Colapsó en Gaza un edificio que había sido bombardeado por el Estado de Israel. El saldo es más palestinos asesinados por la ocupación del régimen que encabeza Benjamín Netanyahu. El hecho fue denunciado por el Frente Popular para la Liberación de Palestina, que sostiene que se trata de “un crimen sionista en toda regla”.
Al menos una veintena de personas muertas y más de sesenta desaparecidas es el saldo provisorio que se estima dejó el derrumbe del edificio Al-Saada, un bloque residencial de seis pisos que colapsó durante la madrugada del miércoles pasado en la zona de Tal al Hawa, en Ciudad de Gaza, cuya estructura había sido severamente dañada por uno de los tantos ataques que durante los últimos tres años profundizó el Estado de Israel contra la población de la Franja.
El caso permite ver una fotografía, una más, de la tragedia cotidiana a la que es sometida la población palestina, víctima de una masacre que parece no encontrar su punto final, a pesar del alto el fuego anunciado en octubre de 2025 y sistemáticamente violado por Tel Aviv. La paz para el pueblo gazatí sigue apareciendo lamentablemente como un horizonte lejano, más aún a la luz de recientes declaraciones públicas del ministro de Defensa sionista, Israel Katz, que volvió a insistir con que el régimen que encabeza Benjamín Netanyahu está dispuesto a “terminar el trabajo” en Gaza. Esto implica, nada menos, que la decisión de seguir avanzando en la limpieza étnica por la que se prevé expulsar a los dos millones de palestinos que viven en ese territorio, como parte del proyecto colonialista y genocida del “Gran Israel”.
“La masacre del edificio Al-Saada constituye un crimen sionista en toda regla”, denunció el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) e hizo público su pesar por la suerte corrida por las víctimas del derrumbe, entre las que habría, al menos siete niños. En paralelo, el Frente responsabilizó al Consejo de Paz constituido tras el alto al fuego “y a la comunidad internacional que brindan cobertura política a los crímenes continuos del enemigo sionista y encubren su constante agresión” ya que, subrayó, “esa incapacidad para detener los crímenes y proteger a la población civil palestina, ha contribuido a la continuación y agravamiento de la catástrofe humanitaria”.
El FPLP recordó que el derrumbe del edificio Al-Saada “fue consecuencia de ataques previos y su posterior abandono en mal estado”, en un contexto donde las personas desplazadas no tienen más opción que la de “buscar refugio en edificios dañados y en riesgo de derrumbarse, porque carecen de un lugar seguro donde resguardarse”.
Por otra parte, advirtió que Netanyahu y el esquema criminal que le responde, “instrumentaliza la guerra y el derramamiento de sangre palestina para su propio beneficio político interno”, por lo que no duda en azuzar “una escalada y expansión del conflicto en la Franja de Gaza”.
Por lo tanto, desde este espacio político-millitar marxista-leninista que lucha por la liberación nacional y social palestina se exigió la implementación inmediata de un “protocolo humanitario” que sin demora garantice “la entrada inmediata de equipos de reconstrucción, la remoción de escombros, el mantenimiento de la infraestructura y la provisión de viviendas temporales para la población”. En este escenario catastrófico, el FPLP aseveró que lo que están enfrentando “constituye una perpetuación de diversas formas de muerte que se ha convertido en el único destino que aguarda al pueblo de Gaza como consecuencia de las acciones y la agresión del gobierno ocupante, cuya única agenda es el genocidio y la limpieza étnica contra los palestinos”.
En consecuencia, subrayó que se hace indispensable y urgente el cese de los ataques sionistas y el levantamiento del bloqueo impuesto por Tel Aviv que pesa sobre Gaza y que tributa al genocidio. Además, exigió especialmente que sea garantizada la entrada de equipos de rescate y combustible, sobre todo, “ante la llegada del invierno, que amenaza con agravar la catástrofe humanitaria”. Por último, el Frente Popular para la Liberación de Palestina reclamó “la acción internacional para enjuiciar a los líderes del enemigo sionista, imponer sanciones y un embargo de armas”, e instó a los mediadores internacionales “a intervenir y ejercer presión para detener esta masacre en curso y rescatar a los civiles atrapados dentro o entre edificios destruidos o en ruinas”.