Las integrantes del Movimiento Jubilados Liberación participaron activamente en el 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries realizado en Córdoba durante el último fin de semana. “Reivindicamos y exigimos una vejez digna, con derechos, autonomía y protección social”, sostuvo María Juana Peralta.
“Las jubiladas no nos retiramos de la lucha”. Con esta premisa, las integrantes del Movimiento Jubiladxs Liberación (MJL) participaron activamente en el Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries que culminó el lunes en la ciudad de Córdoba, en lo que tal como lo describió María Juana Peralta, “fue un momento en el que compartimos debates, reflexiones, experiencias y luchas”.
En este contexto, la dirigente del MJL señaló que “denunciamos el ajuste económico que lleva a cabo el gobierno nacional, que provoca el constante deterioro de nuestras jubilaciones y que va asociado al desmantelamiento de políticas públicas, lo que profundiza las desigualdades”. Además, al formar parte de los talleres del Pluri, “cuestionamos el edadismo, el viejismo y la sobrecarga de las tareas de cuidado que históricamente recaen sobre las mujeres”. Al respecto, María Juana agregó: “reivindicamos y exigimos una vejez digna, con derechos, autonomía y protección social, y que se establezca un sistema público de cuidados y una reparación histórica para las vejeces travesti-trans”. En todo momento, manfiestó la dirigente del MJL que sostiene miércoles a miércoles, como hoy, la lucha de lxs jubiladxs frente al Congreso, “dejamos en claro que las jubiladas no somos descartables, no somos invisibles y no somos el pasado”. Lejos de ese enfoque que pretende imponer el gobierno de Milei con sus políticas criminales dirigidas al sector, afirmó que “somos presente de lucha y memoria, organizándonos desde nuestras calles y junto a las nuevas generaciones donde seguimos construyendo unidad frente a todas las formas de opresión y represión” porque, insistió, “las viejas seguimos en la lucha por una vejez digna, feminista y con todos los derechos”.
Cabe citar que en Argentina son alrededor de 5,4 millones las personas que cobran jubilación mínima y que, de ellas, casi el 75 por ciento son mujeres mayores de 65 años de edad que deben sobrevivir cobrando 510 mil pesos por mes, cifra que incluye el bono de setenta mil pesos. Esto se debe fundamentalmente a que, en mayor medida que los varones, las mujeres son víctimas de la informalidad laboral y en esto los datos oficiales son elocuentes, ya que mientras que el 51 por ciento de los hombres que se jubila lo hace tras cumplir con los años de trabajo correspondientes en el sector formal, entre las mujeres esto llega a apenas el 20 por ciento.
Esta situación tendió a mejorar con la aplicación de la moratoria previsional que permitió que muchas mujeres a las que las patronales no les habían hecho los aportes que indica la ley, pudieran acceder a una jubilación. Pero con la llegada de Javier Milei a la Presidencia, la moratoria fue eliminada, por lo cual la mejor expectativa que queda aquellas personas que no alcanzan los treinta años de aportes previsionales, es acceder a la Pensión Universal para el Adulto Mayor, que presenta un monto menor al de la jubilación mínima, lo que las hunde por debajo de la línea de la pobreza.