Mientras sigue sin confirmación la fecha de una próxima Marcha Federal, el docente Leandro Moglia de la Universidad Nacional del Noreste recalcó que “vamos a resistir y a salir de los escombros, para volver a reconstruir el sistema universitario y la formación superior del país”. Por su parte, el Poder Ejecutivo se juega a que la Corte Suprema avale su decisión de incumplir con la Ley de Financiamiento.
Queda claro que la Presidencia Milei continúa apostando a ganar tiempo y por eso aguardó hasta el último día del plazo que le brindaba la cautelar de segunda instancia para cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario y, el viernes, acudió a la Cámara de Apelaciones con una presentación que se prevé acabe en la Corte Suprema. Por medio de este recurso extraordinario, la intención del oficialismo es que se avale su decisión de incumplir con la Ley 27.795, específicamente sobre la aplicación de los artículos 5 y 6 de esa norma.
¿Qué dicen esos artículos? El 5 señala textualmente: “Encomiéndese al Poder Ejecutivo Nacional a recomponer los salarios docentes y no docentes del sistema universitario nacional a partir del 1 de diciembre de 2023 y hasta el mes de sanción de la presente ley (Ndr: octubre de 2025) por la variación acumulada de la inflación informada por el Indec durante dicho periodo”. Por lo que se deberá “actualizar los salarios de forma mensual y conforme a la inflación informada por el Indec”. En tanto que “los aumentos otorgados por el Poder Ejecutivo Nacional en el Programa 26 de ‘Desarrollo de la Educación Superior’ para la asistencia a salarios docentes y no docentes entre el 1° de diciembre de 2023 y la fecha de sanción de la presente ley deberán tomarse a cuenta de la recomposición que tiene por objetivo la presente ley”.
Mientras que el artículo 6 puntualiza que lo establecido en el artículo 5 “no será de aplicación, siempre y cuando, las paritarias a nivel general del sector docente y no docente sean acordadas y rubricadas por el Poder Ejecutivo nacional y las federaciones que representan a los trabajadores de la Educación superior y las escuelas preuniversitarias”. Al respecto, cabe citar que con la intención de desinflar el reclamo que viene sosteniendo toda la comunidad universitaria, el gobierno nacional decretó unilateralmente una recomposición del 6,7 pagadera a razón de un 2,5 en enero, 2,2 en febrero y dos por ciento en marzo. Es decir, más pérdida de salario frente a la inflación reconocida por el Indec, que está muy por detrás de los aumentos reales de precios en los productos de la canasta básica y no mide variables como alquileres, transporte, telefonía móvil, Internet y servicios.
Se trata de una determinación arbitraria, que no considera lo perdido a lo largo de este gobierno que equivale, en el caso de los docentes universitarios, a alrededor de cuatro salarios y medio. Para peor, quienes cobran la “garantía salarial” ni siquiera percibieron el escaso aumento dispuesto por el Ejecutivo.
La maniobra es tan clara como lo es la desfachatez del gobierno de Javier Milei, que esperó hasta el último minuto y en horas de la madrugada del viernes, por medio de la Procuración del Tesoro de la Nación a cargo de Sebastián Amerio, presentó un recurso extraordinario a la Sala III de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal para suspender la aplicación de los artículos 5 y 6 de la Ley de Financiamiento Universitario que, cabe reiterarlo, nunca aplicó pese a que fue ratificada dos veces por el Congreso Nacional.
La medida judicial que ahora vuelve a cuestionar el gobierno, fue dictada por el juez federal Martín Cormick, quien atendió un amparo colectivo presentado por el Consejo Interuniversitario Nacional contra el Decreto 759/2025 que suspendía la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario y Recomposición del Salario Docente, alegando que la norma “introduce modificaciones que impactan en el régimen jurídico de financiamiento de las universidades públicas, en materia de gastos de funcionamiento y de salarios para el personal docente y no docente de dichas universidades”. Pero, como indicó el magistrado Cormick, dicho decreto presenta rasgos de “arbitrariedad e ilegalidad manifiesta”, por lo cual el ejecutivo tiene la obligación de actualizar los fondos destinados al pago de salarios docentes y de becas estudiantiles.
Este recurso extraordinario se suma al Per Saltum presentado un día antes por la Presidencia Milei para que intervenga directamente la Corte Suprema en la causa que suspendió 82 artículos de la reforma laboral ¿Connota todo esto que se está construyendo una nueva relación entre La Rosada y el Máximo Tribunal? En tal caso algo de eso es lo que buscó Milei con la introducción del Clan Mahiques en el gobierno que preside, de la mano de Juan Bautista como ministro de Justicia y su hermano Esteban a cargo de la Jefatura de Gabinete de esa cartera.
Al tiempo que la rosca de la casta hace de las suyas, se profundiza la agresión que padece el sistema universitario que se debate en una crisis profunda que tiene a los docentes en el ojo del huracán, a raíz de la pérdida del poder adquisitivo de sus salarios frente a la inflación, que en lo que va la actual gestión supera el cincuenta por ciento.
Por eso es que, mientras se prepara una nueva Marcha Federal Universitaria, los gremios docentes y no docentes vienen llevando a cabo un plan de lucha, que en el caso de Conadu Histórica incluyó un paro de una semana que acaba de concluir, algo que va a reiterarse a partir del 27 de abril.
En primera persona
Leandro Moglia es doctor en Ciencias Sociales y Humanas, Profesor de Historia y de Historia Económica de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional del Noreste (UNNE) y, como tal, sabe en primera persona de qué va el ajuste que desde su primer día en La Rosada viene ejecutando Milei y que tiene en el sistema de educación pública, universal y gratuita a uno de sus principales objetivos a destruir.
