PAPELERAS: REUNION DE CTA Y PIT-CNT
"CTA Y PIT-CNT NO CAERÁN EN LA TRAMPA DE LA CONFRONTACIÓN"
La Agencia de información de la CTA (ACTA) publicó
una nota periodística que da cuenta de la reunión realizada en Buenos Aires
entre el PIT-CNT y la CTA.
Por ARTURO M. LOZZA, de ACTA
Las dos centrales sindicales acordaron no caer en la
trampa de la confrontación por el tema de las papeleras y crearon un espacio
de intercambio de información y debate que posibilite la elaboración de proyectos
de integración desde los trabajadores y en beneficio de los pueblos.
Los países centrales ya no aguantan su propio sistema económico porque aceleradamente
les está provocando el deterioro de su medio ambiente. Han prohibido por tal
razón contaminar aguas y ya no cortan bosques, pero no cambian su modelo, peor
aún, lo han potenciado planificando desde hace años trasladar sus industrias
sucias a otras regiones del planeta. Ese traslado les resulta mucho más económico
que invertir miles de millones en la reconversión de industrias en su propia
geografía.
El traspaso, que se realiza a zonas de grandes volúmenes de agua, ya ha comenzado:
General Motors y Volkswagen amplían su presencia contaminante en América latina,
también las curtiembres de capitales europeos y estadounidenses, las laminadoras
de aluminio, la minería a cielo abierto y, sobre todo, las papeleras. Precisamente,
dos gigantescas fábricas de pasta de celulosa -Botnia, finlandesa, y ENCE, española-
se están construyendo a escasa distancia de Fray Bentos en la costa uruguaya
y frente a Gualeguaychú en Argentina. Tres kilómetros y medio separan a una
planta de la otra y, en conjunto, conformarán cuando se terminen en 2007 el
polo de fabricación de pasta celulósica más poderoso del mundo, con una producción
anual de un millón y medio de toneladas, casi el doble de lo que producen todas
las empresas juntas de celulosa instaladas en Argentina. Pero no solo estas
empresas se erigen en Uruguay. Sobre las costas del río Paraná en Argentina
hay siete y cada una de ellas es diez veces más contaminante que las dos que
se están levantando en la vecina orilla. Por lo tanto, esta no es una cuestión
que atañe a los uruguayos solamente, nos abarca a nosotros, al Mercosur y al
conjunto de nuestra región.
La presencia de los "inversores sucios" en Fray Bentos desata conflictos porque,
por un lado, crea expectativas de empleo en una zona castigada por la desocupación
pero, por otro, provoca el rechazo de poblaciones enteras que, como Gualeguaychú,
deberán soportar la caída de la actividad turística, la desaparición de flora
y fauna, la contaminación de las aguas y los olores nauseabundos y lluvias ácidas
que los vientos le llevarán por encima del río Uruguay.
Este tema no es sólo ambiental, es político y los trabajadores debían decir
lo suyo. Por eso, el 13 y 14 de diciembre se reunieron en Buenos Aires el PIT-CNT
y la CTA. Había que informarse ampliamente, no caer en la trampa del enfrentamiento,
iniciar un debate entre trabajadores y elaborar una estrategia común. Porque,
como se denominó al encuentro, a los trabajadores de Uruguay y Argentina, "el
río nos une", y no habrá en el mundo suficientes papeleras que nos separen.
Participaron de la central obrera uruguaya integrantes de la dirección del PIT-CNT:
Carlos Cachón, secretario ejecutivo, Antonio Ofelia del gremio de la salud,
Eduardo Volpe, secretario de los obreros de la industria de la madera, Juan
Larrosa de la marina mercante y Ronald Graside de SUNCA. Por la CTA fueron protagonistas
el secretario general Víctor de Gennaro, Beatriz Montaldo de la CTA de Entre
Ríos junto a otros cuatro compañeros de Concepción del Uruguay, Paraná, Concordia
y Gualeguaychú, Claudia Baigorria de docentes universitarios de Santa Fe e integrante
de la Mesa Nacional, Juan González, secretario de Integración, Lorenzo Barrientos,
secretario del gremio papelero de la CTA Misiones, Jorge Cardelli del Instituto
de Formación, Luis Coria, secretario del Sindicato de Ecología y otros. Estuvieron
además el ambientalista y miembro de Asamblea Gualeguaychú, Horacio Melo, y
los profesores de la Universidad del Litoral, Ricardo Mascherano, y de la Universidad
de Entre Ríos, Guillermo Luis Luciano.
La primera jornada fue destinada a la información, se proyectó un video explicativo
de las terribles consecuencias que desataría en el medio ambiente el polo celulósico
de Fray Bentos, Horacio Melo y Guillermo Luciano explicaron cómo será el deterioro
paulatino del medio ambiente ya que las plantas en cuestión arrojarán por día
al río Uruguay efluentes contaminantes equivalentes a los que emanan de una
población de 360.000 habitantes, Ricardo Mascherano denunció la estrategia de
las potencias industriales de Europa y Norteamérica que han iniciado un proceso
que culminará el 2018 de traspaso de sus industrias sucias a otras regiones
del planeta, y los embajadores Raúl Estrada Oyuela y Leo Tettamanti, miembros
de la Cancillería argentina e integrantes del Grupo Técnico de Alto Nivel que
negocia con Uruguay la presencia de las papeleras, llegaron al sitio de la reunión
al solo efecto de explicar a la CTA y el PIT-CNT cuál era la posición del gobierno
argentino. Antes de retirarse, los diplomáticos respondieron a numerosas preguntas.
