En el marco del Ejercicio Conjunto Combinado Daga Atlántica 2026 y con la supervisión del embajador estadounidense, Peter Lamelas, fuerzas militares especiales de los EEUU jugaron a la guerra en predios pertenecientes al ex centro clandestino La Perla, lugar en el que en los últimos meses se encontraron restos de detenidxs-desaparecidxs y donde continúan los trabajos de investigación y excavación. “Resulta muy peligrosa esta injerencia extranjera y militar que se produce en nuestra provincia”, sostuvo desde la Corriente Nacional Agustín Tosco, el delegado local de Luz y Fuerza Rodolfo Leyría.
La Reserva Natural de la Defensa La Calera, en Córdoba, fue el escenario elegido para el cierre del Ejercicio Conjunto Combinado Daga Atlántica 2026. Este ha sido el primer entrenamiento de Fuerzas de Operaciones Militares Especiales desarrollado entre Argentina y Estados Unidos en territorio nacional, lo que en sí mismo constituye un agravio que es mucho peor si se tiene en cuenta que ese mismo sitio está sometido actualmente a excavaciones y remociones de suelo en las que se buscan restos de personas que fueron secuestradas por la última dictadura cívico-militar y aún permanecen desparecidas.
Fueron muchas las voces que se alzaron para repudiar el hecho, como ya hemos dado cuenta en la edición del último viernes de NP. Entre ellas estuvo la de la Mesa de Trabajo por los Derechos Humanos de Córdoba, que calificó a este ejercicio miliar como “una provocación intolerable” que se inscribe “en las lógicas bélicas del imperialismo norteamericano”. En tanto que el Partido Comunista de la provincia mediterránea salió a empapelar las calles dejando en claro que “Córdoba no es colonia” y exigiéndoles a los “yanquis de mierda” que se vayan “al carajo”, proclama inmortalizada por el Comandante Hugo Chávez que se volvió consigna antiimperialista de todos los pueblos de Nuestra América.
Desde la Corriente Nacional Agustín Tosco, reafirmando el ejemplo clasista y soberanista del Cordobazo que se puso de relieve para un nuevo aniversario de aquella histórica gesta el pasado 29 de mayo, el delegado de Luz y Fuerza Rodolfo Leyría manifestó su preocupación al respecto de este episodio y sostuvo que “resulta muy peligrosa la injerencia extranjera y militar que se produce en nuestra provincia, en la que hay instaladas industrias estratégicas como la Fábrica Militar de Villa María, la Fábrica Argentina de Aviones Brigadier San Martín y un importante polo industrial”.
En su repudio puntualizó en el detalle no menor de “que se hayan elegido los campos de La Calera, donde todavía se están buscando fosas comunes en las que fueron enterrados clandestinamente camaradas y compañeros detenidos desaparecidos durante la última dictadura”. Y fue contundente al subrayar que “esto debe poner en alerta a toda la sociedad, porque habla a las claras del grado de entrega de la soberanía nacional que está haciendo este gobierno”. Leyría insistió en expresar que desde la CoNAT y el Partido Comunista de Córdoba “repudiamos al gobierno nacional por este accionar y también le reclamamos al de Martín Llaryora que sea claro al repudiar todo esto y tome los recaudos necesarios para resguardar predios en los que se sabe que puede haber más restos de compañeros desaparecidos”.
Vale recordar que recientemente en el sector conocido como “Loma del Torito” dentro de la Reserva Natural Militar La Calera, que pertenece al predio en el que funcionara el ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Extermino La Perla, fueron hallados los restos de 29 compañerxs detenidxs-desaparecidxs (de doce de ellos en marzo y de otros diecisiete en mayo), entre los cuales se identificaron a los camaradas del Partido Comunista de la Argentina Néstor Lellín, Juan Carlos Navarro, José Brizuela, Oscar Reyes y Ramiro Bustillo. Por tal motivo, el PC cordobés está organizando para el próximo 5 de julio un acto homenaje a estos camaradas y al resto de sus compañeros, que dieron su vida luchando en la época más difícil de nuestro país bajo la consigna “Arde la Memoria” y en donde el repudio a este ejercicio injerencista y negacionista tendrá también un lugar central.
En este marco, Leyría reiteró que “todo esto es muy preocupante”, tras lo trazó una línea de continuidad histórica entre el Plan Cóndor y posteriormente el Consenso de Washington de los noventa con “esta política de sumisión que atenta contra la soberanía nacional”. Asimismo, destacó el repudio que esta decisión cipaya de la Presidencia Milei despertó en varios sectores de la militancia popular cordobesa.

“La reacción estuvo y está”, recalcó el dirigente de la CoNAT y de la CTA de los Trabajadores regional, pero advirtió que “a este gobierno no le interesa la reacción ni la opinión del pueblo y por eso sigue avanzando: tiene un objetivo que es el que le dictan los representantes del poder real y la Embajada de Estados Unidos, a la que está sometido”. En efecto, presenciando estos juegos de la guerra que tuvieron lugar la semana pasada en el contexto del Día por la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas (en simultáneo con la irrupción de militares armados en la ex ESMA), estuvo el embajador yanqui, Peter Lamelas, quien fue atendido con honores de virrey por el Ministro de Defensa e hijo de un genocida también subordinado a Washington, Carlos Presti; por el Canciller, Pablo Quirno, y el Ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, entre otros funcionarios (anti)nacionales.
Por último, Rodolfo Leyría remarcó que en la historia combativa de nuestro pueblo “Córdoba tiene un gen distintivo, el que viene del Cordobazo, la Reforma Universitaria y tantas luchas” y aseguró que “esa reserva en algún momento va a volver a aflorar”.