La UNNE es una universidad regional con facultades en Corrientes y en Resistencia, Chaco, y ahí “desde hace tiempo venimos sufriendo el recorte presupuestario y el aumento de los gastos fijos”, manifestó Moglia y añadió que “las restricciones presupuestarias hacia las unidades académicas se han incrementado considerablemente durante estos últimos dos años”. Dando cuenta de esta situación, puntualizó que “cuando hablamos de restricciones presupuestarias, estamos hablando de gastos de mantenimiento, limpieza, ampliaciones, refacciones y renovación de equipamiento, entre tantas otras cosas”.

Durante el jueves y el viernes de la semana pasada docentes y estudiantes de la UNNE en la Ciudad de Corrientes montaron una carpa frente al rectorado y con la consigna “La Universidad no se apaga” llevaron adelante un reclamo en defensa de la “Universidad, la Ciencia y la Soberanía”. En estas jornadas coincidieron en asegurar que “sin financiamiento y sin salarios dignos, lo que produce, genera y crea la universidad pública argentina se va apagando. No lo permitamos”.
Este ajuste sin freno afecta la posibilidad de desarrollar iniciativas académicas y de investigación científica. “En lo inherente al financiamiento de proyectos y lo que está vinculado al desarrollo de ciencia y tecnología, los que estamos vinculados a la investigación hemos visto cómo se fue reduciendo la inversión”, al tiempo que en lo vinculado a becas “se tuvo que privilegiar achicar la cantidad de becarios para poder sostener a los ya existentes, con la finalidad de que puedan acabar con sus trabajos y procesos de formación que ya iniciaron” sostuvo el profesor de Historia de la UNNE. Precisamente, ante este panorama es que los gremios docentes y no docentes vienen llevando a cabo sus planes de lucha que cuentan con un acatamiento fuerte aunque dispar “dependiendo de las facultades y de los perfiles profesionales de cada carrera”, caracterizó.
La motosierra va pasándole por encima a cada uno de los componentes del sistema universitario y en tal contexto, los docentes y estudiantes se ven obligados a arreglárselas en medio de una inflación creciente que en el caso de Corrientes y el Chaco se coloca por encima de la media nacional. De acuerdo a los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos,
en marzo, la inflación en estas provincias del NEA se catapultó hasta el 4,2 por ciento.
“La actualización salarial no alcanza”, reconoció Moglia y recordó que durante 2025 las recomposiciones se colocaron en el orden del uno por ciento; mientras que ahora apenas superan el dos, algo que lejos está de alcanzar para reponer lo que la inflación licua” en un escenario en el que los costos fijos superan a la media del país, ya que entre otras cosas, hay que recordar que en esa zona no hay tendido de gas natural. “Todo esto, sumado a las políticas de los gobiernos provinciales que aumentan impuestos y reducen prestaciones como las de las obras sociales, hace que la vida de los docentes universitarios se complique cada vez más”, insistió con sobradas razones.
En este punto cabe apuntar que más del sesenta por ciento del personal docente cobra alrededor de quinientos mil pesos y que las becas estudiantiles quedaron congeladas en 35 mil ¿Puede sorprender a alguien que semejante crisis se esté verificando una acelerada deserción de alumnos y un éxodo profesional que hizo que más de diez mil docentes hayan renunciado a sus cargos en todo el país desde que Milei ocupa la Presidencia?
“Al igual que otras universidades, la UNEE está teniendo un éxodo, no masivo pero sí constante, con abandono y renuncia de docentes, sobre todo entre los cargos más bajos que son quienes se encuentran en peores condiciones laborales: hablamos de un auxiliar docente con diez o quince años que no supera los quinientos mil pesos de sueldo aunque tiene una carrera formada”, explicó Moglia y subrayó que “eso complica el desarrollo de las clases”.
Asimismo, remarcó que tal como pasa en el resto del país “se va viendo un aumento del emprendedurismo al que tienen que recurrir varios docentes para poder sobrevivir porque no les alcanza con las actividades para las que se han formado”. Tener que salir a manejar un Uber se convirtió en un emblema del precariado y la región del Noreste lejos está de ser una excepción. Como en toda la Argentina, ahí también el sistema universitario sobrevive por la vocación, compromiso y resistencia que le ponen sus protagonistas ¿Pero cuánto más puede tensarse esta cuerda sin que se rompa?
“Quizás, hace algunos años, el sistema se sostenía desde una idea de vocación de servicio, pero creo que ahora sostenerlo pasa más por una convicción ideológica de quienes estamos en este lugar intentando, desde las aulas, dar la pelea”, reflexionó Moglia y opinó que “hay muchos alumnos que están comprometidos, pero también otro tanto fue ganado por la apatía”.
Pese lo complejo que es este escenario, resaltó que “estamos convencidos de que la universidad debe ser una luz que hay que mantener encendida a cómo de lugar, incluso con las restricciones que tenemos”. Y, apelando a su formación y compromiso profesional, dejó en claro que “sobre todo quienes somos historiadores sabemos que esto es cíclico, que aunque vengan a destruir todo vamos a resistir y a salir de los escombros, para volver a reconstruir el sistema universitario y la formación superior del país”.
La gravísima situación que atraviesan lxs docentes y estudiantes universitarios, exige que una próxima Marcha Federal, aún sin fecha confirmada, tenga la masividad de la de 2024. Sin la reconstrucción de la Universidad y del complejo científico tecnológico, en definitiva, no será posible la reconstrucción de una Patria soberana.