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Política
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Javier Milei es el nuevo presidente de la Argentina. Por primera vez un candidato de la ultraderecha llega al poder. “Los comunistas tenemos la obligación de poner sobre la mesa que la única alternativa antisistema es el socialismo”, dijo Norberto Galiotti, del Comité Central del PC.

“Es muy duro lo que se viene, pero los comunistas sabemos muy bien a lo que nos enfrentamos” dijo Norberto Champa Galiotti, integrante del Comité Central del Partido Comunista, tras conocerse los resultados del ballotage que consagraron al candidato de la extrema derecha, Javier Milei, como nuevo presidente de la Nación. “Milei es parte de la derecha, pero es su peor expresión, la del fascismo” dijo y agregó que “ahora, con la alianza que estableció con Macri, además es el representante del poder mafioso en el país”. Ante el interrogante por qué ganó Milei, el dirigente del PC analizó que “Milei ganó porque el pueblo votó, con razón, con el bolsillo y los problemas cotidianos en mente, con la sensación encima de que cuando vas a la almacén, al supermercado o a cargar combustible tus ingresos no te alcanzan para subsistir”. En ese sentido, explicó que “el pueblo votó con la mesa, la heladera y el bolsillo que le dejó este mal gobierno peronista, que encima le ofreció como alternativa electoral al ministro de economía, ese ministro que no pudo resolver ninguno de los problemas económicos que afectan al pueblo argentino”. E insistió que “no se puede soslayar bajo ningún punto de vista que hoy con su salario el trabajador no puede resolver las cuestiones elementales de la vida” y remarcó que “esta situación sostenida en el tiempo engendra los peores monstruos”. Así, se dio la paradójica situación de que “el pueblo votó por un cambio, pero por el cambio equivocado”. Sucede, puntualizó, que “es evidente que existe en el pueblo un agotamiento respecto a las políticas conciliadoras del peronismo”. No obstante, “hay que decirlo bien claro, es imposible resolver los problemas del capitalismo con
medidas capitalistas”. Ante este panorama, una de las razones que explican el triunfo de la derecha facista es que “entre las opciones de cambio no se pudo articular una
alternativa socialista, que realmente implique un cambio del sistema, y no su profundización”. Por esta combinación de factores, se votó una propuesta que en vez de un cambio de sistema “representa la agudización de sus peores dimensiones”. Ahora, con el consenso electoral conseguido “Milei llega para terminar con las reformas del Estado que inició Menem en la década del noventa y que no pudo ampliar”. En efecto, “llega para privatizarlo todo y para poner al país al servicio de las multinacionales”. Al respecto,
aseveró que “el cambio que fue elegido por la sociedad representa un salto al vacío pero no a lo desconocido, los comunistas sabemos bien qué es lo que se aproxima”.
Uno de los datos más preocupantes, dijo el dirigente comunista, es que “desde las primarias hasta el balotaje, Milei mantuvo un piso de siete millones de votos”. Con ese piso, “al que se suman los votos y los apoyos del macrismo, se consolida una base de consenso electoral para la extrema derecha, situación verdaderamente inédita
para la historia de nuestro país”. Lo que sí es seguro, valoró, es que “de aquí en adelante, más allá de las amenazas explícitas de represión, va a desplegarse también una fuerte resistencia por parte de sectores de nuestro pueblo”. El escenario de lucha que se abre entonces parece claro en algunos de sus elementos. Por un lado, “Milei cuenta con el apoyo político del macrismo y el acompañamiento del partido militar y represor, de las fuerzas federales que asesinaron a Santiago Maldonado y a Rafael Nahuel”.
Frente a este polo, “hay que articular una alternativa socialista, con un fuerte componente antiimperialista y latinoamericanista, que enfrente los valores de la libertad
de mercado y de imperio de la propiedad privada, que sonlos verdaderos fundamentos de la pobreza y la exclusión en el país y en la región”. En este punto, Galiotti fue sumamente claro: “a la derecha no se la combate con capitalismo y frente a esediagnóstico los comunistas tenemos la obligación de poneren debate la necesidad de una alternativa socialista para nuestro pueblo”, porque “si hablamos de antisistema, la verdadera opción antisistema es el socialismo”. Existe un espacio para hacerlo, “la endeble posición del trotskismo y del FIT en esta campaña electoral, ante la gravedad del escenario planteado, deja en evidencia que existe un lugar para la izquierda revolucionaria”, detalló. En lo que sigue, entonces, “una política de conciliación de clase para enfrentar a la ultraderecha es impotente y una mala estrategia”. Para el dirigente rosarino “si algo demostró el proceso electoral es que hay condiciones objetivas en el pueblo como para reagrupar las fuerzas del campo popular, bajo un programa anticapitalista y
antiimperialista por el socialismo, y disputar la capacidad de difusión de estas ideas contra las política ultraderechistas del nuevo gobierno y las expresiones moderadas de la oposición conciliadora”.Finalmente, de cara a este escenario, enfatizó que “hay que poner sobre la mesa que lo que más condicionó política, económica e ideológicamente a la Argentina fue el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional”. El acuerdo con el FMI “no se podía negociar, había que denunciar su carácter fraudulento y llevar ante los
tribunales a sus responsables, principalmente a Mauricio Macri”, recordó. Ahora, parte de la agenda de lucha que ya empezó debe centrarse en ampliar el rechazo al FMI y a
las políticas del macrismo.