El estado de salud de la militante social y presa política jujeña, de acuerdo a lo informado por su médico personal, Jorge Rachid, se ha ido agravando sensiblemente durante los últimos días. “La consigna Libertad para Milagro es más que una demanda política: es una exigencia humana urgente” sostuvo el Partido Comunista. En un mismo sentido se pronunció también el Movimiento de Jubilados Liberación.
Con el título “Libertad Ya para Milagro” el Partido Comunista de la Argentina reafirmó su solidaridad de siempre con la dirigente de la Tupac Amaru a través de una declaración que lleva la firma de su Secretariado Nacional. “La consigna Libertad para Milagro es más que una demanda política: es una exigencia humana urgente”, señaló para dar cuenta de la solidaridad inmediata y efectiva que requiere la situación. En tal sentido, recordó que “su estado de salud crítico se ha ido agravando aún más en las últimas semanas como consecuencia del encierro al que sigue siendo injustamente sometida”.
Con ese mismo énfasis, el PCA remarcó que Milagro Sala, “presa política durante más de diez años por parte de tres gobiernos consecutivos, construyó poder popular y le garantizó derechos y dignidad al pueblo jujeño”. En tanto que subrayó que precisamente “ese es el "crimen" que este sistema de explotación y opresión, con una fachada democrática que se cae a pedazos, no le perdona”. Más aún, indicó, “considerando su condición de mujer pobre e hija de nuestros pueblos originarios”.
Ubicando su reclamo en el actual contexto, el Secretariado Nacional del Partido Comunista precisó que “en la lucha contra un gobierno que profundiza a diario la concentración de la riqueza, la corrupción y la venta de la patria, mientras no para de multiplicar el hambre y la pobreza; el legado de la histórica líder de la Tupac Amaru nos marca un camino a seguir para construir en unidad esa alternativa política soberanista y popular, que pueda hacer por fin realidad la esperanza de una vida digna para todxs”.
Por los motivos expuestos, resaltó: “Exigimos que se arbitren todos los medios necesarios para garantizar la vida de nuestra compañera. Nos sumamos a redoblar las acciones y a amplificar el grito de justicia y solidaridad por la "LIBERTAD YA PARA MILAGRO".
En los últimos partes, su médico personal, Jorge Rachid, informó sobre el desmejoramiento crítico de la salud de su paciente y compañera de lucha. Descartó que haya sufrido un accidente cerebrovascular, aunque detalló que fue atendida satisfactoriamente por un episodio de vértigo periférico. Asimismo, dio cuenta del preocupante cuadro de depresión que está sufriendo, por el cual atraviesa también serios trastornos alimenticios. Queda claro que, ante semejante panorama, el silencio ensordecedor de parte de muchos dirigentes del llamado campo nacional y popular con altas responsabilidades de gobierno entre 2019 y 2023, período durante el cual Milagro siguió siendo presa política, no es otra cosa que un gesto de complicidad con la injusticia que se comete contra ella y que la tiene por estas horas debatiéndose por su vida.
La solidaridad del MJL
“Debemos defender la vida de Milagro, ella lo merece, pero también porque al hacerlo defendemos las garantías constitucionales, la democracia, los Derechos Humanos y el derecho del pueblo a organizarse para transformar esta realidad terrible que estamos padeciendo”, dijo desde el Movimiento de Jubildxs Liberación María Juana Peralta. Sala, que continúa internada en el Hospital Italiano de La Plata, se encuentra en condición de presa política en esa ciudad, cumpliendo su injusta condena en modalidad domiciliaria. Su estadía en la capital provincial fue gestionada por el gobernador Axel Kicillof, cuando luego de que Milagro viajara a Buenos Aires para ser atendida médicamente de urgencia a fines de 2023 el gobierno jujeño reclamaba el retorno a su provincia, con lo que no sólo corría riesgo de volver a ser encarcelada en una prisión común, sino que además corría un serio peligro su vida misma. Hasta la casa de Gonnet, donde sigue pagando su condición de presa política, María Juana Peralta fue a visitarla junto a una delegación del Partido Comunista y la Liga Argentina por los Derechos Humanos en reiteradas ocasiones para hacerle llegar la solidaridad militante.