También habían comprometido su asistencia integrantes de la embajada o de la
cancillería uruguaya, pero éstos no llegaron.
Las explicaciones de los diplomáticos permitieron deducir -y así lo hizo notar
Víctor de Gennaro- que estamos frente a un foco de conflicto que podría tener
gravísimas derivaciones impulsado por intereses que, en estos momentos tan especiales
que vive América latina, aspiran a poner escollos al proceso de integración
de los pueblos. De allí que el secretario de la CTA sostuviera que las dos centrales
no debían caer en esa trampa, que la unidad y una estrategia común de los trabajadores
de ambos países, con la clase trabajadora del conjunto del Mercosur, debía comenzar
a trazarse a partir de una amplia democratización de la información entre las
dos centrales y que tanto la CTA como el PIT-CNT debían ser parte del Grupo
Técnico de Alto Nivel para que la voz de los trabajadores esté presente. Sus
pares uruguayos coincidieron en este planteo, informaron sobre el grado de explotación
en las forestaciones y estuvieron acordes con proyectar la acción común en una
estrategia alternativa de los trabajadores que tenga un sentido liberador y
que se oponga al dominio de la inversión de las trasnacionales.
Lorenzo Barrientos, de Misiones, aportó el ejemplo de lo que ocurre en la empresa
papelera Alto Paraná, con el grado de explotación a sus obreros, la flexibilidad
imperante y los efectos de la lluvia ácida, el dióxido de claro y otros contaminantes
sobre las poblaciones. Es decir, la cuestión de los efectos nefastos no era
patrimonio solo de las dos plantas de Fray Bentos, sino también de las numerosas
fábricas instaladas en Argentina, Brasil y otros países latinoamericanos.
Bien podría exigirse a Alto Paraná, reflexionaron varios presentes, que suspenda
sus actividades, para ser coherentes con la exigencia de que se suspenda la
construcción de las dos plantas de Fray Bentos.
Es bajo tales reflexiones y teniendo muy en claro que el enemigo es la trasnacional
y los poderosos grupos económicos del saqueo, que en un ámbito de fraternidad
y de mutua comprensión, los compañeros de PIT-CNT y la CTA llegaron a conclusiones
comunes. La Central de los Trabajadores Argentinos -como ya lo habían hecho
los uruguayos- creará un Comité que intercambiará de manera permanente información
amplia con el Comité del PIT-CNT, ambos comenzarán rápidamente su actividad,
se reunirán en marzo en Mercedes (Uruguay) y llevarán adelante una fuerte campaña
de difusión en todas las localidades de los dos países y en el Mercosur, se
pedirá asimismo el ingreso a los respectivos Comités Técnicos oficiales, y ambas
centrales volverán a reunirse en abril ya con más elementos de juicio para la
elaboración de proyectos alternativos.
La decisión es trascendente. Lejos del distanciamiento, el conflicto profundizó
la fraternidad. Por primera vez las dos centrales deciden abrir un espacio dedicado
a elaborar proyectos de integración desde la óptica de los trabajadores, proyectos
que trascenderán el conflicto, que lo superarán y abrirán otras etapas con nuevos
conceptos que irán abriendo los senderos creativos de una integración real,
la integración en beneficio de los pueblos y no como negocio para unos pocos.
No, esto no es moco de pavo, es trascendente, es nada más y nada menos que tratar
de empezar a construir desde la clase trabajadora esa otra América posible.
OPINIONES
Victor De Gennaro, secretario general de la CTA:
"Hay un cúmulo de factores que permitiría, si somos
capaces de trazar una estrategia de los trabajadores, ayudar a la realización
de otro tipo de integración, una integración entre pueblos hermanos. No nos
vamos a pelear con los compañeros uruguayos, ellos no son el enemigo, tampoco
con los compañeros de Gualeguaychú, estamos todos del mismo lado. Tenemos una
conciencia común y hay que aprovechar este momento para plantear nuestra propia
propuesta, la de los trabajadores, y junto a eso discutir cómo construimos el
poder para llevarla adelante. Frente a los que quieren separarnos, enfrentarnos,
crear focos de conflicto, nosotros debemos plantear la batalla no en el terreno
que nos dicten ellos, sino en el que fije la estrategia colectiva de los trabajadores.
Carlos Cachón, del secretariado ejecutivo de la PIT-CNT
"Hemos protagonizado un encuentro muy importante. No
es un tema menor lo que estamos tratando, es un tema de integración, complejo
y en torno al cual existen intereses que nos han instalado un conflicto. Pero
estimo que el tratamiento y la articulación que le ha dado la CTA nos ofrece
la oportunidad de profundizar nuestros lazos entre trabajadores, que es lo más
importante. Creo que los pasos de aquí en más, institucionalmente pero también
políticos, serán fundamentales para la autoconstrucción de proyectos de alternativa
en el cual estemos involucrados todos los trabajadores del Mercosur. Nos vamos
muy contentos de haber trabajado juntos con la CTA en un escenario fraterno".