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Política
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Javier Milei tuvo su noche de show en el Luna Park antes de viajar a Córdoba, sin Pacto pero con Llaryora y una feroz represión policial. El PBI se derrumba, se multiplican los despidos y la inflación pega donde más duele, mientras los especuladores se hacen un veranito con el dólar. Un país con hambre y crisis que necesita una alternativa construida desde abajo.

“Esa es mi epopeya, el arte, demoler y crear”. La frase dicha por el formidable Peter Ustinov, al encarnar al Nerón hollywoodense ejecutando su lira ante una Roma envuelta en llamas, encaja con asombrosa exactitud con lo que fueron los últimos días de una Argentina que por momentos parece a punto de incendiarse, mientras las banalidades pseudoartísticas de su gobernante lo llevan a convertirse en el primo uomo de un show montado en el Luna Park para sus seguidores y amigos.

A poco más de cinco meses en el Palacio Palatino, perdón en La Rosada, Milei insiste con demostrar que su autopercepción de rock star no es una locura, pero también dio sobradas cuentas acerca de qué es lo que pretende crear y, sobre todo, de qué va esto de demoler. El resumen de la primera parte del postulado queda claro en el contenido de los tres instrumentos que, hasta ahora, exhibió la Presidencia Milei: el DNU 70/2023, el Proyecto de Ley Bases 2 y su apéndice el Paquete Fiscal, además del Protocolo Bullrich.

Al respecto, durante su reciente viaje a Córdoba (Ver Persona no grata), el presidente dejó alguna puntas cuando en una amañada narrativa histórica, volvió a decir que el liberalismo convirtió a Argentina en la primera potencia mundial. Y en el cierre de una semana en la que la única buena noticia que recibió fueron los aplausos de sus fans cuando interpretó Panic Show, prometió la creación de algo que denominó Consejo de Mayo, que estaría destinado a confeccionar proyectos de ley del acuerdo que -según prevé- va a reemplazar al fracasado Pacto de Mayo.

Pero su veta creativa apareció cabalmente a la hora de explicar de qué forma piensa que se va a constituir ese Consejo que, según sostuvo, tendrá seis integrantes: uno porel ejecutivo, otro de la Cámara Alta, un tercero de Diputados y otro por el universo empresarial, al tiempo que también habrá uno por el sindicalismo y el restante será quien represente a todas las provincias.

¿Cómo sería esto? Los empresarios pyme, la UIA, AEA, Sociedad Rural y todos los etcéteras del caso deberían ponerse de acuerdo y designar a un representante, lo mismo los diferentes bloques de ambas cámaras legislativas, las centrales sindicales y los gobernadores de las veintitrés provincias más el titular de Ciudad de Buenos Aires ¿Se loimaginan?

Javier Milei le hablaba a su público, pero también a Martín Llaryora que es uno de los gobernadores que con más insistencia dio señales de estar dispuesto a subirse al carro presidencial, o a anotarse como recambio viable para cuando la clase capitalista que actúa en nuestro país comience a considerar que el actual presidente ya hizo lo que venía a hacer.

Quizás por eso es que después de tolerar a cara de perro, los amables retos que le prodigó durante el tedeum el arzobispo primado de Argentina, respondió que la malnutrición de pibes y la falta de acceso a la salud de ancianos que monseñor Jorge García Cuerva denunció como asuntos impostergables, van a tener que esperar hasta que mejore la recaudación impositiva, un horizonte que se ve lejano más aún después de que el mismo discurso, Milei confirmara su intención de avanzar a un esquema de retenciones cero y hacia la eliminación del Impuesto País.

El asunto es que el Impuesto País es el que explica, hoy por hoy, alrededor de dos de cada diez pesos de la recaudación fiscal por lo que su supresión contribuiría a profundizar, todavía más, una situación en la que la recesión y la inflación provocada por la devaluación y desregulación de la economía que impuso el gobierno, hace que sea cada vez más pronunciada la merma del poder de compra que tienen los salarios, a lo que se suma la creciente cantidad de despidos de trabajadores conveniados. Todo esto trae como consecuencia inexorable una caída en la recaudación, ya que entre comer para sobrevivir o pagar impuestos, finalmente se opta por comer.

