El Partido Comunista convocó a “contribuir decididamente para la victoria” de la fórmula del Pacto Histórico y la Alianza por la Vida que integran Iván Cepeda Castro y Aída Quilcué.
Las elecciones presidenciales de Colombia de 2026 se realizarán el 31 de mayo para determinar quién va a suceder a Gustavo Petro y, en caso de una posible segunda vuelta, la cita se disputaría el 21 de junio. Al respecto, a la hora de fijar postura, el Partido Comunista Colombiano ratificó su pertenencia al Pacto Histórico y la Alianza por la Vida, por lo que manifestó su compromiso con la fórmula integrada por Iván Cepeda Castro y Aída Quilcué.
Ante el desafío político-electoral inmediato, advirtió que en la recta final de su gestión, la Presidencia Petro viene dando “una dura batalla por el cumplimiento de sus compromisos programáticos con el pueblo”. Tras lo cual hizo hincapié en que “el propósito de la derecha sigue siendo uno solo: detener la política de cambios democráticos y restaurar el sistema tradicional de sus privilegios de clase activando el freno a las transformaciones sociales y políticas”.
En este sentido, denunció que “entre los grupos más poderosos del gran capital está en marcha el llamado Proyecto Júpiter, dirigido a comprometer a sus empleados y trabajadores a votar obligatoriamente por la candidata del uribismo, ahora con disfraz de ‘centro’” y añadió que “la mayor preocupación de esta candidatura, es su manera unilateral y mercantilista de mirar el mundo”, lo que “para la clase dominante es ‘su versión’ de la ‘democracia’, la ‘confianza inversionista’ y la ‘seguridad’”.
Queda claro, aseguró el PCC, que “las candidaturas del continuismo son quienes intentan regresarnos al país del pasado, militarizado y en guerra permanente, gobernado por el Fondo Monetario Internacional, donde las libertades públicas eran limitadas bajo el pretexto de la inseguridad y la corrupción estructural estaba vinculada al modelo neoliberal”. De ahí que, recalcó, para el movimiento popular se juega en estas elecciones “la opción de construir un país democrático que pueda consolidar la paz, la justicia social y ambiental, las garantías de todos los derechos sociales y laborales, la tierra para los campesinos, los alimentos, el trabajo y la educación”. Es decir, “lo que constituye la esencia de la democracia, incluido el derecho a construirla y profundizarla”.
En esta dirección, remarcó que el Pacto Histórico “su unidad y su proyecto estratégico, son la fuerza inspiradora en la construcción de una sociedad realmente nueva y en paz, participativa, equitativa, levantada con su propio esfuerzo, pero independiente y abierta a la cooperación en pie de igualdad con el mundo”. En síntesis, concluyó el PC colombiano, “un proyecto que merece vencer”. Por lo que convocó a “contribuir decididamente en esta victoria”.