La hizo pública el Partido Comunista después de que una decisión judicial declarara la nulidad de las elecciones en la seccional Campana y a nivel nacional, al tiempo que determinó el cese inmediato de toda la conducción y dispuso la intervención judicial de la organización por un plazo de 180 días.
“Repudiamos la intervención propatronal a la UOM y nos solidarizamos militantemente con el conjunto de las y los trabajadores metalúrgicos, su conducción nacional, la regional Zárate-Campana y su secretario general, Abel Furlán”, dijo el Partido Comunista al tomar postura respecto de la decisión de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo de declarar la nulidad de las elecciones realizadas en la seccional Campana de la Unión Obrera Metalúrgica de la República Argentina (UOM) y también de las nacionales, que habían consagrado a Abel Furlán como secretario general. Con esta medida persecutoria, también determinó el cese inmediato de toda la conducción y se dispuso la intervención judicial de la organización por un plazo de 180 días.
Se trata de una resolución que fue dictada por la Sala VIII del tribunal laboral integrada por los jueces Víctor Arturo Pesino y María Dora González, a partir de un expediente que fue iniciado por la Lista Naranja de la seccional Campana, que denunció irregularidades en el proceso electoral que se llevó a cabo entre el 2 y el 4 de marzo pasados. Y como consideró que la organización sindical quedó acéfala, la Cámara resolvió intervenir judicialmente el sindicato a nivel nacional y en la seccional Campana, designando como interventor al abogado Alberto Biglieri.
Ante esto el Secretariado Nacional del PC aseveró que la medida constituye “una abierta acción de intimidación contra el Frente Sindical y el conjunto del movimiento obrero combativo que se moviliza contra el gobierno esclavista y el FMI, marcando una clara contraposición al entreguismo de la cúpula cegetista”.
En otro de sus pasajes, subrayó que “la acción coordinada del sistema judicial, la multinacional Tenaris-Techint y el gobierno neocolonial de Milei en contra del movimiento obrero y de la clase trabajadora es evidente” y se manifiesta “de forma brutal en la aprobación de la reforma laboral esclavista, el Rigi, el desguace del Estado y el cierre masivo de empresas del sector industrial”. Asimismo, sostuvo que “los jueces de la reforma esclavista son quienes decretan la intervención de la UOM” y advirtió que se trata de magistrados amparados y financiados por las patronales metalúrgicas, “cuyas decisiones festejan los ejecutores del ajuste contra el pueblo trabajador, encarnados en la gestión de Milei y Bullrich”.
También recordó que la industria metalúrgica es uno de los sectores estratégicos fundamentales para el impulso de la soberanía argentina, “clave para romper la dependencia del capital trasnacional y desarrollar una verdadera autonomía industrial, científica y técnica”, por lo que “someter al sindicato y transformarlo en un apéndice de la multinacional Techint significaría entregar el control absoluto al fascismo corporativo de la familia Rocca sobre resortes neurálgicos de la economía y la política del país”.
Sin dudarlo, el PCA puntualizó que si esta maniobra prospera, “las consecuencias directas para el obrero y la obrera de base serán inmediatas: la masificación de los despidos, el aumento discrecional de la jornada laboral, la reducción sistemática del salario real y la proliferación de contratos basura desprovistos de todo tipo de derecho previsional o laboral”. Por lo que fijó su postura consecuente con su línea que “desde la fundación misma del movimiento obrero, impulsa y defiende la autonomía de los sindicatos frente a las patronales y frente al Estado,
entendiendo que esta es la condición necesaria e indispensable para que la clase trabajadora pueda ejercer su derecho histórico de organización y lucha contra el capital y por el socialismo”.