Pero lo cierto es que Milei sigue teniendo una base desustentación social importante en relación a lo amplio del sujeto social al que su Presidencia está agrediendo, al tiempo que conserva la centralidad política, entre otras cosas, por el desconcierto y connivencia de quienes hastaanteayer constituían la base del esquema de representación política.

Y las tiene pese a que va acumulando motivos quevertiginosamente parecen empujar a su presidencia haciaun punto crítico, tal como se vio durante la semana pasada en la que el Indec informó que la caída a nivel interanualdel PBI fue del 8,4 por ciento en marzo, cuando además seregistró mostró retroceso del 1,4 mensual con lo que Argentina entró en recesión. La cosa lejos estuvo de mejorar para abril, ya que la producción industrial se contrajo 9,8 por ciento al compararla con igual mes de 2023, por lo que el acumulando para el primer cuatrimestre representa una caída de 9,5 como lo revela un relevamiento de la consultora Orlando Ferreres.

Con este telón de fondo, el jueves pasado el dólar blue se vendía a 1.300 pesos y aunque al día siguiente la intervención del Central hizo que el precio retrocediera, loque pasó no deja de ser un llamado de atención para un frente que hasta ahora el gobierno parecía tener controlado. Y además, si lo que pasó se consolida en una corrida, alteraría seriamente el otro frente donde comenzaba a avizorar algún resultado.

Porque si se dispara el precio del dólar, el impacto se va a sentir en la economía real, pero para sostenerlo precisadivisas que no tiene porque muy a pesar de las promesas de campaña de Milei, nunca aparecieron los 35 mil millones que dijo tener asegurados “para dolarizar la economía al valor del dólar de mercado”, ni tampoco los quince mil que prometió el ministro Luis Caputo.

Pero también porque, como lo sostiene el Indec, la reprimarización que la economía argentina padece, hizo que en lo que va del año se perdieran 614 millones de dólares en el saldo comercial, a lo que se suma que el complejo agroexportador no parece dispuesto a liquidar con el actual precio. Así lo revela un reciente informe de Coninagro que da cuenta de que se está realizando la menor venta de granos de soja de los últimos seis años, ya que a mediados de mayo se vendió sólo el 34 por ciento de la producción sojera de la campaña.

Es que la estrategia del gobierno es conseguir el déficit cero a costillas de hambrear al pueblo para, entre otras cosas, poder pedir prestado al FMI. Pero para ello necesita acumular más reservas, lo que hace suponer que no va a poder aguantar mucho tiempo más la pulsión de dar luz verde al nuevo tarifazo en los servicios públicos que, por ahora, retrasó un mes para poder mostrar en marzo un IPC de un solo dígito. Y, cuando lo haga, inexorablemente se va a sentir en la inflación que, por su parte, ya comenzó a moverse con la disparada de los precios de alimentosbásicos de la canasta como leche, verduras, azúcar y panificados que fueron incrementados alrededor de un dos por ciento durante la tercera semana de mayo, tal como lo dio a conocer un informe de la consultora LCG.

Mientras tanto durante los últimos días continuaron los despidos de trabajadores en los ámbitos estatal y privado, que se suman a los cien mil que tuvieron lugar durante el primer trimestre del año, tal como lo refleja un relevamiento que hizo el Centro de Economía Política Argentina, en base a la Encuesta de Indicadores Laborales de la Secretaría de Trabajo, vinculada a las bases del Sistema Integrado Previsional Argentino.

