El futuro distópico de los megamillonarios
La denuncia sobre los usos y fines de la inteligencia artificial por parte de las empresas que la impulsan, realizada por un programador de Anthropic luego de renunciar, volvió a poner en discusión los peligros de una carrera descontrolada y mesiánica impulsada por un puñado de mega millonarios y corporaciones. Mientras los trabajadores luchan contra la incertidumbre, las consecuencias laborales, sociales y ambientales de esas transformaciones, una fracción de los mega ricos prepara refugios privados para sobrevivir a las catástrofes que imagina. En Mendoza, empresarios ligados al universo tecnológico y al gobierno de Javier Milei proyectan uno de ellos. El problema no es una máquina que haya decidido rebelarse contra la humanidad, sino un capitalismo que desarrolla fuerzas productivas extraordinarias bajo el mandato de la acumulación, la competencia y la guerra.