Género

32 Encuentro Nacional de Mujeres16.10.2017

Con las banderas de género y clase

Las comunistas dijeron presente en Resistencia. Una nutrida delegación participó en los talleres y la movilización que, durante el cierre, tuvo lugar por diferentes calles de la capital chaqueña. Para 2018, la cita es en Puerto Madryn.

“Después de varias marchas del Ni Una Menos y de todo el movimiento de mujeres reclamando sus derechos, estas jornadas significan la culminación de un año importante” señaló la responsable de la Cátedra de Género y Clase Alcira de la Peña del Cefma, Ivana Brighenti, al referirse al 32 Encuentro Nacional de Mujeres, que se llevó desde el viernes en la capital del Chaco, donde culminó con un acto que tuvo lugar en el estadio Sarmiento donde, por aclamación, se decidió que la edición 2018 se realice en Puerto Madryn.

Ayer, cerca de setenta mil militantes de género se movilizaron por diferentes calles de Resistencia en el cierre del Encuentro, en una marcha atravesada por el reclamo, la algarabía y el compromiso con la lucha, en la que todo transcurrió en calma.

Vale citar que, a diferencia de lo ocurrido durante los encuentros anteriores realizados en Mar del Plata y Rosario, esta vez fue la secretaría de Derechos Humanos provincial quien se encargó de garantizar el derecho a la manifestación, por lo que se evitó la presencia de personal policial y no hubo actos de intimidación ni represión.

Sólo un episodio intentó opacar la jornada. Fue cuando un pequeño grupo se desvió de la movilización y, por fuera del trayecto acordado, se dirigió hacia la Catedral para provocar. Significativamente la cámaras de la massmedia dominante que poco o nada de cobertura le dieron a las actividades del Encuentro, estaban ahí amplificar la escena en las que se agredió la fachada del templo.

Pese a esto, lo destacable es que la columna que se extendió por alrededor de treinta cuadras -en la que tuvo un sitio destacado la integrada por representantes de pueblos originarios- hizo oír voces en favor del derecho al aborto gratuito y seguro, contra los femicidios, la desaparición de mujeres y la trata para explotación sexual.

También estuvo presente una nutrida columna del Partido Comunista y la FJC, que participó en todas las actividades y en la marcha que culminó con una celebración en el Parque de la Democracia.

Justicia para Diana Sacayán y Melina Romero, así como el recuerdo y homenaje a Lohana Berkins fueron algunas de las consignas que recorrieron miles de gargantas y cientos de carteles y pancartas que iluminaron las jornadas en las que funcionarios 71 talleres que hicieron que en cada rincón de Resistencia retumbara el reclamo: Ni Una Menos.

Un capítulo destacado del encuentro tuvo lugar cuando referentes de un amplio arco político, convocaron a una conferencia de prensa para reclamar la libertad de Milagro Sala y denunciar el traslado ilegal y violento hacia la cárcel del que fue víctima la líder de la Tupac Amaru, el sábado por la madrugada.

Ahí, la secretaria de Género de la CTA de los Trabajadores, Estela Díaz, cuestionó que en el documento de apertura del Encuentro no se mencionara a Milagro Sala ni Santiago Maldonado.

Emancipaciones

Lo cierto es que la cantidad de asistentes al 32 Encuentro, superó holgadamente a la de anteriores ediciones. “Esto puede considerarse novedoso pero hasta cierto punto, porque todos los años se incrementa el número de asistentes”, dijo Ivana Brighenti y lo atribuyó que “es un momento en el que las mujeres también nos pusimos al frente de nuestras propias emancipaciones y derechos”, por lo que “cada año se incrementa la asistencia a los encuentros”.

Y destacó que esto sucede con mujeres que concurren “agrupadas y organizadas, pero también sin estarlo, ya que simplemente, desde sus propios lugares, van a ver qué sucede, cómo se desarrollan los encuentros y de qué manera pueden llevar adelante su propia emancipación”.

Por lo que, sin dudarlo recalcó que “es importantísimo que este año se haya dado una convocatoria como la que hubo en Resistencia, al tiempo que valoró positivamente la calidad de los debates, así como la multitud de voces que se oyeron.

“Efectivamente hubo una multitud de voces, porque el movimiento feminista, el movimiento de mujeres, es absolutamente plural”, reflexionó la responsable de la Cátedra Alcira de la Peña, tras lo que recordó que desde el Partido Comunista “abogamos por una perspectiva de clase y género, pero dentro de un movimiento feminista y de mujeres plural”.

