Las recientes acciones de Estados Unidos contra Venezuela profundizan la tensión regional y reavivan el debate sobre el intervencionismo imperial. Jorge Kreyness, Secretario General del Partido Comunista de la Argentina, advierte que se trata de “una agresión contra toda América Latina y el Caribe, una violación del derecho internacional y un nuevo factor de riesgo para la paz y la seguridad mundial”.
La escalada de tensiones en Venezuela vuelve a encender las alarmas en la región y a nivel internacional. Las recientes acciones impulsadas por Estados Unidos, que incluyen la detención ilegal del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, constituyen —según diversas voces— un grave atentado contra la soberanía de un Estado y un nuevo factor de desestabilización para la paz mundial.
En este marco, Jorge Kreyness, Secretario General del Partido Comunista de la Argentina (PCA), calificó la ofensiva estadounidense como “una agresión no solo contra Venezuela, sino contra toda América Latina y el Caribe”. Para Kreyness, se trata de un patrón histórico de intervencionismo que Washington ha desplegado en distintos continentes, atentando contra la integridad de naciones soberanas y violando de manera sistemática el derecho internacional.
“El secuestro del presidente Maduro y de su esposa es un hecho brutal que expresa con claridad la voluntad de imponer un cambio de régimen en un país soberano”, sostuvo el dirigente comunista. En esa línea, advirtió que “detrás de esta ofensiva se encuentra el objetivo estratégico de apropiarse de los recursos naturales venezolanos, en particular de sus vastas reservas petroleras, las más grandes del mundo, tal como el propio Donald Trump ha reconocido públicamente en otras oportunidades.”
“Mientras tanto, el pueblo venezolano se mantiene movilizado y en estado de alerta, a la espera de las directivas de sus conducciones políticas para enfrentar esta nueva forma de agresión imperialista”, aseguró Kreyness. En distintos países de América Latina ya se multiplican las convocatorias y movilizaciones frente a embajadas estadounidenses, en repudio a la intervención y en defensa de la soberanía venezolana.
Kreyness también cuestionó duramente el respaldo del gobierno de Javier Milei a la ofensiva de Estados Unidos, señalando que la posición adoptada por la Argentina constituye una “alineación vergonzosa con una intervención militar contra un país hermano y una negación de la histórica vocación latinoamericanista de la región como zona de paz”.
Asimismo, el secretario general del PCA subrayó la necesidad de exigir de manera inmediata la libertad del presidente Nicolás Maduro y el respeto a su derecho a ejercer plenamente sus funciones como máxima autoridad del Estado venezolano. “Este debe ser un reclamo internacional”, afirmó, recordando que la demonización de líderes políticos y la posterior intervención extranjera ya tuvieron consecuencias trágicas en países como Irak y Libia, con los crímenes cometidos contra Saddam Hussein y Muammar Gaddafi.
Venezuela, destacó Kreyness, “es un país que desde hace años confronta con Washington en defensa de su soberanía y autodeterminación. Cuenta con una importante fuerza interna, expresada en el PSUV y el Polo Patriótico, para resistir la violación de su soberanía, mientras aguarda la solidaridad de los pueblos y gobiernos del mundo”.
Existe, además, una creciente preocupación internacional por la vigencia plena del derecho internacional, que prohíbe expresamente la intervención extranjera y consagra el principio de autodeterminación de los pueblos. En ese sentido, Kreyness recordó que “América Latina y el Caribe han sido declarados zona de paz, un compromiso que hoy se ve gravemente amenazado”.
Por otra parte, denunció el carácter abiertamente “antinacional de María Corina Machado, quien ha solicitado de manera explícita la intervención militar de Estados Unidos contra el gobierno legítimo de su propio país.
De este modo, subrayó que “No es un dato menor que este secuestro se haya producido pocas horas después de la visita a Caracas de un representante enviado por el presidente chino Xi Jinping(Qiu Xiaqi) ”, lo que constituye —según el analista— “una provocación no solo contra Venezuela, sino contra todas las naciones del mundo y contra el régimen de convivencia internacional aún vigente”.
Finalmente, Jorge Kreyness advirtió que los hechos ocurridos en las últimas horas” no marcarán el fin del conflicto, sino que tendrán consecuencias profundas en la vida del pueblo venezolano, en América Latina y el Caribe, y en el equilibrio político global”. La defensa de la soberanía venezolana aparece así como una causa que excede las fronteras nacionales y se inscribe en la lucha por un orden internacional basado en la paz, el derecho y la autodeterminación de los pueblos.