Desde la Corriente Nacional Agustín Tosco, la médica Florencia Dahbar describe integralmente el panorama que se abre para la CTA de los Trabajadores con las elecciones que se van a llevar a cabo el 3 de noviembre. Y subraya que resulta preciso que la Central pueda interpelar a los trabajadores que padecen una situación de precariado.
“Esta nueva elección en la central nos impone un desafío a quienes formamos parte del movimiento obrero organizado y que, como trabajadores y trabajadoras, enfrentamos un ajuste brutal de la mano del modelo neoliberal del gobierno que está sometido a lo que dicen los grandes poderes concentrados y financieros”, sostuvo desde la CoNAT, Florencia Dahbar, quien de cara a las elecciones que la CTA-T va a realizar el 3 de noviembre, es candidata a integrar la Mesa Provincial de Córdoba.
Cabe recordar que en el orden nacional la Lista 10 está encabezada por Roberto Baradel y que propone al titular de la Asociación del Personal Aeronáutico y su par de ATE-Capital, Edgardo Llano y Daniel Catalano para las Secretarías Generales Adjuntas, mientras que hace lo propio con el dirigente de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro, Enrique Rosito, para la de Comunicación, a Virginia Bouvet en la de Acción Social, al coordinador nacional del MTL, Gustavo Muñoz para la Secretaría de Actas, y a María Clara Albisu del SiPreBA para la de Revisión de Cuentas.
Además de Muñoz y Albisu, que se postulan para estar al frente de la conducción de la Central por este nuevo período, hay un extenso listado de integrantes de la Corriente Nacional Agustín Tosco que son postulados en diferentes jurisdicciones. Están el chaqueño Raúl Toto Galván, Carlos Urmente en La Pampa, Claudia San Martín y Roberto Clark en San Luis y Lorena (ATE) Giorgetti, Pablo Torres (Cicop) y Mario Miceli (MTL) en la provincia de Buenos Aires. Así como Graciela Paccot, Marcos Fnochietti, Maru Regue y Rubén Sala en Santa Fe; en tanto que los docentes Gabriel Velázquez y Leandro Pozzi están postulados en Entre Ríos y Luis Fernández, de Taxistas, para integrar la conducción del regional Ciudad de Buenos Aires; entre otras tantas candidaturas que aporta la CoNAT con el enfoque clasista de un Sindicalismo de Liberación desde distintos gremios por todo el país.
¿Pero cuáles son los principales desafíos que va a tener que afrontar la conducción que surja de los comicios del 3 de noviembre? “Uno de ellos tiene que ver con la manera en que enfrentamos al poder económico y cómo representamos a la gran masa de trabajadores y trabajadoras que no están organizados y se encuentran por afuera de la formalidad laboral, que cada vez son más”, reflexionó la médica caedióloga Florencia Dahbar. Al tiempo que valoró que su provincia viene transitando un camino en el que la articulación entre las diferentes centrales de trabajadores que ahí actúan, permitió construir considerables espacios de resistencia que durante los últimos años convirtieron a Córdoba en escenario de movilizaciones relevantes.
Ante tal panorama cabe preguntar cómo se puede hacer para que esa articulación sea más profunda a punto tal de que converja en un centro que coordine todas las luchas que se presentan dispersas. “Desde hace muchos tiempo, desde la CTA de los Trabajadores venimos transitando una experiencia de articulación y de unidad efectiva del movimiento obrero de Córdoba, algo que se demostró a lo largo de todas las movilizaciones de los últimos meses, lo que hizo que ante cada reivindicación estuviéramos presentes como Movimiento Obrero Unido de Córdoba que un espacio asambleario en el que funcionamos”, refirió la integrante de la CoNAT y celebró que ese espacio “ha priorizando la unidad y la articulación en esas luchas”.
Además, la trabajadora de la salud hizo hincapié en que “todo eso constituye una experiencia que crece desde la resistencia” y asimismo representa una articulación “desde donde se plantean desafíos comunes vinculados a la necesidad de enfrentar al gobierno con la organización y en las calles”. Entre esos desafíos, subrayó la tarea de interpelar a aquellos trabajadores que fueron arrastrados hacia el precariado, ya que “casi el cincuenta por ciento de la clase está en la informalidad y muy lejos de una representación sindical y de una organización de trabajadores”.
Por lo tanto, Florencia Dahbar insistió con que “uno de los principales desafíos que tenemos tiene que ver con cómo canalizamos los reclamos ante tantas injusticias que sufre el pueblo trabajador y cómo lo hacemos a partir de una organización concreta y efectiva”. Sin dejar de señalar que para ello resulta “de suma importancia concentrarnos en el crecimiento cuantitativo y cualitativo de las centrales, porque nosotros hablamos desde la CTA-T, pero también lo hacemos teniendo en cuenta la necesidad de coordinación con las otras centrales”.
Queda claro entonces que resulta clave para la CTA-T poder interpelar efectivamente a ese sujeto social compuesto por la mitad de los trabajadores que padecen el precariado, que es la relación que la clase capitalista que gobierna por medio de la Presidencia Milei impone como relación entre los universos del trabajo y el capital. “Es difícil llegarles porque terminan siendo más interpelados por otras subjetividades que priorizan el individualismo”, reconoció Dahbar, pero remarcó que desde la CTA-T “tratamos de canalizar esto a través de propuestas como la de incorporar organizaciones cooperativas a la Central”.
Son ese tipo de organizaciones las que “de alguna manera dan una respuesta concreta, desde los trabajadores, a la hora de resolver la situación laboral que atraviesan muchos que son despedidos”, afirmó. Y, finalmente, consideró que aunque “varios resuelven su situación de desempleo desde las plataformas, es decir, mediante la uberización de la economía, las cooperativas y el ámbito de la economía popular y solidaria se viene haciendo un esfuerzo muy grande para poder respaldar a esos trabajadores que se han quedado sin su fuente de ingresos”.