Zoe Morienaga, enfermera, delegada sindical e integrante de la Corriente Nacional Agustín Tosco, fue víctima de hostigamiento laboral por las autoridades del nosocomio Cuenca Alta Néstor Kirchner, quienes la suspendieron arbitrariamente y le aplicaron un descuento en sus haberes. La trabajadora destacó el papel que tuvieron ATE y el Partido Comunista a la hora de defender sus derechos vulnerados.
El Hospital Cuenca Alta Néstor Kirchner está en Cañuelas y es un nosocomio modelo inaugurado en 2015 que depende conjuntamente de Nación, la Provincia y el Municipio. Como todo lo que es útil, con la llegada de Javier Milei a la presidencia entró en zona de riesgo porque lo quieren privatizar. En esa dirección ya vienen avanzando con algunos de sus servicios, para lo cual echan mano a una receta que es de manual: hostigar a los trabajadores y golpear particularmente a quienes ejercen la representación sindical.
De esto va esta parte de la siguiente historia, porque desde hace un tiempo quien está en la mira de esta persecución es Zoe Morienaga, trabajadora del Servicio de Enfermería, delegada sindical nucleada en ATE e integrante de la Corriente Nacional Agustín Tosco. A la persecución laboral a la que se la viene sometiendo, se le añade también una cuota de transafobia por su condición de persona trans.
Fue así que, dentro de este contexto, a Zoe las autoridades del Hospital le iniciaron un expediente que después se dio de baja merced a la participación de ATE, pero el peligro continúa tal como persiste el intento privatizador y desguazador del gobierno que encabeza Javier Milei respecto a ese nosocomio que tiene una importancia relevante para Cañuelas y toda su zona de influencia.
El 24 de enero Zoe Morienaga fue elegida delegada y junto a otros integrantes de ATE, desde ese momento viene denunciando públicamente “la privatización de los sectores de imágenes y de recupero de costos”. A partir de eso comenzó la persecución
que se manifestó, entre otras cosas, cuando las autoridades del hospital se negaron a reconocer la representación sindical de los delegados, pese a que oportunamente se presentaron las actas correspondientes.
“El hospital desconoce a los delegados y comienzan con las persecuciones”, recordó Zoe y añadió: “a mí personalmente y sin que medie el trámite regular que se debería hacer en tal caso, me abrieron un expediente en el que me suspendían por cinco días acusándome de que en 365 días tendría cinco ausencias sin aviso, algo que básicamente estaba mal computado, por lo cual fue una maniobra tendenciosa por la que buscaron ensuciar mi buena reputación”. A la vez, esa medida implicó un recorte significativo en sus haberes.
“Cuando me presentaron el expediente querían que lo firmara, pero no lo hice y di aviso a ATE”, contó la trabajadora de la salud y delegada sindical. Pero eso no fue todo, ya que en el intento por presionarla se presentó en su casa un individuo que, tal como le confirmó su compañero de vivienda que fue quien lo recibió, buscaba a Zoe “para firmar unos papeles” en los que se señalaba que como se había negado a firmar la suspensión le iniciarían un acta.
También durante esas jornadas un individuo cercano a la Dirección del Hospital tomó fotografías de la fachada del domicilio de Zoe Morienaga en otro acto más de intimidación. “No se por qué motivo lo hicieron, pero lo percibí como una medida de hostigamiento” indica antes de agregar que “soy una mujer transexual y me sentí bastante vulnerada, pero no es la primera vez que me siento así en el hospital ya que he recibido correos oficiales en los que no se me respeta mi identidad autopercibida, estoy registrada como persona no binaria cuando nunca tuve un DNI no binario”, en tanto que “en recibos de sueldo, en papeles de la ART pasaba eso, cuando en realidad yo transicioné hace tres años y recién el año pasado, después de varias quejas en la Mesa de Género del Hospital, rectificaron mis datos poniéndolos con mi nombre autopercibido, que es Zoe Morienaga”.
Todo esto en el contexto “totalmente asfixiante que impone el gobierno nacional, también la persecución gremial y el ahogamiento económico que provoca el hospital al no hacer el descuento a los afiliados de ATE”, además de “la falta de transparencia del SAMO”, que es el mecanismo del sistema de salud pública que permite que los hospitales públicos recuperen los costos de la atención brindada a pacientes que cuentan con obra social y prepaga.
En ese marco intervino ATE, que brindó asesoramiento legal y sindical con lo que se consiguió retrotraer la situación, pero de todos modos “el Hospital sigue sin reconocerme como delegada”, remarcó Morienaga aunque ponderó que “por suerte, por la reacción de mis compañeros de ATE quedó todo sin efecto”.
Este cuadro de situación permite advertir que una historia de lucha nunca es particular, sino colectiva y que esa sinergia entre trabajadores permite construir un acumulado de experiencia. “Aproveché esta instancias para poder crecer, para estrechar esos lazos de confianza entre compañeras”, reflexionó la militante de la Corriente Nacional Agustín Tosco y subrayó que en el servicio donde se desempeña, la mitad pertenece a la planta permanente y el resto son monotributistas, “que al tener contratos por tres meses suelen tener mucho miedo a la hora de expresar apoyo o una opinión política respecto a lo que pasa en el hospital”.
Por eso es que “es muy importante esta confianza que todo esto generó, tal como lo hizo el hecho de que ATE y los camaradas del Partido Comunista hayan visibilizado esta problemática”, ya que “a las autoridades del Hospital les molesta que eso salga a la luz”, tal como sucede cuando se denuncia que “están queriendo dejar a la población de Cañuelas y de toda la región sin un nosocomio de alta complejidad, porque si se acaba privatizando el hospital eso es lo que va a pasar finalmente”.
Después de mostrar su satisfacción porque “pudimos vencer esa suspensión sin dejar que nos amedrenten y vamos a continuar militando para que se cumplan los derechos laborales”, Zoe Morienaga comentó que con esa misma experiencia acumulada participó en el Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries. “Estar ahí fue un acto de resistencia, porque al no reconocerme como delegada, el Hospital no le responde a ATE los correos donde se solicita que tenga los días que me corresponden para realizar tareas sindicales, que es en lo que se encuadra mi participación en el Pluri”.