Asimismo, recordó que “hay diferentes tipos de feminismo y tipos de política dentro del movimiento de mujeres, algo que sin dudarlo calificó como “importantísimo”, ya que “es una forma de que las mujeres puedan emanciparse” y, en este contexto, “haremos el trabajo para que se interesen sobre el tema de la clase como manera de aproximación a la emancipación de las mujeres”.

Por otro lado Ivana Brighenti denunció la situación de Milagro Sala “quien fue llevada nuevamente a la cárcel casi de manera clandestina” y fustigó el accionar de los órganos de Poder Judicial y Ejecutivo de Jujuy “que tienen el aval del Gobierno Nacional”.

Además fue clara al señalar que “esto es un intento de amedrentar a todas las mujeres que luchamos por la emancipación y para resolver temas políticos clave”.

Tras lo que hizo hincapié en que es “absolutamente repudiable lo que le están haciendo a Milagro Sala y las otras compañeras de la Tupac” y añadió que “debemos actuar con firmeza para combatir esta lógica represiva de Cambiemos que tiene hechos terribles como lo de Milagro y Santiago Maldonado”.

Y finalizó: “Milagro Sala es pobre, indígena y mujer”, por lo que “para ellos es intolerable que una mujer como Milagro se atreve a cuadrarse frente al poder establecido desde la clase y el patriarcado”, por eso “debemos entender esto para comprender por qué tanto ensañamiento con Milagro”.

Para la paz en Colombia16.10.2017

Mejor, un enfoque de género

La Cátedra de Género y Clase Alcira de la Peña se integra a la Fedim. Su titular, Ivana Brighenti, viajó a ese país para integrar una brigada que visitó los sitios donde están alojados los ex guerrilleros y evaluar si se garantiza lo acordado.

La responsable de la Cátedra de Género y Clase Alcira de la Peña del Cefma, Ivana Brighenti, visitó recientemente Colombia donde desarrolló una agenda que tuvo básicamente dos objetivos: integrar a la Cátedra a la estructura de la Federación Internacional de Mujeres (Fedim) y participar en la delegación de esa organización que visitó campamentos de ex guerrilleros de las Farc.

Vale recordar que, en 2016, la Fedim eligió su nueva conducción que durante el presente período recae en América Latina, bajo la presidencia de Lorena Peña, quien además es la titular de la Asamblea Legislativa de El Salvador, al tiempo que la vicepresidencia está a cargo de la ex senadora colombiana Gloria Inés Ramírez.

De esta manera, por medio de la Cátedra, el Partido Comunista volverá a ocupar un lugar en la estructura de la Fedim que, en otros momentos tuvo como secretaria general a Fany Edelman, al tiempo que Rina Bertaccini y Clara del Franco también desarrollaron tareas en su directiva.

Pero asimismo, como auditora de los enfoques de género que tienen lugar en el marco de los acuerdos de paz celebrados entre el Estado colombiano y las Farc, la Fedim constituyó una brigada para visitar los sitios donde están alojados los ex guerrilleros y evaluar si se garantiza lo acordado.

“Con las compañeras de la Fedim Colombia fuimos a las zonas donde están los campamentos de las Farc y comprobamos que, efectivamente, el gobierno colombiano no está cumpliendo los acuerdos”, denunció la responsable de la Cátedra Alcira de la Peña, tras lo que aclaró que “mientras que las Farc sí ha cumplido sobremanera” ya que “ha entregado armas y tierras, el gobierno no está cumpliendo su parte, por lo que corre peligro estos acuerdos de paz”.

Y, en este sentido, fue clara cuando hizo hincapié en que “debemos enfocarnos para hacer una campaña que debe ser muy importante para que se dé a conocer y se visibilice efectivamente lo que ocurre, porque sin el apoyo internacional y sin la visibilización de lo que ahí está pasando, no va a ser posible que se llegue acabadamente a la paz”.

Papel decisivo

Asimismo, a la hora de evaluar qué papel juegan las mujeres de Colombia respecto al proceso de paz abierto, Ivana Brighenti destacó que “las mujeres organizadas están llevando adelante un gran trabajo, forman parte de una instancia específica que se armó desde los acuerdos mismos” una instancia destinada a “revelar si efectivamente se están cumpliendo los acuerdos”.

