Mientras Hugo Passalacqua continúa coqueteando con Javier Milei, el gobierno nacional avanza en la destrucción de uno de los principales pilares de de la economía de Misiones.
El gobierno provincial de Hugo Passalacqua busca volver a congraciarse con la Presidencia Milei apoyando el proyecto de reforma laboral que La Rosada pretende convertir en ley dentro de algunas semanas. Entretanto uno de los principales pilares de la economía misionera continúa desgajándose, esta vez, con el despido de una cuarta parte de los trabajadores de planta del Instituto Nacional de la Yerba Mate.
Esta decisión fue adoptada por el directorio del Instituto a apenas un mes de la asunción de Rodrigo Correa como su presidente, quien se quedó con el cargo tras dos años de acefalía, sólo por ser militante de La Libertad Avanza, ya que carece de antecedentes vinculados a la actividad yerbatera. Y, fiel a su currículum, desde el primer día centró su actividad en poner en marcha un feroz ajuste que abona a la política de desregulación total de la economía yerbatera que impulsa el gobierno nacional.
Al respecto cabe recordar que cuando recién se estaba acomodando en el Sillón de Rivadavia, Javier Milei dispuso el aún vigente DNU 70/2023 que, entre otras barbaridades, le quitó al Instituto la facultad de fijar precios de referencia semestrales para la hoja verde y la yerba mate canchada.
Como consecuencia de esto los valores percibidos por los productores se fueron rezagando y la cosecha gruesa de 2025 cerró con precios promedio de 280 pesos por kilo, que son parecidos a los que fueron establecidos en octubre de 2023, a diferencia de que los plazos de pago se extendieron ahora hasta los 180 días.
Como agravante, también fue derogada la normativa que limitaba nuevas plantaciones, que era un mecanismo destinado a evitar la sobreoferta de materia prima, así como a preservar el equilibrio entre la producción y la demanda.
Todo esto fue oportunamente denunciado por el Partido Comunista de Misiones desde donde el titular provincial de La Fede, Bryan Ojeda, hizo hincapié en que semejante descalabro plantea un serio problema en términos económicos, pero es “el tarefero quien se lleva la peor parte porque es el eslabón más débil de la cadena productiva y trabaja en condiciones de altísima explotación”. Asimismo, denunció que merced a la desregulación, por cada kilo de yerba los pequeños productores perciben, a precio dólar, la mitad de lo que cobraban en diciembre de 2023.
Como cantaba contando Ramón Ayala la explotación que padece el mensú, trabajando a destajo para poder sobrevivir, continúa. Pero si hay lucha, la esperanza también.
El silencio vibra en la soledad
Y el latir del monte quiebra la quietud
Con el canto triste del pobre mensú
Yerba verde, yerba, en tu inmensidad
Quisiera perderme para descansar
Y en tus hojas frescas encontrar la miel