran acontecimiento que indica que hemos podido zafar de este corsé
en que se mueve el proyecto de poder popular, del frente de liberación
nacional. Es un corsé entre dos sectarismos, el sectarismo de la izquierda
autoproclamada y el sectarismo posibilista de la centroizquierda. Por eso creo
que el 27 es un éxito de todos, pero nosotros también tenemos
derecho a reivindicarlo como un avance, como un éxito de nuestro trabajo.
Y hemos salido del encierro. Hemos salido del encierro que nos ha mantenido
sofocados durante bastante tiempo. Hemos roto con los condicionamientos del
sectarismo de izquierda y le hemos torcido el brazo, por supuesto, siempre en
una primera instancia, en una fase inicial, no hay que cantar victoria, las
dificultades son muchas, pero hemos podido superarlas. Y hemos logrado un encuentro
con una enorme representación social y política, con amplitud,
un documento y un debate que tiene una gran profundidad. Ese encuentro compañeros
fue masivo y representativo, tenía definiciones de alto calibre, tenía
definiciones aptas, completamente aptas, diría, para desarrollar un debate
que sea promotor de incrementos de los niveles de conciencia del movimiento
popular argentino. Sin ninguna duda. Y, por supuesto, acá se ha planteado,
se plantea la posibilidad de luchar contra ese temor que tenemos nosotros de
que esto se convierta de nuevo, no en una fuerza alternativa sino en una fuerza
número tres, digamos, en una tercera fuerza que venga a equilibrar las
fisuras del sistema bipartidista de dominación. Como pasó con
el frondizismo, como pasó recientemente con el Frente Grande y el Frepaso.
Creo que se establecieron las posibilidades de derrotar ese peligro. Creo que
empieza la posibilidad de dar vuelta la página del periódico.
Esa es una decisión, se puede dar vuelta la página del Frente
Grande. Se realizó ahí por sus principales actores una valoración
de lo que fue el Frenapo y al mismo tiempo una autocrítica de cuáles
eran los límites del Frenapo, y algunos de sus máximos dirigentes
plantearon que el Frenapo fue una extraordinaria acción desde el punto
de vista del reclamo. De reclamarle a otro que tiene el gobierno que hagan algo
para nosotros. Ahora, de lo que se trata, dijeron, es de generar un movimiento
que reclame por todo, pero que reclame sobre todo el gobierno y que también
pelee por el poder. Creemos que es un planteo muy inteligente, de una nueva
etapa de construcción en el movimiento popular. En el fondo, el movimiento
se define opositor de todos los gobiernos que encarnen la política neoliberal
y dice que acá se ha constituido un régimen que, independientemente
del gobierno, viene aplicando un sistema de depredación y exclusión
social. Este enfoque acentúa el carácter estratégico de
la nueva construcción. Porque de hecho hace que todos lo ubiquen como
lo que es: un elemento realmente de confrontación con las políticas
negativas del gobierno y al mismo tiempo deje establecido de que aquí
ya van varios gobiernos que se suceden sin que cambie la política. Por
lo tanto esto ha sido muy importante, lo marco como tal. Y el otro dato es cómo
se ha manejado respecto lo electoral. Este movimiento no se va a enfrascar en
el movimiento electoral inmediatamente, porque no está en condiciones
de hacerlo, pero eso no quiere decir que rechace la intervención en política
o que rechace la intervención electoral. Este movimiento una vez constituido
deberá diseñar una forma integral de intervención en la
política dónde lo electoral será un componente lógico
estrechamente vinculado a la lucha de clases.
PELIGROS Y POSIBILIDADES DE
LA CONVOCATORIA
Entonces creo, y esto es una recomendación del Comité Central,
que para lanzarse a trabajar fuerte tiene que haber en el Partido un presupuesto
correcto de las dificultades y de las posibilidades. Que la idea de éxito
que se desata no nos tape la noción de las dificultades que sobrevendrán.
Es una tarea muy difícil, ya recorrimos todo un período histórico
donde no se ha podido hacer; por algo no se ha podido hacer, tenemos el desafío
de hacerla hoy. Creo que es posible porque la burguesía argentina está
débil, no tiene alternativa, está corrompida, ya no es burguesía
nacional, es burguesía local, todo lo que venimos diciendo y, sobre todo,
que no tiene grandes respuestas como tuvo en la primera y segunda década,
como tuvo ante la crisis del 30, como tuvo ante la Segunda Guerra Mundial, como
tuvo en la Alianza para el Progreso, como tuvo en distintos momentos de la historia.