En Colombia hay 850 agrupaciones de mujeres de las que nueve forman parte de este mecanismo de verificación. Desde ahí llevan adelante un trabajo muy importante de verificación continua, ya que se visita a cada uno de los campamentos”, puntualizó la representante del Cefma que junto a las otras integrantes de la delegación de la Fedim, trabaja en la confección de un informe que será entregado a la instancia correspondiente de la ONU.

“Las mujeres hemos sido históricamente protagonistas de las luchas por la paz, guiadas por valores y principios que nos han agrupado como la solidaridad y el dialogo como camino en la resolución de los conflicto”, dijo al respecto la Fedim y recordó que “la lucha de las mujeres y sus procesos organizativos a lo largo del mundo han garantizado el derecho a una vida digna y en equidad desde las diferencias que nos constituyen, esto es la muestra fehaciente de la posibilidad de transformar las condiciones que ha impuesto la guerra”.

Y definió: “las mujeres en Colombia deseamos hacer visible la voz y la palabra femenina, visibilizar los valores de acuerdo a la obra civilizatoria y cotidiana de las mujeres, nuestras genealogías y la mediación femenina desde nuestros cuerpos como territorios de paz, de autonomías en relación y libres para propiciar los valores de intercambio, de diálogo y de convivencia en contra de las guerras en el mundo”.

 

MUJERES DEL CHACO16.10.2017

Anfitrionas y protagonistas

Resistencia fue mucho más que un nombre simbólico: fue una expresión del vigor de las mujeres chaqueñas.

La provincias del Chaco acogió en su capital, ciudad de poco más de 400 mil habitantes, a casi 100 mil mujeres que, viniendo de todo el país, formalizaron allí los debates de género con el mismo vigor y firmeza política que el colectivo feminista viene brindando en los últimos años. El peso de tanta masividad, sin embargo, no impidió que la ciudad siguiera su vida, aunque en su propio seno se estuviera desarrollando una jornada histórica.

Pero la organización se tuvo que topar con algo difícil: la propaganda reaccionaria y machista que, con antelación al encuentro movilizó el miedo en la población, estigmatizando a las mujeres en lucha y colocando sobre el propio evento cierta injusta sombra de ignominia. Pero para solventar este problema (que otras ciudades anfitrionas del encuentro habían debido sobrellevar antes) estaban las mujeres de Resistencia.

Al respecto conversamos con Gloria Rivero Atienza, secretaria del PC de Barranqueras, el puerto chaqueño por antonomasia, quien no dudó al evaluar al acto y su organización como “altamente positivo”. Destacó sobre todo los debates sobre “el tema del aborto, el derecho laboral, salud y educación”.

Observó que “las comisiones eran muy variadas y en todas se dieron discusiones muy fuertes”, las que, dijo, se saldaron con un “aprendizaje para todas”.

También expresó su visto bueno a la novedosa actitud de los gobernantes locales, que alejaron a la policía de las mujeres en lucha, por lo que no se registró la represión de otros encuentros. “El primero en decir que no iba a poner ningún servicio en contra de las mujeres ha sido el Coqui Capitanich”, consideró al respecto Rivero Atienza y repuso que la de alejar a la policía “fue una decisión muy acertada del gobernador Domingo Pepo”.

“Sienta un precedente para los futuros lugares donde se realice el encuentro”, puntualizó y analizó que “en todos lados lo que provoca la violencia es la violencia misma desde el Estado, que provoca con esa policía”. “Al no haber policía la marcha fue espectacular, divina”, agregó y adujo: “no es necesaria la policía porque las mujeres somos organizadas”.

Para el Apocalipsis sobra tiempo

Dijeron que Resistencia iba a ser vandalizada por las hordas “en tetas”. Recomendaron a la ciudanía recluirse en sus casas. Pero la violencia esperada no se dio. Lo convalidó Rivero Atienza diciendo que “no ha pasado eso en la ciudad” y que “solamente algunas chicas, un grupo minúsculo, pintó en la catedral”.

“También creo que tienen derecho a expresarse los grupos minúsculos”, repuso y, en ese sentido, señaló: “no han matado a nadie ni han cometido ningún crimen”. “Tenemos que aprender que los grupos minúsculos tienen derecho a expresarse”. “Lo que les molesta es el tema del aborto”, remarcó después.

