Con la Lista 18, que recupera el espíritu de la Reforma Universitaria de 1918, el Movimiento Universitario de Izquierda (MUI) vuelve a presentarse a las elecciones del Centro de Estudiantes de la Escuela de Humanidades de la Universidad Nacional de San Martín, que se desarrollan durante esta semana. La propuesta reivindica valores históricos de la lucha estudiantil y universitaria como la democratización, la independencia de las autoridades y la autonomía.
En un escenario donde distintas propuestas universitarias buscan dejar de lado la discusión política, la realidad nacional y la situación educativa, el MUI plantea una alternativa que pone en el centro la organización y la participación estudiantil. Frente a proyectos que reducen la vida universitaria a una lógica de gestión corporativa o que buscan convertir los espacios estudiantiles en lugares de reclutamiento político para estructuras nacionales, el MUI sostiene la necesidad de recuperar al Centro de Estudiantes como una herramienta de organización, debate y lucha.
Desde la conducción del Centro, obtenida de manera independiente luego de la ruptura con La Mella a la que el MUI señala por su cercanía con la gestión de la UNSAM y por una lógica carrerista, se impulsaron distintas instancias de participación: asambleas, comisiones por carrera y espacios de discusión para abordar las problemáticas que atraviesan cotidianamente a los estudiantes.
Uno de los principales conflictos fue la discusión en torno al SACAU (Sistema Argentino de Créditos Académicos Universitarios). El MUI se posicionó desde el comienzo en contra de su aplicación y promovió una discusión política que trascendiera los ámbitos institucionales. A partir de la organización de estudiantes independientes, asambleas y debates por carrera, se logró frenar su implementación en carreras claves como Historia y Comunicación, donde se pretendía avanzar con urgencia por sobre la palabra de los propios estudiantes.
Para el movimiento, esta experiencia demuestra que la organización estudiantil puede modificar decisiones que parecen definidas de antemano. Por eso, la propuesta para estas elecciones busca continuar fortaleciendo las comisiones por carrera y los espacios de participación y discusión, aparte de seguir discutiendo las condiciones de cursada que cada vez se encuentran menos problematizadas por las estructuras burocráticas internas de la universidad (franjas horarias, comisiones, becas, etc.) entendiendo que el Centro no debe ser patrimonio de una conducción, sino una herramienta construida por el conjunto de los estudiantes.
La agenda también está atravesada por la situación de las universidades públicas. El MUI impulsó asambleas para discutir un plan de lucha frente al incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, que lleva más de 300 días sin aplicarse y cuyo incumplimiento profundiza el deterioro de las condiciones en las que estudian y trabajan las comunidades universitarias. Desde esta perspectiva, la defensa de la universidad pública no puede limitarse a una consigna, sino que requiere organización y participación.
Otro elemento que el MUI destaca como parte de su identidad es la renovación de sus representantes. El movimiento no busca eternizar a sus candidatos ni convertir la conducción estudiantil en un cargo permanente. Este año lleva adelante una transición ordenada hacia nuevos militantes que se han incorporado, asumieron responsabilidades y hoy tienen un rol fundamental en la política universitaria. En este caso, la lista que presenta en Humanidades de la UNSAM está encabezada por Abril Burgos - estudiante de Ciencias de la Educación-, como candidata a Presidenta del Centro; Genaro Bernal Negri Letras, candidato a Vicepresidente, y Guadalupe Galasso, Historia, postulante a la Secretaría General
Esta renovación, sostienen, también forma parte de su manera de entender la militancia: estudiantes que estudian, que están presentes en sus carreras, que participan y se organizan, pero que no buscan perpetuarse en un cargo político ni consolidar espacios de poder a lo largo del tiempo. La conducción del Centro, en ese sentido, es entendida como una responsabilidad colectiva y transitoria, que debe servir también para formar nuevos militantes y dar lugar a otras generaciones de estudiantes.
En estas elecciones que se desarrollan entre el 24 y el 28 de agosto en la Facultad de Humanidades de la UNSAM, el MUI vuelve a poner en discusión qué Centro de Estudiantes y qué universidad se quieren construir. La Lista 18 propone continuar con un Centro independiente de la gestión y de estructuras externas, democrático y organizado desde las carreras, con una perspectiva de universidad nacional, popular y al servicio de los estudiantes, tal y como lo ha venido haciendo desde su consolidación allá en el año 1999 en Mar del Plata.