El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, denunció que Estados Unidos está apretando a distintos gobiernos para evitar que en la sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas convocada para mañana martes, se pronuncien contra el bloqueo que Washington continúa imponiéndole arbitrariamente a La Isla.
Mañana martes en Nueva York se va a llevar a cabo una nueva sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas y desde hace varias semanas el régimen de Donald Trump viene ejerciendo una presión gángsteril contra gobiernos de distintas latitudes del mundo para intentar neutralizar las denuncias que, tal como lo hace cada año en ese foro, Cuba va a realizar a raíz del bloqueo que Washington sostiene hace ya más de seis décadas y que se profundizó drásticamente cuando en enero comenzó a emitir órdenes ejecutivas que consuman una maniobra de asfixia energética sobre La Isla.
Esto fue denunciado el sábado por el Canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, quien advirtió que el gobierno que encabeza Trump ejerce “presiones inéditas con amenazas y chantajes”. Cuba denunció a través de su Cancillería sobre esta extorsión que con el Jefe del Departamento de Estado, Marco Rubio, a la cabeza, EEUU lleva a cabo intensamente desde hace varias semanas para condicionar a distintos países con el fin de impedir un pronunciamiento mayoritario en contra del bloqueo genocida que sufre su país en la sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas. “El servicio exterior de EE.UU. ejecuta presiones inéditas, con amenazas y chantajes de todo tipo a naciones soberanas, para impedir la denuncia de sus criminales medidas contra Cuba en sesión de la Asamblea General de ONU”, detalló Rodríguez por medio de recientes publicaciones que hizo en redes sociales.
Estas declaraciones están en consonancia con aquello sobre lo que dio cuenta la semana pasada en rueda de prensa cuando anunciara que se iba a concretar una sesión en la ONU solicitada por la delegación cubana para “denunciar las acciones agresivas de EE.UU.” que enfrenta su pueblo, algo que requiere una atención “urgente porque la agresión multidimensional de Estados Unidos ya está en curso y existe”. A su vez, reiteró que en el encuentro de mañana uno de los objetivos centrales es la denuncia del cerco energético que EE.UU. lleva a cabo contra su país, provocando “daños, privaciones y sufrimientos crecientes” al conjunto de la población.
En una misma sintonía, y aunque en este caso no lo nombrara explícitamente, Rodríguez deslizó que el Secretario de Estado yanqui, el gusano de Miami Marco Rubio, “busca justificar sus acciones agresivas que están causando graves daños al pueblo cubano y que causarían muchos más si ejecuta su opción favorita, que es acudir a la guerra”.
Por último, fue claro al desenmascarar que este personaje obsesionado con ponerle fin a la Revolución Cubana “pretende convertir al resto de la comunidad internacional en cómplice de un castigo colectivo, de un crimen de lesa humanidad en plena ejecución y de un baño de sangre de ciudadanos cubanos y estadounidenses, que sólo favorecería sus intereses políticos y los de otros que, como él, se han beneficiado del sufrimiento de nuestro pueblo”. Con lo que dejó expuesto que la República de Cuba abraza la paz, pero sin dejar de reafirmar sus convicciones y su derecho de defender la soberanía empuñando los fusiles, como ya lo demostrara en Playa Girón. Por si Rubio no lo tiene presente.