Por otro lado, destacó la presencia comunista como “muy buena” y “muy organizada”. También que fuera “llevando consignas muy claras” y “poniendo en cada canto la lucha revolucionaria”. “Inclusive cuando terminó la marcha hasta se cantó la La Internacional”, añadió.

Palabra de madre y luchadora26.09.2017

“El Estado es responsable”

El tiempo pasa y Johana sigue sin aparecer. Marta Ramallo, mamá de la joven desaparecida, alertó que Johana es víctima de una red de trata y denunció complicidad de parte de la DDI Platense, la policía y la justicia.

“Si se separa a la policía de la investigación, tenemos mayores expectativas de encontrarla” exclamó Marta Ramallo, mamá de Johana. Con dolor pero con la esperanza que motoriza a una madre que busca a su hija ante la inactividad y complicidad del Estado, Marta encabeza la búsqueda familiar y reclama “mayor participación y compromiso por parte de la justicia”.

En diálogo con Nuestra Propuesta, comentó que “pese a que pedimos el cambio de caratula en la causa, la justicia sigue tratando el caso de Johana como búsqueda de paradero”. El pedido, presentado el 2 de septiembre ante la fiscal Blaqui que entiende en la causa, fue rechazado. Al respecto, Ramallo aseveró que “exigimos una nueva carátula y entendemos que la misma debe ser la de persona desaparecida”.

No se trata de una cuestión de formalismos, ya que “el cambio permitiría al Estado contar con más herramientas y recursos para buscar a mi hija”. El caso de Johana visibiliza una problemática candente en el conurbano como el de la prostitución que está directamente vinculada a la trata de personas, el rol de la policía Bonaerense como organizadora y el de la justicia como cómplice y parte de la explotación a la que son sometidas mujeres, travestis y trans. Por ello, “abrimos una nueva causa, en los juzgados federales, por trata”.

Su hija anda por ahí fue la primera respuesta que halló ésta madre en la Comisaría Novena de La Plata cuando se presentó el 26 de julio para denunciar la desaparición de su hija. “Las primeras 48 horas son cruciales para dar con el destino de una persona, realizar allanamientos, evitar la eliminación o contaminación de pruebas y encaminar la investigación” explicó Marta y enseguida fustigo: “la policía y la justicia saben esto mejor que nadie pero, pese a ello, nos ningunearon y se desentendieron de la situación”.

El paso del tiempo, el transcurrir de los acontecimientos y la convicción de que “Johana no se fue, a Johana se la llevaron” permiten a la señora Ramallo establecer con precisión los responsables de que la pesquisa no avance: “la DDI de La Plata, la Comisaría Novena y la de Villa Ponzati y los fiscales”.

Este combo de responsabilidades, inacción y complicidades hace que “el Estado sea responsable de lo que le pasó y pase a Johana”, denunció y agregó que “no me brindaron seguridad a pesar que señalamos a la policía en el caso, yo estoy las 24 horas del día buscando a mi hija”. El desamparo es tal que “siento el abandono del Estado”, remarcó. “A mí como mamá, a mis otros hijos como, a ellos como hermanos, a todos el Estado nos debe una explicación no sólo de donde está Yohana sino también del fracaso en su búsqueda”.

Responsabilidades

“Es muy duro convivir con esta situación” confesó Ramallo. “Cuesta mucho porque estoy todo el día fuera de casa, y cuando llego a la noche, veo que falta mi hija, veo a mis hijos que hace dos meses que no tienen a su hermana para jugar o mirar la tele, es todo muy duro”, describió.

Pero al dolor y la angustia se la combate con solidaridad y apoyo: “en estos dos meses conocí a otras madres que están en una situación similar, nos acompañamos y damos fuerza mutuamente”.

Esta solidaridad es fundamental porque “la búsqueda es día a día, todos los días salimos a la calle a buscarla, sin seguridad y apoyo más que el de las organizaciones que nos acompañan, los abogados y amigos de Johana”.

Marta comentó que “al momento de desaparecer, mi hija llevaba dos meses en situación de prostitución” y denunció que debido a ello “sentimos el maltrato de los jueces y la fiscal de la causa”.

Luego trazó un paralelo sobre la situación actual del país, el caso Maldonado y la desaparición de su hija: “sabemos que a Santiago lo hizo desaparecer el Estado y también sabemos que el Estado es cómplice en lo que pudo haber pasado con Johana, porque alguien la secuestró por el simple hecho de ser mujer, para ser explotada sexualmente y en vez de acompañar a la familia de la víctima encubre a los responsables”.

