Con esta consigna, mañana jueves se llevará a cabo una movilización hacia el Ministerio de Economía. “Esta situación responde a una política de este gobierno nacional, vinculada al ajuste, la transferencia de riqueza regresiva y a un saqueo que beneficia a unos pocos”, afirmó desde la CoNAT Alba Werenchuk.
El endeudamiento para pagar los tarifazos y la comida forma parte central del ajuste permanente con el que el gobierno de Javier Milei asfixia a nuestro pueblo. Los niveles de morosidad históricos que atraviesan hoy millones de familias tienen diferentes formatos. Pueden estar relacionados con tarjetas de crédito, con bancos, vinculados a billeteras virtuales con intereses que trepan por encima del 1.000 por ciento anual o incluso, en el eslabón más débil de la cadena, esas deudas impagables en gran parte de los casos suelen ser contraídas con el prestamista del barrio, donde el narco juega un papel cada vez más determinante en este sentido entre los sectores más marginados de la clase trabajadora, fenómeno que escapa a los de por sí alarmantes números que se dan a conocer a través de distintos relevamientos estadísticos sobre la necesidad de tener que endeudarse para poder sobrevivir.
En todos estos casos el factor común es la usura y la víctima es siempre el pueblo trabajador. A imagen y semejanza de lo que pasa con el accionar fraudulento que impone el FMI, en otra escala aunque claramente interrelacionada con este drama social, se trata de un mecanismo de constante transferencia regresiva de riqueza, que tributa a un sistema en el que la clase capitalista nos asigna a los trabajadores un lugar de sobreexplotación. Dentro de ese esquema, nos plantean que sólo debemos aspirar a sobrevivir para poder pagar nuestras deudas, en medio de un contexto de creciente pérdida de empleos formales, supresión de derechos laborales y aumento del pluriempleo precarizado, que le da una vuelta de rosca más a la extracción de plusvalía.
Junto a esta situación desesperante para las grandes mayorías, nada tiene de casual que el gobierno nacional quiera avanzar en estos días en la ampliación de su régimen de “inocencia fiscal”. Tal medida representaría el tercer blanqueo de capitales con el que Javier Milei favorece a los “héroes que evaden impuestos” para que puedan escaparse de “las garras del Estado”. Los ricos no paran de aumentar sus ganancias y de evadir al fisco. Pero la copa nunca derrama bonanza: los pobres están cada vez más pobres y sobreendeudados.
El Ministro de Economía y endeudador serial de la Argentina por medio de reiteradas estafas acordadas con el FMI, Luis Caputo, sostiene sin sonrojarse que la agobiante situación de mora que afecta a millones de argentinos es “un problema entre privados”. Con eso, descarta la posibilidad de que se vayan a utilizar fondos públicos para atender a un problema que se agudiza a diario. Desde su particular mirada, asume que puede ser simétrica la relación “entre privados” que, por ejemplo, existe entre Marcos Galperin, el empresario más multimillonario y evasor de la Argentina, y un trabajador o una trabajadora que cobra un salario mínimo que no alcanza para cubrir los gastos de la canasta básica, es sostén de familia y paga tasas de hasta 1.300 por ciento de interés por utilizar en su celular Mercado Crédito, la línea de financiamiento y créditos digitales de Mecado Libre y Mercado Pago.
Marcha de los endeudados
Con este escenario, las dos CTA, la CGT y la UTEP, junto al colectivo “Endeudados Organizados”, convocan a movilizar mañana jueves a las dos de la tarde a la sede de la cartera que preside Caputo, frente a la Plaza de Mayo. En la manifestación también dirá presente la Corriente Nacional Agustín Tosco.
La dirigente bonaerense de la CoNAT y Subsecretaria de Condiciones y Medioambiente de Trabajo de Suteba, Alba Werenchuk, remarcó que el motivo de la convocatoria alude a un tema “que perjudica a la mayoría de los trabajadores y personas desocupadas del país”, ya que “hablamos de alrededor de veinte millones de personas afectadas”.
Al respecto, reflexionó que esta situación “responde a una política del gobierno nacional, porque cada persona toma estos préstamos para poder afrontar los gastos esenciales de sus hogares como comprar comida, pagar servicios y medicamentos” y todo esto “porque hay una política gubernamental que ajusta cada vez más los ingresos de los y las trabajadoras”. Justamente por eso, señaló que “nos movilizamos bajo la consigna ‘El endeudamiento no es un asunto privado, sino una política de gobierno’”.
Asimismo, Werenchuk recalcó que “esta tasa de morosidad que padece el pueblo trabajador superó el doce por ciento y acumula un atraso mayor a noventa días, en comparación a otras etapas, lo que representa un nivel alarmante”, tras lo cual encendió luces de alarma cuando se refirió al impacto que esto presenta especialmente entre la población más joven. “Si bien esta es una situación intergeneracional, afecta sobre todo a la franja etaria que va de los 18 a los 39 años, donde se registra un endeudamiento del 79 por ciento” algo que, sostuvo, no puede disociarse de “la falta de acceso a un mercado laboral que permita tener un salario capaz de afrontar los gastos cotidianos”.
Entre las razones que llevan a tener que endeudarse cada día más, señaló la relación directa que existe entre salarios a la baja y una inflación en alza. “La constante pérdida de ingresos a raíz del atraso de los salarios va acompañada, aunque el gobierno nacional lo niegue, del crecimiento de la inflación. Esto lo vemos día a día en el mundo real, principalmente con el peso que tiene el constante aumento de las tarifas de los servicios y el transporte y ni qué hablar de lo que pasa con los alimentos”, describió, a contrapelo de la película que se cuenta en el relato oficial. Por lo cual, reiteró que “aunque Caputo intente minimizar la situación sosteniendo que se trata de ‘acuerdos entre privados’, queda claro que estos niveles de endeudamiento responden a una política gubernamental”.
Por otra parte, indicó que “es oportuno que se pueda avanzar con alguno de los proyectos parlamentarios que proponen que se declare la Emergencia Crediticia”, ya que “esto es como un círculo vicioso en el que antes de que pueda ser cobrado, ya se sabe que una buena parte del salario, producto del trabajo del mes, se va al pago de intereses, entonces no queda perspectiva de salida; fundamentalmente porque hablamos de tasas de interés que son usurarias, que son diseñadas para quitarles el salario y la calidad de vida a los trabajadores, que encima tienen salarios cada vez más magros”.
Finalmente, la dirigente de la CoNAT de la provincia de Buenos Aires, sintetizó que la causa de fondo de esta problemática que golpea fuertemente en todo el país no es otra que “este gobierno nacional y su política vinculada al ajuste, a la transferencia de riqueza regresiva y a un saqueo que beneficia a unos pocos”.