Entonces quizás el sentido de la oportunidad es un sentimiento lícito,
tenemos la oportunidad, quizá tenemos más oportunidad ahora de
la que tuvimos en los 70, que la que tuvimos en los 60, que la que tuvimos en
los 40. Porque hoy el desgaste de la burguesía como clase, el desgaste
de su partido, del régimen político que forman estos partidos
habilitan mayor juego de las fuerzas del campo popular. Por lo tanto, creo que
tenemos que circular bien nuestros debates. Hay un enfoque que dice: bueno tengamos
cuidado, seamos sigilosos porque nos van a cagar igual, nos van a cagar otra
vez, así de simple, así les surge. Es una inquietud que tiene
toda la lógica, tiene toda la razón. ¿Qué es lo
que, creo, hay que debatir en las condiciones actuales? Bueno, evidentemente
algo cambió. Cuando el Frente Grande se dio el lujo de hacer lo que nos
hizo, había un auge neoliberal desatado, el posibilismo estaba en su
cenit, el impacto todavía de la caída del Muro y la desarticulación
del Este eran tremendo. Muchos comunistas habían sido ganados no por
un espíritu autocrítico, que era un sentimiento político
correcto, que hay que tener ante las dificultades. Habían sido ganados
por el autoodio, por la idea religiosa de que habíamos pecado y que teníamos
culpa y que había que expiar la culpa y la expiación de la culpa
parecía como un odio hacia todo lo nuestro. Hacia nuestra tradición,
hacia nuestra cultura, hacia nuestro partido, etcétera, cualquier cosa
es mejor. Cualquier cosa era mejor y mejor todavía si nos acercábamos
a los exitosos. Se acuerdan como era
hace mucho frío por acá,
tenemos que ir hacia el calor
quedamos a la intemperie. Pero hoy estamos
en una situación distinta, hoy estamos ante la curva de descenso del
neoliberalismo, hay ascenso de las izquierdas que llegan al gobierno. Claro
que discutiremos las dificultades, Marina dijo algo, el compañero de
Brasil nos explicó ayer cómo algunos enfoques generan grandes
dificultades para mantener el ritmo de avance y hay que seguir peleando para
que avance, pero en concreto, la historia es que el neoliberalismo fracasó.
Que Menem no puede volver a la Argentina y creo que no sólo por la Justicia.
Que Cavallo está en Estados Unidos. Y que antes estos tipos andaban perorando
por ahí como habían hecho el milagro argentino. Esa era la cosa.
Eran "el" prestigio. Eran "los" triunfadores. Hoy están
en la derrota. Chacho Alvarez era el non plus ultra de la inteligencia política,
del éxito político, hasta era el más buen mozo de la Argentina.
Se convirtió en todo, se convirtió en genio, galán, en
todo, era el éxito. La magia del éxito. Bueno, compañeros,
la situación ha cambiado mucho. Creo que hay una radicalización
de las masas, hay un crecimiento, aunque sea desordenado, de izquierda. La izquierda
ha tomado las calles desde hace varios años. Tenemos mejores condiciones,
sin duda, el peligro existe, compañeros, la preocupación es legítima,
pero que esa preocupación no nos trabe. La iniciativa ha despertado polemicas.
Hay quienes dicen que ya no somos sectarios. Y que "los muchachos ahora
son buenos, antes eran malos ahora son buenos; éramos sectarios, ahora
somos amplios", etcétera. Quiero decir que el proyecto siempre fue
el mismo. Y que lo hemos defendido soplando el fueguito de izquierda en tiempos
del posibilismo "que es una locura este cambio, hay que hacer retoques
al modelo, llevar proposiciones al gobierno" soplamos, soplamos, soplamos,
defendimos el proyecto y evidentemente es el mismo proyecto. En todo este tiempo,
nuestro discurso planteaba que desde la izquierda teníamos que avanzar
hacia una mayor amplitud, hacia la centroizquierda, hacia todos los sectores
democráticos, finalmente hacia todos los hombres y mujeres de bien. Eso
sería la amplitud final. ¿Como decirlo? Los buenos de este lado
contra los malos
la ecuación final es esa. Lo mejor de toda la
sociedad. Y vamos a dar un salto con nuestra estrategia. Y ahora lo que sí,
estamos en un buen momento para el desarrollo de esta estrategia que tenemos
desde hace bastante tiempo. Otros compañeros plantean: "Acumulemos
primero y después vayamos a la unidad concreta. Tengamos más unidad
de izquierda, acumulemos bien en la izquierda y después hacemos en un
segundo momento la unidad más amplia". No es así la lucha
de clases. Siquiera fuera así, ¿no es cierto?, siquiera pudiéramos
tener primero un gran partido, luego tener alianza con otros sectores bien afines
y después vamos al encuentro de sectores amplios y le imponemos hegemonía.
