Avanza la campaña solidaria con Cuba que diferentes organizaciones de nuestro país llevan a cabo. “Esta es una postura de clase”, aseveró el dirigente de la Asociación Taxistas de Capital y de la Corriente Nacional Agustín Tosco, Luis Fernández, y sostuvo que “parte de la lucha que tenemos es transformar nuestro clasismo en una clara posición internacional de solidaridad con el pueblo cubano y su Revolución”.
Conforme recrudece la presión imperial contra Cuba, su pueblo y su revolución reciben expresiones de solidaridad activa que se manifiestan desde diferentes puntos del planeta y uno de ellos es Argentina. Desde hace poco más de un mes se está llevando a cabo la campaña en la que participan la Casa de la Amistad Argentino-Cubana, el Partido Comunista y diversas organizaciones populares y antiimperialistas como la Asociación de Taxistas de Capital, desde donde el integrante de la CoNAT Luis “Pájaro” Fernández destacó que esta iniciativa responde “a la agresión imperialista que viene a profundizar el bloqueo de más de sesenta años”.
Al respecto reflexionó que Estados Unidos “pretende derrotar a la revolución cambiando el gobierno de Cuba, porque si bien en este caso no hay recursos naturales, sí hay un ejemplo que le resulta muy fastidioso al imperialismo, ya que expone que la soberanía nacional y la independencia se pueden defender ”. Fernández agregó que la experiencia de Cuba también “muestra que incluso siendo un país sin demasiados recursos naturales, se puede desarrollar la ciencia y, por ejemplo, con una medicina de excelencia asistir a más de ochenta países a lo largo y ancho del mundo”.
De ahí que “parte de nuestra lucha para la defensa de los trabajadores se vincula a una mirada internacionalista y, en ese sentido, es preciso ayudar a Cuba, porque si Cuba pierde su independencia los procesos soneranos de América Latina se van a ver muy comprometidos”. Y tras puntualizar que hay muchas formas de poner en práctica esta asistencia, sostuvo que una manera es por medio de la solidaridad expresada públicamente y en el contexto de la lucha de ideas: “explicar por qué somos solidarios con Cuba”. En simultáneo, está la ayuda material concreta. Una manera es con aportes, según el alcance de cada quien, que se puede hacer por medio de la cuenta habilitada en el Banco Credicoop a nombre de la Casa de la Amistad Argentino-Cubana. CC: 191-173-010100/3, CBU:1910173855017301010032, Alias: PICO.DAMA.CLIMA.
Lo recaudado se usará para la compra de paneles solares, insumos médicos y alimentos. Cabe aclarar que los aportes no pueden realizarse por medio de la billetera virtual de Mercado Pago, ya la empresa del evasor fiscal Marcos Galperín actúa como uno más de los tentáculos del bloqueo criminal al pueblo cubano.
“Este es el compromiso desde el que continuamos trabajando, pensando también en promover actividades con artistas populares como parte de una agenda que por supuesto incluye movilizaciones”, refirió Fernández sobre esta campaña solidaria y fue claro al sostener que los trabajadores no pueden mirar para otro lado ante la profundización del hostigamiento estadounidense contra la Isla. “Esta es una postura de clase”, subrayó. Luego de recordar que la Presidencia Milei se suma a la agresión que escala Washington denunció que el gobierno argentino ha tomado como enemiga a la clase trabajadora y es absolutamente dependiente de Donald Trump. Por eso, “parte de la lucha que tenemos es transformar nuestro clasismo en una clara posición internacional de solidaridad con la Revolución Cubana”.
Finalmente, aunando el análisis político con un llamado a la acción, Fernández sintetizó: “si el proceso revolucionario cubano no se pudiera sostener, sería muy difícil establecer las vías y caminos que lleven a transformaciones profundas y favorables para la clase trabajadora de nuestros países de América Latina. Por eso esta campaña también tiene una coherencia desde ese punto de vista, porque no podríamos defender nuestras posiciones como trabajadores sin ser solidarios con la República de Cuba”.
Ante la visita confirmada a nuestro país para los próximos días de Marco Rubio, Secretario de Estado del gobierno de Trump, la creciente solidaridad con la Isla va encauzarse también a través de un enérgico repudio a la presencia en Argentina de este acérrimo enemigo de Cuba y su Revolución.