Así lo recalcó la presidenta del PC de Corrientes, Sonia López, al recordar la lucha que en su provincia se protagonizó en defensa de los Esteros del Iberá y el Acuífero Guaraní, una experiencia que vale la pena tener en cuenta en momentos en los que la Presidencia Milei sigue teniendo en la mira la entrega de nuestros recursos naturales.
El intento de avanzar con el proyecto de ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada sufrió un duro revés cuando la presión popular hizo que Patricia Bullrich no pudiera contar con la cantidad de senadores necesarios para sacar adelante el capítulo vinculado a la reforma a la Ley de Tierras. Pero de todos modos, el gobierno nacional insiste con el resto de la iniciativa, que si prospera va a habilitar los desalojos exprés, como también que se supriman de la Ley de Manejo del Fuego aquellos puntos que impiden que pueda venderse un territorio inmediatamente después de sufrir un incendio, y el que cercena la capacidad que tiene el Estado para avanzar en expropiaciones.
Sin dudas, el hecho de que la Presidencia Milei haya tenido que retroceder en uno de los ejes neurálgicos de este proyecto entreguista no deja de ser un dato alentador y, más aún, lo es la movilización popular que se fue generando desde abajo para salir al cruce de la iniciativa pergeñada por Federico Sturzenegger, que al cierre de esta edición se expresaba masivamente por todo el país.
Sin embargo, también es verdad que, más de una vez, el gobierno nacional demostró que posee suficiente tesón y criterio táctico como para replegarse y después volver sobre proyectos que en su momento no logró consensuar, como oportunamente lo hizo con la Ley Bases.
Asimismo, queda claro es que vienen por todo. Y eso incluye a los recursos naturales que son estratégicos para el desarrollo soberano del país, tal como lo exhibió el capítulo inherente a la reforma de la Ley de Tierras o la desregulacióin que quiere hacer de la Ley de Manejo del Fuego. En estas ambiciones mileístas, acuíferos, humedales, bosques y zonas limítrofes tienen un papel preponderante y es por eso que vale la pena repasar un caso testigo que tuvo lugar años atrás cuando moradores de parajes ubicados en la zona de los Esteros del Iberá, comenzaron a resistir el intento del empresario estadounidense Douglas Tompkins de apropiarse de más de trescientas mil hectáreas ubicadas en el corazón de la provincia de Corrientes, más precisamente, sobre el Acuífero Guaraní.
Ahí se fue desarrollando una historia de resistencia y lucha que aún tiene un final abierto, que se presenta como un ejemplo de lo que ahora mismo se pone sobre el tapete con el debate provocado por el proyecto de ley de “Inviolabilidad de la Propiedad Privada” que por estas horas seguía tratando el Senado. La resistencia popular a esta iniciativa tiene entre sus principales protagonistas al Partido Comunista en todo el país y Corrientes no es la excepción. La presidenta del PC correntino, Sonia López, legisladora provincial con Mandato Cumplido y ex convencional constituyente, recordó en diálogo con NP que “hicimos una experiencia institucional excepcional cuando ingresé a la Convención de 2007 por la Lista 12 del PC e hicimos historia porque si se estudian los capítulos 10, 11 y 12 de la nueva Constitución, se encuentra el resultado de un trabajo monitoriado por nuestra banca, ya que sacamos un despacho en base a nuestro proyecto que sentó las bases de la protección, la conservación y defensa de los Esteros del Iberá y el Acuífero Guaraní como patrimonio estratégico de nuestra provincia”.
-¿Qué representa eso para Corrientes?
Es importante porque, primero, implica fijar a los Esteros como un objeto de soberanía para la protección, defensa y conservación, además de un recurso estratégico de los correntinos. Eso es como marcar la cancha. Y otro punto destacado fue el Despacho 13 que surgió de un debate muy prolongado por la participación de la gente de los parajes rurales, de las organizaciones sociales, de la gente del campo, del mencho, de las familias rurales que se vinieron hasta la ciudad de Corrientes para hacerle el aguante al Despacho.
-¿A qué se refirió ese Despacho?
Hablaba de tres capítulos. Pero el plato fuerte era el referido a la extranjerización de la tierra, donde nosotros directamente por la Constitución prohibimos la venta a extranjeros. Es decir que prohibimos la venta a extranjeros y a empresas que tengan capital extranjero o que tengan sede en otro país, esto es una lista larga de prohibiciones para poder defender nuestra soberanía frenando el proceso de extranjerización. Por eso fue como decir: basta ya, hasta aquí llegaron. Porque en ese entonces nosotros teníamos algo así como trescientas mil hectáreas extranjerizadas en Corrientes.
-¿Cuáles son los antecedentes a los que echaron mano para poder llegar a redactar ese punto?
El parámetro que usamos fue la vieja Ley de Seguridad, que es una norma que hace varios años se había redactado a partir de las hipótesis de conflicto que había con los países limítrofes, por lo cual se establecía como una suerte de franja de seguridad a una determinada cantidad de kilómetros de la línea fronteriza, en la que estaba inhibida la venta de tierras a extranjeros. Por eso al aplicarla a Corrientes donde tenemos tres fronteras internacionales, nos permitió redactar que “conforme a la Ley de Seguridad”, pudimos blindar este punto.
Entonces una reforma constitucional que el oficialismo había pensado para obtener la reelección del gobernador, nos permitió meter muchos temas positivos y también nos dio la posibilidad de habilitar a que muchos actores sociales jueguen en favor de la consagración de sus derechos, entre otros, el de la preservación de los Esteros del Iberá.