  • La fábrica de heladeras Bricket despidió trescientos operarios de su planta de Santa Fe.
  • La multinacional Mabe dejó en la calle a doscientos trabajadores de la fábrica de electrodomésticos que posee en Córdoba.
  • La fábrica de heladeras comerciales El Dorado, suspendió “por tiempo indefinido” a un centenar de obreros de la planta que tiene en Rosario.
  • Otra fábrica de heladeras y lavarropas, Whirpool, echó a sesenta obreros de la planta que tiene en el parque industrial de Pilar.
  • La alimenticia PepsiCo hizo lo propio con 36 de la planta de Mar del Plata.
  • La mexicana Bimbo, despidió a veinte de la fábrica de Córdoba.
  • Fate dejó en la calle a 97 operarios de la planta de San Fernando.
  • Más de trescientos empleados textiles fueron despedidos en La Rioja y Catamarca por las empresas Textilcom y la AlpaCladd que producen indumentaria para grandes marcas como Grisino, Cristóbal Colón y Cheeky. Por la caía de las ventas, el sector textil e indumentaria está funcionando a apenas el 38 por ciento de su capacidad, de acuerdo a un informe de la Fundación Pro Tejer.
  • A raíz de la caída de sus ventas, la empresa Akapol que fabrica Poxipol, Poxilina, Plasticola, La Gotita, Voligoma y El Pulpito paró su producción por dos meses y suspendió a sus 150 trabajadores.
  • ChangoMás despidió a 152 trabajadores de ocho sucursales.
  • En Villa Constitución, el grupo Arcelor Mittal que es el dueño de Acindar, paralizó por segunda en lo que va del año su planta, lo que afecta una cifra superior a los tres mil  operarios.
  • Después de parar su actividad durante abril, la automotriz General Motors abrió una lista de retiros voluntarios para achicar su plantilla de personal.
  • También hicieron lo propio Toyota con retiros voluntarios para cuatrocientos obreros y Renault para cerca de trescientos.
  • El Ministerio de Economía confirmó que en el Inti va a recortar hasta el treinta por ciento de los cargos que tiene ahora este organismo, lo que quiere decir que novecientas personas están en peligro de perder sus puestos laborales.

Como se ve, en la mayoría de los casos, el sector más afectado es la industria manufacturera que es la segunda actividad en importancia a la hora de generar empleo. En lo que va de la Presidencia Milei, este sector perdió casi seis mil puestos de trabajo registrado, pero el tiro de gracia lo podría recibir si el Senado da curso favorable al Proyecto de Ley Bases 2 y a su Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (Ver Parche sobre parche).


Quo Vadis?

El equipo de Estudios Económicos de Banco Provincia, presentó hace pocos días un informe en el que se advierte sobre una alarmante caída del consumo que, tanto en Ciudad como en la provincia de Buenos Aires, durante abril superó el 35 por ciento si se lo compara con idéntico mes de 2023.

Este dato que representa un derrumbe que sólo reconoce un antecedente durante lo peor de la pandemia, exhibe que comparado con marzo fue de 14,3 por ciento y en el caso de los alimentos trepó hasta un veintiuno por ciento. En el conurbano sur el porcentaje empeora hasta alcanzar el 43,4 por ciento, de otro lado del Riachuelo en las comunas 4 y 8 de Ciudad de Buenos Aires fue de 42,3 y en la zona oeste de cuarenta por ciento.

Esto quiere decir que lo que se incrementa vertiginosamente es el hambre y en medio de este desastre, la Presidencia Milei profundiza la cacería de brujas contra referentes de movimientos sociales y continúa negándose a suministrar alimentos a comedores y merenderos que no reciben ni un paquete de fideos desde diciembre. Y todo pese a que, la semana pasada, se supo que el Gobierno tiene depositados en diferentes galpones cinco millones de kilos de alimentos y otros productos como repelentes para mosquitos que adquirió la administración anterior.

Mientras tanto, el DNU sigue vigente porque los diputados no se convocan para debatirlo y declarar que es inconstitucional, en tanto que en la Cámara Alta la rosca adquiere una dimensión tan superlativa como alejada de la realidad que atraviesan la mayoría de los trabajadores.

Una política palaciega que tiene por estos días expresiones sumamente groseras como la de Milei hablándole a un puñado de acólitos, mientras del otro lado del desproporcionado cerco policial, la Gendarmería repartía gases, balas de goma y palos o las que dejan las imágenes que ahora mismo siguen llegando desde Misiones.

