La precarización pesquera

Sindicales y Territorio
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El Puerto de Mar del Plata se encuentra bloqueado por el reclamo de un grupo de trabajadores de dos empresas pesqueras, que vienen manifestándose desde hace un tiempo por las condiciones riesgosas de trabajo.

Este lunes por la mañana, trabajadores de las empresas pesqueras Glaciar Pesquera y Wanchese, realizaron un corte en las inmediaciones del puerto para reclamar por las condiciones laborales y salario. 

Los cortes se dieron en los accesos a las Terminales 2 y 3 en el marco de un conflicto que lleva más de cuatro meses y que se centra puntualmente en el escaso salario que reciben por cada tonelada de vieira que se pesca, que es mayormente exportado.

Aseguran que no tienen convenio colectivo de trabajo y reclaman aumentos debido a que cada tonelada que se exporta de vieira deja unos 17 mil dólares, mientras que afirman que, por ejemplo, un marinero cobra 211 pesos en bruto y le descuentan del bolsillo.

Marcelo Ulloa, Militante del PC de Mar del Plata aseguró que “se debe renovar la flota pesquera para la seguridad de los trabajadores, porque está hace mas de 50 años”.

El DNU y la trampa

El presidente Mauricio Macri sacó un DNU con el objetivo de “renovar” la flota pesquera. Sin embargo, el trasfondo de esta medida es maquillar los problemas que la misma flota padece y beneficiar a las empresas pesqueras.

Ante esto la Multisectorial Ningún Hundimiento Más, sacó un documento en el que repudia la inminente firma del DNU sobre la “modernización” de la flota pesquera y apuntaron contra Macri.

“El DNU no es otra cosa que la reafirmación de un  camino que ya nos generó dolor y muerte (caso Rigel): la importación de barcos usados, de barcos chatarra, de barcos de la muerte. Recordemos que desde el 2000 a la fecha se produjeron 44 hundimientos de buques pesqueros dejando un saldo de 95 trabajadores entre muertos y desaparecidos”, ratifica el documento.

En este sentido, el decreto establece que el armador cuenta con un plazo para la renovación del buque de 20 años con la posibilidad de acceder a una prórroga de 20 años más si acreditan reparaciones del mismo en el orden del sesenta por ciento. Es decir, que podría haber barcos de hasta 80 años navegando en nuestros mar, totalmente a contramano de lo que sucede en el mundo, donde se establecen límites a la navegabilidad de las embarcaciones (máximo 40 años).

“Por eso afirmamos nuestro rechazo absoluto a la actitud del gobierno de cerrar el debate con la intención de garantizar los negocios de armadores, bancos y astilleros extranjeros. Si queremos defender la vida, tenemos que priorizar los derechos y no los negocios”, sostuvieron los integrantes de la multisectorial.

En esta línea, Ulloa fue contundente cuando dijo que “este DNU es una trampa y una falta de respeto hacia los familiares de las víctimas de los marinos que desaparecen en el mar”

Además, fue claro cuando dijo que “esto es un negocio que solo beneficia a los empresarios”. “Macri limitó el debate a un grupo de empresarios, muchos de ellos responsables de la precarización de los trabajadores del mar”, contó Ulloa.

Asimismo, rechazó la manera en que el gobierno viene tratando a los familiares afectados por los hundimientos. “A los familiares y a los trabajadores que arriesgan su vida en las embarcaciones, ni siquiera se les envió un mail con el proyecto”, sostuvo el militante del PC Marplatense.