-Del otro lado había un pez gordo como el magnate Douglas Tompkins
Había quienes habían vendido su espíritu, sus bolsillos, conducta y profesión a Conservation Land Trust que era en ese momento la empresa de Douglas Tompkins que, ahora, se llama Rewilding International, porque van cambiando de nombre conforme van creando diferentes ONGs, empresas, negocios inmobiliarios, sociedades anónimas en Argentina y otros países para ir tapando sus operaciones y lavados de activos. Y, por supuesto, ellos siguieron presionando y jugaron muy fuerte para contrarrestar nuestra lucha.
-¿Cómo jugaron?
Pasada la Constituyente la lucha era para que se aplique y ahí ya costaba más, porque tenemos un derecho constitucional consagrado, pero de ahí a que se cumpla es más complicado, porque ahí se profundizaron las presiones para que se vuelva a quitar todo lo que habíamos avanzado y para habilitar que se volviera a avanzar en la extranjerización de la tierra.
Y, lamentablemente, después hubo sectores populares que aflojaron con esto ya que, una de maneras de apropiación fue que sin comprar más tierras se les daba la administración de la reserva del Parque Nacional del Iberá a Douglas Tompkins. Supuestamente donaron tierras en un anillado alrededor de la reserva provincial, fundaron el Parque Nacional alrededor del provincial y así terminaron ellos manejando todo. Por eso es que hay que estar atentos, ya que también hay una forma de extranjerización que consiste en permitir que por medio de parques nacionales todos estos operadores armen enclaves utilizando un pretexto ecologista.
Lamentablemente todos, incluso los gobiernos peronistas, hicieron acuerdos con Douglas Tompkins. Fue muy triste ver en 2018 a la bancada del peronismo apoyar la creación del Parque Nacional del Iberá, que se había logrado frenar durante dos años; ese Parque era un proyecto que Mauricio Macri y sus legisladores habían hecho avanzar. Habíamos logrado durante dos años hacer entender a los senadores y diputados que no necesitábamos más protección ambiental, porque la teníamos. Y, además, la Constitución Nacional reformada en 1994, destaca que el dominio originario de los recursos naturales corresponde a las provincias, algo que es bueno y malo a la vez.
-Esto es algo que se volvió a poner sobre la mesa con el intento de reforma de la Ley de Tierras
La Ley de Tierras como marco de protección para acompañar esas facultades de cada provincia, tiene sentido. Pero una Ley de Tierras que se titule “Inviolabilidad de la Propiedad Privada” no es constitucional, porque la propiedad privada ya tiene su protección con el Artículo 17, pero conforme la ley que reglamente su ejercicio. Esto quiere decir que hay una cantidad de normas que se deben tener en cuenta para el ejercicio de la propiedad, entre otras cosas, si sos un terrateniente que posee tierras en una zona limítrofe, no podés vender eso a ciudadanos de potencias extranjeras para que acaparen esos recursos naturales.
Hay un límite que tiene que ver con la soberanía nacional, con el interés público y sobre todo con los interese sociales de la comunidad, porque si no se va a llegar a lo que el gobierno quiere que es habilitar a que se venda toda la Argentina y, por eso, quieren sacarse de encima un montón de leyes que se lo impiden.
-Es lo que vienen haciendo desde diciembre de 2023 con el DNU 70, la Ley Bases y el Rigi, entre otras cosas
Ellos pueden imponer estas cosas por medio de la fuerza de la represión, pero saben muy bien cómo somos nosotros: me imponés un ratito hasta que me recupero, te aplasto la cabeza y llevo para atrás todo lo que vos inventaste. Por eso es que quieren hacer pasos firmes y por lo tanto quieren construir seguridad jurídica colonialista. Por eso estos proyectos van acompañados por la represión, los presos políticos, el lawfare. Por eso persiguen a los jubilados y a los estudiantes que salen a defender la educación pública y a las poblaciones que salen a defender el medioambiente y sus recursos naturales.
-Una cosa es imposible sin la otra
Así es. Tienen que reprimir porque además de extraer y robarle al país todo lo que puedan, deben sacar las leyes que les permitan tener seguridad a los inversores...y esto de inversores es entre comillas porque nunca invierten nada, sino que son protagonistas del saqueo actual y futuro. Porque robar la Argentina lleva su tiempo. Hay un saqueo de 500 años y todavía somos un país rico. Entonces, ellos precisan saber que pueden tener seguridades para atrincherarse en Nuestra América, que consideran que es su patio trasero, para poder resistir a la realidad que les dice que hay otras potencias que con China a la cabeza vienen a romper la hegemonía de Estados Unidos, Imperio que nos tiene atados pero que finalmente va a caer. Quieren detener el tiempo usándonos a nosotros para que su declive tarde lo más que puedan. De ahí la reforma que quieren hacerle a la Ley de Tierras y tenemos que seguir resistiendo, como hemos venido haciéndolo en Corrientes.
-Queda claro que en la resistencia de Corrientes al intento del magnate Tompkins hay un camino a seguir
Ellos precisan sentirse seguros y nosotros lo que tenemos que hacer es que nunca se puedan sentir así. Eso es algo indispensable para que podamos salir de este estatus de colonia que nos quiere imponer. En Corrientes hicimos todo lo que pudimos para frenar la creación del Parque Nacional Iberá que era una trampa para anillar la zona y manejar nuestros recursos. Dimos esa lucha que fue traicionada en el Congreso Nacional. Esto nos enseña que es necesario construir una alternativa real a la derecha, uniendo las luchas de todo el país en el camino de construcción de una alternativa nacional que incluya un programa comprometido con la defensa de la soberanía y con un modelo de recuperación de la independencia nacional que debe retrotraer todo lo nefasto que viene haciendo Javier Milei. Pero también apostando a la superación del capitalismo y a la construcción del socialismo que es la clave para que no nos vuelva a atropellar la derecha.