No, no es así. Y hoy la lucha de clases es muy dura. Porque los sectores
que han logrado la hegemonía interna del gobierno, del poder temporal,
son muy pesados, muy tenaces, muy estratégicos. Convengamos que a nosotros
nos puede no simpatizar el señor Duhalde, pero que es inteligente, que
es capaz, que representa a su clase, y que es capaz no sólo de dar un
paso al costado, sino de darlo hacia atrás, ¿que es mucho no?,
buscar a otro candidato, a otra gente, hacer alianzas, proponer cambios de discurso
y de gestos, convengamos que no estamos ante gente tonta, gente débil,
estamos ante gente que tiene mucha experiencia y que incluso no tiene prejuicios.
El pragmatismo es muy malo. Pero desde el punto de vista de cierta práctica,
desde la práctica política burguesa, da unas ventajas terribles:
tipos que han privatizado, que se han enriquecido, que han sacado la plata de
las privatizaciones afuera del país, hablando en contra del neoliberalismo,
sin ningún problema, esto es real y es complejo. Los del gobierno dicen:
somos de izquierda, somos del zurdaje, a la izquierda nuestra no hay nada y
en todo caso los que quieren ser de izquierda que vengan a nuestra transversalidad,
esto es un tema muy complejo. Entonces esto hay que hacerlo, hay que lanzarse,
no en dos tiempos, sino en un tiempo, porque si esperamos el segundo tiempo,
cuando vayamos a hacerlo no vamos a tener a quién convocar porque nos
van a cooptar todo el espacio, compañeros, hay que tener cuidado. Estos
son debates que hay que resolver y después hay que darse una metodología
concreta que voy a decir muy rápido: primero hay que marcar claro al
enemigo, esto lo recomendó bien el Comité Central, porque el discurso
de unidad amplia, muy amplia y amplísima, no se confunda con un Viva
la pepa, que acá están todos, los buenos, los malos, los de allá,
los de acá, no. Es la unidad amplísima de todos los que quieren
cambiar este sistema injusto, de todos los que quieren enfrentar al neoliberalismo
y al imperialismo. En segundo lugar para lanzarnos a este proceso, hay que elaborar
una propuesta de programa de gobierno nacional y una propuesta organizativa
del frente. La nueva dirección tiene que elaborar propuestas programáticas
y organizativas para que el Partido desarrolle todo tipo de iniciativas y haga
un debate con las propuestas de otras fuerzas, de otros sectores políticos
y sociales que van a participar en esta batalla hacia el 16 de abril. Asumir
que habrá luchas de propuesta, no vengamos con alguna sorpresa, "Uy,
mirá qué posición tienen estos, mirá qué
posición tienen los otros". No, es lo lógico, sabemos que
hay varios proyectos políticos acá, va a haber enfoques posibilistas
de la Tercera vía, va a haber sectarismo, va a haber enfoques de Tercera
vía más socialdemócrata, va a haber enfoque de Tercera
vía más socialcristiano, en fin, vamos a tener que polemizar con
el enfoque de la asamblea constituyente y el poder obrero. Que son enfoques
que están en el campo popular y tenemos que prepararnos para eso, ubicarnos
como la dinámica de crear una fuerza política no suprime la disputa
en los movimientos de masa. Nos planteaban en Rosario " si ahora hay unidad
con la CTA, entonces nuestro enfrentamiento con sectores de la CTA ya no existe,
ya pierde perfil nuestra lista opositora". No, no es así, nosotros
mantenemos nuestro enfoque, nuestra lista en estatales, nuestra lista alternativa
en la propia CTA, nuestro perfil clasista y revolucionario en todos lados. El
tema es la unidad política. No es obligatorio que tengamos que suprimir
disputas entre nuestras corrientes sindicales y las de otros sectores que participan
en la convocatoria, aunque es posible -en algún caso- que pudiera haber
ampliación de las alianzas en el terreno sindical al influjo de los acuerdos
políticos. Y que fuerzas que antes no tenían unidad sindical,
impulsadas o alentadas por el fenómeno de unidad política, logren
establecer proyectos comunes en el plano sindical o estudiantil o de los pequeños
y medianos empresarios y de los cooperativistas, o del movimiento agrario, puede
ocurrir. Pero esto no suprime la disputa en los movimientos de masa. Y, por
supuesto, esto, compañeros, va a requerir un trabajo planificado, balance,
control, planificación. Los objetivos están claros, asambleas,
trabajo, crear comisiones básicas, esto sí, que haya comisiones
básicas con el nombre de promotoras, lo que sea, de la creación
de una nueva identidad política y que sean la preanunciación de
los futuros comités básicos, unidades básicas u organizaciones
básicas del frente en la Argentina. Y por supuesto hay que promover el
crecimiento del partido en esta lucha. Y hay que resaltar que va a ser muy importante
el proceso de alianzas de la izquierda no sectaria con más coincidencia
con nuestro proyecto, para direccionar el proceso. Hay que lograr que se incorporen
sectores de izquierda no sectaria y que con estos sectores pueda haber un sistema
de alianzas capaz de ir aportando a que esto crezca, pero preservando una dirección.