“Se trata de luchar contra el odio de una clase que, con Milagro presa, busca su revancha política contra quienes luchamos por una Argentina justa”, caracterizó Peralta a la lucha en unidad que debe emprenderse con mucha más fuerza por la libertad de la compañera.
Crueldad, ensañamiento, lawfare son palabras que están en el centro del glosario de la derecha que actúa en nuestro país, pero también son conceptos que remiten directamente a la situación que atraviesa Milagro Sala, detenida hace ya más diez años por un hecho que sucedió en un lugar en el que ni siquiera estaba, condenada por un tribunal amañado por el entonces gobernador Gerardo Morales, que perpetró tal injusticia al amparo de un Poder Judicial que continúa castigándola. A punto tal que, desde hace largo rato, su salud corre peligro y eso se debe, en gran medida y tal como lo ha denunciado muchas veces su médico personal, por las propias condiciones de encierro que padece.
Precisamente su estado de salud encendió luces de alarma hace alrededor de un mes cuando debió ser internada y vuelve a encenderlas hoy porque, como advirtió Jorge Rachid, la debilitada salud de la dirigente de la Tupac Amaru empeoró, algo por lo que responsabiliza directamente al Poder Judicial jujeño y a la Corte Suprema.
Pero en la otra cara de la moneda hay quienes se preocupan por esta grave situación, desde el momento mismo en que fue encarcelada. Entre ellos y ellas está María Juana Peralta quien como integrante de las filas del Partido Comunista y el Movimiento Jubilados Liberación, ha ido repetidas veces a visitarla a la vivienda de Gonnet, donde está alojada bajo un régimen de prisión domiciliaria. “Provoca una tristeza terrible que Milagro continúe en esta situación”, más aún “cuando su salud se deteriora como consecuencia de los diez largos años de persecución política, judicial y mediática que la convirtieron en una de las principales víctimas del lawfare”.
El calvario de Milagro Sala comenzó en 2016 y desde entonces estuvo detenida en la cárcel de Alto Comedero, en Jujuy, tras lo que viene sufriendo un régimen de prisión domiciliaria, primero en aquella provincia y después donde está actualmente. Durante estos más de diez años fallecieron su hijo Sergio Esteban Chorolque y su esposo Raúl Noro. “Es un padecimiento terrible el de esta militante popular”, lamentó Peralta y subrayó que “se ensañan con ella y sufrió muchos atropellos porque la quisieron deteriorar y, pese a toda la fuerza que le puso, su salud se fue agravando”.
Al respecto, hizo hincapié en que “desde el principio venimos denunciando que la prisión y todo lo que padece la compañera Milagro es producto del ataque de la derecha que pretende disciplinar a quienes aportan a la organización popular en defensa de los derechos”, pero también puntualizó que “su persecución castiga el enorme proceso de organización que encabezó Milagro en Jujuy con la Tupac”, algo que “hizo posible que muchos y muchas accedieran a la vivienda, el trabajo, la educación; es decir que miles de familias trabajadoras históricamente postergadas accedieran a la dignidad”.
La titular de la Tupac es una presa política, pero también constituye una suerte de botín de guerra para las clases dominantes que ven en su cautiverio una revancha de clase. “Lo que le hacen a Milagro Sala debe interpelarnos como sociedad, porque no se puede naturalizar que una dirigente popular esté pasando por todo esto”, reflexionó María Juana y añadió que “la democracia se deteriora aún más cuando el Poder Judicial se pone al servicio de la persecución de Milagro y de cualquier referente popular, algo que es parte de la criminalización de la protesta social”.