La Federación Juvenil Comunista celebró sus 105 años de vida con un evento político-cultural. Su coordinadora nacional, Guadalupe Viñuela Flores, subrayó ante los desafíos planteados por este contexto adveso “la necesidad de una FJC que este ahí, en cada frente, espalda con espalda con cada trabajador despedido, con los jubilados, con cada estudiante, para librar cada batalla por la liberación nacional y social”.
En un contexto donde la crisis sistémica del capitalismo impacta con dureza sobre los jóvenes argentinos, la FJC cumplió sus 105 años reafirmando su rol como una herramienta de lucha para la juventud hacia un horizonte revolucionario. El acto tuvo lugar el último sábado en el Comité Central del Partido Comunista. Ahí se dieron cita más de un centenar de militantes y amigos de la Fede, para compartir una tarde atravesada por la historia, el presente y, sobre todo, el futuro.
En la jornada se hizo un recorrido guiado por la muestra “Decíamos ayer”, a cargo de su curador, el artista plástico Ernesto Pereyra, que se exhibe en una de las salas de la Casa de la Cultura Comunista, y en la que se da cuenta a través de tapas y artículos de la prensa partidaria de la lucha, la solidaridad y la denuncia del PC y la FJC durante la última dictadura cívico-militar. Mientras que el cierre corrió por cuenta de “El Violinista del Amor y los Pibes que Miraban”, que interpretó canciones clásicas del bando republicano de la Guerra Civil Española como “Si me quieres escribir”, “Puente de los franceses” o “Paloma”, para dar paso al saludo final que realizaron Camila Recofsky, Secretaria Política de la Fede de la provincia de Buenos Aires, y su par porteño, Joaquín Beigbeder.
El panel central estuvo conformado por Claudia Cesaroni, Brigadista del Café en Nicaragua, ex militante de la FJC y abogada de la Liga Argentina por los Derechos Humanos; Jorge Kreyness, Secretario General del PCA, y Guada Viñuela Flores, Coordinadora de la FJC. En él se abordó el contexto de crisis civilizatoria del capitalismo y cómo se expresa y nos golpea en nuestro país y nuestra región.
Guadalupe Viñuela Flores resaltó que “es imperiosa la
necesidad de construir rumbos donde sea posible una vida distinta para una generación que es víctima y testigo permanente de la guerra, el genocido, el colapso ambiental, de la falta de trabajo y de la violencia”. En tanto, repasó que “en Argentina, el gobierno de Milei lleva adelante un genocidio social” y que “el trabajo asalariado perdió más de 240 mil empleos, mientras la inflación no deja de subir”. Esta situación, recordó, recae con especial fuerza sobre la juventud y exige organizarse más para poder enfrentar en mejores condicios los desafíos que presenta.
La fede que necesitamos
Sobre las principales tareas de la etapa, la dirigente nacional de la FJC llamó a seguir construyendo “una juventud comprometida internacionalmente, exigiendo la libertad a Maduro y Cilia, junto a Cuba gritando fuerte contra el bloqueo, con Palestina denunciando el Genocidio y con las juventudes del Libano e Irán que resisten a la guerra imperialista”, así como también con “los procesos revolucionarios que se desarrollan en África”.
En el marco del 50 aniversario del último golpe de Estado, Viñuela Flores puso en valor las enseñanzas de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, “que no le suelta la mano a nadie y exige la libertad de todes les presos políticas, desde Milagro hasta Cristina” y convocó a seguir ese ejemplo para superar los límites de esta democracia restringida.
En cuanto al ajuste feroz que enfrentan las universidades y la educación pública en general, reivindicó las iniciativas que vienen impulsando la Fede y el MUI en todo el país, “representando los derechos de la juventud y
luchando en el seno del movimiento estudiantil, en cada escuela, en cada facultad, en cada instituto de formación docente por la defensa de la Escuela y la Universidad Pública”. En este aspecto, remarcó, de cara a una próxima Marcha Federal, la importancia de “pelear por la plena implementación de la Ley de Financiamiento Universitario y contra el SACAU”, Sistema Argentino de Créditos Académicos Universitarios, con el que el mileísmo busca imponer la mercantilización de la educación.
En cada desafío planteado, como Guadalupe dejó bien claro en su intervención, subyace la idea de “poner a la vida en el centro de la discusión”. Y en esa tarea fundamental insistió en la necesidad de “recuperar la política como herramienta de transformación de nuestras vidas y del mundo”. Porque, sostuvo fuertemente, “la juventud tiene que volver a discutir sobre el poder y disputarlo”. Y en esa disputa vital convocó a la Fede a seguir creando “poder popular”.
A 105 abriles de su fundación, un 12 de abril de 1921, la Federación Juvenil Comunista sigue mostrando una decidida vocación de poder para protagonizar la historia. En este sentido, Guadalupe Viñuela Flores planteó enfáticamente “la existencia de una FJC que este ahí, en cada frente, espalda con espalda con cada trabajador despedido, con los jubilados, con cada estudiante, para librar cada batalla por la liberación nacional y social”.