Ahora lo que queda es desatar el protagonismo, y para desatar el protagonismo
es muy importante responder a una pregunta. La pregunta es ¿hay posibilidad
concreta de hacer esto, es viable esto o es algo que se nos propone, pero que
no tiene visos de realidad? Creo, compañeros, que podemos desatar el
protagonismo de todo el partido. Nunca hemos tenido una iniciativa así,
que nos reclame a todos. Los acuerdos, hasta ahora, eran acuerdos de cúpula.
Mejores o peores, algunos mejores, otros no tanto, pero eran acuerdos por arriba.
Este es un acuerdo pensado con una metodología que permite que toda nuestra
fuerza, poca o mucha actúe. Que permite que cada comunista sea sujeto
de la creación de esa iniciativa, no objeto. Sujeto. Lo que posibilita
que incorporemos nuevos compañeros como fuerza activa para la batalla
política, directamente: "vení a incorporarte para trabajar
por este evento". Esto es un desafío, es un esfuerzo, será
sin dudas un sacrificio, pero esto es hermoso. Y yo respondo, respondo con todas
mis convicciones, no sé cuanto confiarán ustedes en mis convicciones,
no pido nada más que me escuchen. Estoy convencido que este es el momento,
de que es posible, de que tenemos que jugarnos, de que tenemos que tirar el
resto, no pensar tanto en si vamos a ganar o a perder, hay que jugarse y después
sacaremos enseñanzas. Salir, son cuatro meses, imaginémonos un
Luna Park donde vengan las columnas de todos lados, una asamblea de miles, que
la voluntad de la constitución de ese frente de liberación nacional
y social, con el nombre que sea, pero con un programa profundo de cambios reales,
y con una metodología participativa y democrática, sea la creación
de miles. Empieza un proceso, compañeros, que no nos va a poder volver
atrás ningún Chacho Bis, ni ningún personaje. Este protagonismo
de la militancia va a garantizar la dimensión, la velocidad de desarrollo,
la profundidad de cambio que propone esta fuerza, la democracia y el protagonismo
que permita su realización. Y esto es posible hacerlo básicamente
ahora, en cuatro meses. Y yo creo que es posible, finalmente, porque se dice
fácil; la globalización entra en un momento de pantano, de fracaso,
aparecen nuevos movimientos antiglobalización, aparece una impotencia
civilizatoria del capitalismo, se liberan las fuerzas terribles del capitalismo
y la concentración de la riqueza, la pauperización de las masas
a escala mundial. Pero compañeros, eso que se dice tan rápido
y tan fácil, era algo que no pensábamos que pudiera pasar tan
rápido. Fíjense, qué lecciones nos da la historia, qué
astucia que tiene. En un período tremendamente breve, se ha instalado
nuevamente la posibilidad de discutir otro horizonte para la humanidad. El capitalismo
no resuelve, lo están diciendo muchos; hay que abrir un debate poscapitalista.
Y compañeros y compañeras, en un debate poscapitalista, nosotros
podemos participar con un enfoque renovado del socialismo y ganarnos el derecho
a una segunda vuelta, una revancha en la historia de la humanidad. Y nosotros
somos un movimiento de esa naturaleza, somos un movimiento de la humanidad y
queremos llevar la humanidad hacia otra meta, a una sociedad sin explotación
del hombre por el hombre, sin ninguna forma de dominación. Y por lo tanto,
compañeras y compañeros, la condición básica que
establece la posibilidad de tener éxito en la iniciativa de abril es
que avanza, unos se dan cuenta más y otros menos, pero avanza la evidencia
de que la contradicción del mundo actual, del continente actual, de nuestra
Argentina se condensa en esa maravillosa frase de Rosa de Luxemburgo "Socialismo
o barbarie".