Pequeños productores yerbateros alertan por una fuerte crisis en Misiones como consecuencia de la desregulación que propician los gobiernos nacional y provincial. “La situación es peor que la que vivimos durante los años 90, estamos totalmente desamparados”, lamentó en diálogo con NP el productor y militante agrario de Campo Viera, Rodolfo Almeida.
La situación que atraviesa la actividad yerbatera en Misiones se encuentra en estado de emergencia a raíz de que en tándem, las políticas de los gobiernos Nacional y Provincial, propician una caída sin freno del precio de la hoja verde en un marco de desregulación del mercado que pone contra la pared a tareferos, así como también a los pequeños y medianos productores, como el caso Rodolfo Argentino Almeida, productor de yerba mate en Campo Viera. Almeida tiene una larga trayectoria como militante del Partido Comunista y del Movimiento Campesino de Liberación, algo que lo llevó a participar de la propia génesis del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), cuyas facultades fueron acotadas drásticamente por el gobierno de Javier Milei.
“La producción yerbatera tuvo altos y bajos, pasamos una situación de crisis con el gobierno de Menem y así llegamos a 2001 con un panorama en el que prácticamente no se cosechaba”, recordó Almeida desde su propia experiencia y hablando de aquel momento sumó que “por eso salimos masivamente a las calles”. Fue resultado de esas luchas, con un histórico acampe de más de dos meses, que se logró la ley que dio nacimiento al INYM en febrero de 2002, “con lo que pudimos normalizar relativamente la situación, estableciendo un precio medianamente rentable”, reseñó.
Se trataba, de todos modos, de un equilibrio inestable por las presiones permanentes ejercidas por las corporaciones monopólicas que con la llegada de Javier Milei a La Rosada acabó por destruirse. “Prácticamente desarmaron la regulación y abrieron las compuertas de la importación de yerba mate, que es comprada por no más de cuatro grandes pulpos que manejan la mayoría del negocio”, explicó Almeida y subrayó que frente a esta disparidad generada para concentrar aún más la riqueza en pocas manos “los pequeños productores, las cooperativas medianas y los tareferos somos los que hoy sufrimos las consecuencias”. Tras caracterizar la situación como “muy dolorosa”, remató diciendo que esta crisis “es peor que la que vivimos durante los años 90” y sentenció que con Milei “estamos totalmente desamparados”.
Los pequeños productores advierten que en este escenario que lo que se les paga por la materia prima quedó muy por debajo de los costos que tienen para poder sostener la actividad, ya que mientras que producir un kilo de hoja verde les cuesta alrededor de 435 pesos, las ofertas de compra se ubican en menos de los 260 e incluso, como apuntó el pequeño productor y militante agrario entrevistado por Nuestra Propuesta, “hay secaderos que amparados por las grandes empresas nos compran a 150 pesos”, por lo cual indicó que “alrededor de la mitad de los tareferos van a buscar trabajo a Brasil”.
Todo esto afecta nada menos que a alrededor de cincuenta mil familias misioneras vinculadas a la cadena yerbatera que, asimismo, representa una de las actividades económicas más importantes de la provincia. También hay que traer a colación el dato de que nada de esto sería posible sin el DNU 70/2023 que, entre otras desregulaciones y amputaciones estatales víctimas de la motosierra de La Rosada, hizo que el INYM perdiera muchas de sus facultades para intervenir en la fijación de precios.
“Misiones tenía cerca de dieciséis mil tareferos, pero son cada vez más los que se van a trabajar al Brasil, a lo que hay que sumar el éxodo de los pequeños productores y cooperativas de la yerba pero también del té y la madera, que representan la columna vertebral de la economía de la provincia”, puntualizó Almeida en su denuncia e hizo hincapié en que estas tres producciones que están en estado de emergencia, redunda en “falta de circulante y eso hace que, inclusive, ya se vean muchos cierres de locales; no sólo de pequeños comercios, sino además de otros, como aquellos que vendían maquinaria y que también bajaron sus persianas para irse a Brasil”.