Por último, concluyó que “tengo muchas expectativas de encontrar a mi hija y creo muy poco en que la justicia colaboré para lograrlo”.

JOHANA RAMALLO26.09.2017

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La joven platense se encuentra desaparecida desde hace dos meses y sus familiares la sospechan víctima de una red de trata.

Fecha cara a los sentimientos de la militancia popular de un extremo al otro de Nuestra América, el 26 de julio es en estos días recordado por la familia de Johana Ramallo como el día en que vieron a la joven por última vez. “Desapareció” en las inmediaciones de la Zona Roja de La Plata, refugio de fiolos, transas y fascistas en connivencia con las fuerzas de seguridad.

La familia de esta muchacha de 24 años sospecha que en la desaparición tiene su rol alguna red de trata, pero las investigaciones en la Justicia no avanzan por ese camino. Sin embargo, parientes y militantes (entre ellos los comunistas platenses) no hay bajado los brazos y, a dos meses exactos del triste día del adiós, han protagonizado marchas, la toma del Consejo Provincial de las Mujeres para que el caso se visibilice y de la propia Fiscalía de Betina Lacki para condenar así que esta entidad pública se negara al pedido de cambio de carátula de “averiguación de paradero” por el “desaparición de persona”.

Aquella vez, además, pidieron que la policía bonaerense, eterna sospechosa en casos similares, se apartada de las investigaciones. Es que sobran los motivos para que esta fuerza esté vista por familiares y querellantes como parte sustancial en el encubrimiento de la desaparición de Johana. Pero la Justicia, como a estas alturas de la hora que vivimos los argentinos es de esperarse, tampoco brindó su visto bueno al reclamo.

Johana Ramallo fue vista por última vez hacia las 20.30 de del último 26 de julio. Fue al entrar al baño de la estación de servicio que se encuentra en 1 y 63 de la capital bonaerense. Se encontraba en situación de prostitución y se había separado hacia poco tiempo de su marido, instalándose a vivir en Villa Elvira, con su hija y su madre, que aún la esperan y no dejan de buscarla. Al momento de su desaparición llevaba un jean negro nevado, una campera marca Reebok y zapatillas blancas.

La fiscal Lacki no sólo se ha negado al cambio de carátula y al retiro de la sospechada policía bonaerense de las investigaciones sino que ha contestado, en breves palabras que no se condicen con la importancia de las investigaciones, que no se descarta ninguna hipótesis y que hasta se puede pensar que la joven se fue por cuenta propia. Pero muy otras son las opiniones de quienes entienden en el expediente aparte de la fiscal.

La Zona Oscura

Silvina Perugino, integrante del equipo de abogados que asesora a Marta Ramallo, madre de la muchacha desaparecida, especificó que “hablamos de alguna omisión de las fuerzas de seguridad”, por lo que “se podría consumar el delito de desaparición forzada”. Y fue más específica: “lo que planteamos es un hipotético secuestro”.

“Pedimos la intervención de las fuerzas federales además del apartamiento de la policía bonaerense”, agregó y repuso que se exige esto “porque hace dos meses que Johana está desaparecida y pensamos que hay un trabajo que por lo menos no está dando resultado positivos”.

“Tenemos una hipótesis más fuerte, el delito de trata, y hay organismos especializados y una fuerza que esté por fuera de la territorialidad puede hacer una investigación más ajustada”, propuso y abogó por que en las investigaciones intervenga una fuerza que “no tenga agentes vinculados a la zona”.

“Ella hacía tres meses que se encontraba en situación de prostitución y sabemos que este tipo de situaciones siempre tiene alrededor a las personas que regentean la prostitución”, explicó Perugino y sumó: “esto en muchos casos es la antesala de la explotación sexual de las mujeres en las redes de trata”. “Como esto todavía no está investigado en la causa a pesar de que la causa tiene nueve cuerpos, todavía no hay una línea clara”, repuso.

“La fiscal está buscando a Johana como se estuviera perdida”, observó y cuestionó: “van con las fotos, preguntan, van a los hospitales, a la morgue, pero no están investigando el posible delito dentro del ámbito donde ella estaba”. Luego denunció que “este no es el primer caso que se da en esa zona, porque ya han amedrentado a otras chicas”.