Todo este escenario es una fotografía que ayuda a comprender de qué va esto del coletazo que el actual capítulo de la crisis de larga duración del sistema capitalista, pega en una formación estatal como Argentina.

También ayuda a advertir que en simultáneo se presenta, aquí y ahora, una crisis que se vincula a la ausencia de una alternativa política y por ende a la urgente necesidad de su construcción.

Es que el discurso neoliberal pontifica acerca de que el Estado no debe intervenir en el mercado corporativo, ya que desde esa perspectiva, ese universo sería capaz de autorregularse y funcionar de manera autónoma y autosuficiente para organizar las relaciones sociales, como así las formas de producción y distribución de recursos.

Pero en el mundo real, los Estados crean mercados, sencillamente porque los mercados necesitan de los Estados que en todos los casos son los intervienen en cosas tan elementales como proveer de condiciones legales y de infraestructura sobre las que operan esos mercados ¿Acaso de qué hablan las multinacionales que exigen “seguridad jurídica” para “invertir”? ¿Y no son las fuerzas de seguridad del Estado, que es quien tiene la potestad del uso de la violencia extrema, las garantizan el funcionamiento del mercado y hasta le brindan a Milei la posibilidad de mantener alejados de su acto partidario a aquellos trabajadores que considera indeseables?

Entonces, va quedando claro que no es que no quieran Estado, sino que lo que pretenden es que el Estado se encargue de regular y matizar los efectos del daño social que produce el universo del capital. Porque aunque se pretenda presentarlos como antagonistas, en esencia el Estado Liberal Burgués y la corporación empresarial capitalista se construyeron a partir de la misma formulación ideológica y cosmovisión política.

Desde las revoluciones burguesas que se autopercibieron como profundamente rupturistas respecto al régimen que las precedía, se construyó el mito del Estado neutral y por lo tanto garante de la división entre las esferas de lo público y lo privado. Pero en realidad siempre el Estado Liberal Burgués garantizó las condiciones para que el capital prospere y naturalizó el carácter simbiótico que hay entre ambos.

El mercado necesita que el Estado Liberal Burgués proteja a la propiedad privada individual y brinde cobertura a la maximización de su tasa de rentabilidad, si es preciso echando mano a la violencia, al tiempo que regula el orden social y fomenta su reproducción, más allá de contradicciones internas del capitalismo que provocan sus crisis y reformulaciones. Pero ya sea desde la perspectiva de la biopolítica hasta la necropolítica que se hizo con los instrumentos de gobierno en Argentina, en el telón de fondo siempre aparece la necesidad de acumulación y valorización del capital.

De ahí que sea prudente volver a preguntarnos de qué va esto de transitar el camino de construcción de una alternativa política que sea lo suficientemente sólida como para enfrentar la crisis que genera su ausencia, en un escenario en el que el carácter totalitario que asume el sistema capitalista atraviesa todos los ámbitos de la vida, lo que dificulta que el propio sujeto social agredido pueda autoanalizarse y comprender la naturaleza del problema que se expande por las dimensiones ideológica, económica, social y cultural.

Pero también resulta fundamental intentar evitar los automatismos que inducen a adoptar como propias las miradas parciales que se suele proponer desde el reformismo, que es incapaz de advertir que a lo que asistimos es a una profunda crisis civilizatoria.

Esta semana y ya sin Pacto de Mayo, el gobierno espera poder lograr un despacho de comisiones que permita que el Senado saque adelante el Proyecto Bases 2 y, mientras tanto, Milei vuelve realizar un viaje privado a EE.UU., el que parece ser su lugar en el mundo.

“Después de Roma, ese populacho es lo que más odio…quisiera que tuviera una sola garganta todo ese populacho para poder degollarlo”, decía el Nerón hollywoodense. Reemplace Roma por Argentina y populacho por pueblo y tendrá algo más que una peligrosa remake de Quo vadis? que, a propósito, en esta parte del mundo quiere decir ¿A dónde vas? Una pregunta cuya respuesta, de una vez por todas, debe construir colectivamente la clase trabajadora argentina.