LAS PRESENCIAS INTERNACIONALES
En el 23º Congreso de nuestro Partido tuvimos el placer de recibir
a compañeros de diferentes organizaciones revolucionarias del mundo.
Cada uno expreso su saludo y llamo a unir lazos contra el imperialismo. Aqui
estan sus voces
Walter
Sorrentino, PC do Brasil, secretario nacional de Organización
Los comunistas brasileños saludan con inmensa alegría
a los delegados y delegadas al 23 Congreso del Partido Comunista de la Argentina,
manifestando la satisfacción con que asistimos a esta invitación,
por lo que el Partido Comunista de Brasil, expresa los mejores sentimientos
de amistad entre nuestros pueblos, y entre los comunistas de ambos países.
La correlación de fuerzas todavía es desfavorable al avance del
movimiento transformador. Pero los trabajadores de los pueblos no se someten,
resisten en todo el mundo con la bandera de lucha por la paz, contra la guerra
imperialista y en defensa de la democracia, soberanía y el desarrollo.
En Irak, tanto como en Afganistán, en Palestina como en nuestra sufrida
América Latina, se habrán de engendrar las fuerzas que construyan
la perspectiva transformadora.
Por eso nos congratulamos con este congreso del hermano PCA, impregnado de las
importantes tareas de construir la alternativa política del campo popular.
Este congreso será una contribución importante a la lucha de todos
los revolucionarios del continente y al surgimiento de un nuevo movimiento histórico
de lucha por un ideal socialista renovado.
También en Brasil realizamos el mismo esfuerzo, luego de una década
de experiencia neoliberal fracasada, alcanzamos una victoria de significado
histórico en las últimas elecciones presidenciales con Lula Da
Silva. La lucha se da hoy, por lo tanto, en otras condiciones un poco más
favorables, pero permanece el sentido fundamental de alcanzar la profundización
de la democracia, la conquista de amplios derechos sociales para el pueblo y
la defensa activa de la soberanía nacional.
Los comunistas y los brasileños avanzados luchamos por un nuevo modelo
nacional de desarrollo con valorización del trabajo, fundamentalmente
distribuidor de renta, antípoda del modelo entreguista preconizado por
las élites financieras internas y externas.
El gobierno Lula en dos años hizo, sin duda, importantes esfuerzos y
avances, se tomaron medidas fundamentales de reconstrucción de la capacidad
del estado nacional, impulsó el desarrollo y garantizó una democracia
como jamás se vio en Brasil, al tiempo que se impulsaron los derechos
sociales.
Sin duda faltan desatar muchos nudos, particularmente el de la persistencia
de una política macroeconómica ortodoxa que traba la posibilidad
de un desarrollo más sustentable y prolongado. En este campo se lleva
adelante la lucha y la necesidad de una unión mayor de la lucha de los
pueblos de nuestro continente, y las relaciones de las naciones latinoamericanas
como paso importante para decir no al Alca y apoyar los esfuerzos de desarrollo
común de nuestros países.
Las élites brasileras siempre dieron la espalda a América Latina,
siempre miraron a Europa y EE.UU. como expresión de su colonización
cultural y política, por eso este es un nuevo momento en las relaciones
de nuestro continente particularmente para Brasil, y por eso mi orgullo de estar
acá. Brasil quiere mirarse de frente con sus hermanos latinoamericanos
porque nuestro destino es común, el desarrollo de Brasil y América
Latina, partiendo de los mismo desafíos y las mismas potencialidades.
En Brasil estamos llevando a cabo una lucha por la transición que se
revela más difícil, quizá más prolongada de lo que
imaginábamos cuando elegimos a Lula.
En un mundo tan complicado, un mundo dominado por el capital financiero, con
la hegemonía norteamericana y conservadorismo de Bush, hay que tener
mucha paciencia y visión estratégica para poder hacer esta transición
sin perder la gobernabilidad, y lo que es más importante en este momento,
la conquista política de la presidencia de la república. Por eso
los temas tratados en este congreso contribuirán a nuestra experiencia.