Y fue tajante: “nadie ejerce la prostitución de forma autónoma porque siempre hay gente que regentea a esas chicas”. En ese sentido, manifestó: “como la prostitución no es un trabajo sino una situación de vulnerabilidad de las mujeres y de las travestis, sí o sí están en situación de desfavorabilidad, por lo que decimos que esa situación lleva al consumo de estupefacientes, que son la única forma de poder aguantar”.

La abogada también informó que la Zona Roja platense “hay un gran consumo y venta de drogas y muchas veces los procedimientos judiciales llegan hasta las chicas que venden, a lo que se llama menudeo, pero no llegan a los grandes traficantes y eso es parte del hostigamiento que sufren las chicas”.

Por otro lado, Perugino entendió que el ninguneo de los medios masivos nacionales de comunicación hacia este importante caso se debe a “un sesgo de género y de clase en la investigación, porque ella (Johana Ramallo) es parte de una clase popular, con todos sus derechos vulnerados y no parecía ser una víctima digna de los grandes medios”.

 

Postura del PC platense26.09.2017

Un caso extremo de violencia de género

Gastón Varesi, titular del Partido Comunista de La Plata, analizó el caso de Johana Ramallo y explicó por qué su desaparición es consecuencia de la situación económico-social a la que son expulsadas, a diario, cientos de mujeres, travestis y trans en el país.

“El de Johana es un caso extremo de violencia de género en el marco de una sociedad altamente patriarcal” analizó Gastón Varesi, Secretario del Partido Comunista de La Plata, una de las organizaciones que acompaña a la familia de la joven desaparecida desde un primer momento.

“En nuestra ciudad se viene desarrollando una intensa lucha por la aparición con vida de Johana Ramallo” explicó y agregó que “es un tema que hay que abordarlo en sus distintos aspectos”.

En primer lugar, “hay que entenderlo en el marco de la opresión que viven cotidianamente las mujeres en nuestra sociedad, la cual sigue regida por el patriarcado”. En ese marco, “si bien las distintas luchas feministas vienen ampliando la toma de conciencia sobre la necesidad de avanzar a una sociedad más igualitaria en materia de géneros, poniendo en agenda estos debates y las reivindicaciones que conlleva, las respuestas del patriarcado -que se ve erosionado desde lo cultural- es aferrarse a la violencia que se ejerce día a día sobre las mujeres, así como sobre el colectivo travesti-trans”.

A esta violencia reaccionaria del patriarcado, hay que agregar, sostiene Varesi, “que en una sociedad dividida en clases como la nuestra, ser mujer y provenir de los sectores populares agrava y profundiza las violencias y desigualdades que sufren las mujeres, expuestas así a una doble situación de vulnerabilidad”.

En este caso, “clase y género se ven fuertemente vinculados”, puntualizó y recordó que “Johana trabajaba en una cooperativa del Programa Ellas Hacen, y vivió la desarticulación de las políticas sociales que está emprendiendo el gobierno de Cambiemos, que si bien sostuvo el ingreso, puso fin a ese espacio de socialización, de producción así como también de contención”.

Así, Varesi vinculo directamente la política social y económica del gobierno con la desaparición de la joven platense, ya que “esa misma vulnerabilidad social en que se encontraba la llevó, hacía pocas semanas, a estar en condición de prostitución, actividad de subsistencia que deja a muchas mujeres y trans a merced del ejercicio de la violencia machista así como también de las redes de trata”.

Mujer, pobre y en situación de prostitución, “este es el contexto en cual desapareció Johana” exclamó y describió: “una joven de 23 años, madre de una nena, que como sostienen las abogadas de la familia, no se fue por sus propios medios sino que fue sustraída contra su voluntad”. Esta convicción es la que “legitima la exigencia de cambio de carátula de la causa y una seria investigación en esa dirección”.

Por último, el dirigente del PC platense realizó un llamado a “no seguir naturalizando la violencia de género e invisibilizando a las miles de mujeres secuestradas, las miles de mujeres asesinadas por la violencia de este sistema de opresión”. Coherente con esta posición, ratificó que “desde el Partido Comunista entendemos que debemos avanzar en la lucha por una sociedad más justa e igualitaria, que libere al pueblo trabajador superando el capitalismo al mismo tiempo que libere a las mujeres aboliendo el patriarcado”.