“Cientos de correntinos están sufriendo las consecuencias de las inundaciones, como siempre que crece el río o llueve un poco más de la común”, lamentaron el Partido Comunista y La Fede de Corrientes, apuntando las críticas sobre la responsabilidad gubernamental en la “falta de planificación urbana que evite estas circunstancias ante un fenómeno que hace meses se sabía que iba a llegar”. Mientras el pueblo lucha contra el ajuste y organiza la solidaridad, Milei y Caputo ponen en la timba financiera recursos hídricos estratégicos para prevenir consecuencias catastróficas en este contexto.
El Niño comienza a golpear duro sobre todo en la región noreste del país. Meteorólogos locales y extranjeros advierten que la fase más intensa del fenómeno alcanzaría a distintas provincias argentinas desde el mes de diciembre y hasta enero de 2027. Aun para peor, esa ventana coincide con la etapa más lluviosa del año en buena parte del centro y norte del país.
De esta manera la evolución del calentamiento que se registra en la zona ecuatorial del Océano Pacífico, promete incrementar las precipitaciones y las tormentas especialmente en el área de la Cuenca del Plata, lo que propicia condiciones para que haya inundaciones en regiones de provincias que en estos días ya enfrentan crecidas de ríos. Este es el caso de Corrientes, donde los efectos de El Niño ya comenzaron a sentirse en ciudades como Ituzaingó y la capital provincial.
Todo esto vuelve a poner sobre el tapete el desfinanciamiento y la desidia que caracteriza al gobierno de Javier Milei, pero también al de Juan Pablo Valdés. “Cientos de correntinos y correntinas están sufriendo las consecuencias de las inundaciones, como siempre que crece el río o llueve un poco más de la común”, lamentaron el Partido Comunista y La Fede de Corrientes antes de denunciar que la Gestión Valdés y la que lidera el intendente Claudio Polich, “nunca se interesaron por una planificación urbana que evite estas circunstancias ante un fenómeno de El Niño que hace meses se sabía que iba a llegar”.
Por eso es que el PC y la FJC coincidieron a la hora de decir presente “en momentos de mucha angustia para nuestro pueblo”. Poniéndole el cuerpo a su palabra, lxs comunistas correntinos lanzaron una campaña de solidaridad para ayudar a “los que ya tienen al agua llevándose lo poco que tienen”. Por medio de esta iniciativa convocaron “a donar lo que cada uno tenga para paliar lo más que se pueda las consecuencias que las familias correntinas ya empiezan a padecer”. Y destacaron que “tal como nos enseñó nuestro comandante Che Guevara, la solidaridad es la ternura de los pueblos”.
Por otro lado, en medio de esta alerta meteorológica Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, fueron denunciados penalmente por el uso y la colocación de recursos del Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica en títulos de deuda pública y Letras del Tesoro. Se trató de una maniobra con la que el gobierno puso otra vez recursos estatales en la timba financiera. Recursos que, en este caso y ante la emergencia que se avecina, podrían haber sido destinados a la concreción de obras tendientes a prevenir inundaciones como las que ya se registran a raíz de los primeros anticipos en Argentina de este fenómeno, el que expresa con crudeza un proceso de agudización del cambio climático provocado por la expoliación descontrolada del capital.
La denuncia, que fue presentada por el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, se realizó ante la Cámara Federal de San Martín. El Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica se nutre del 4,31 por ciento de la recaudación del impuesto a los combustibles y, de acuerdo a un informe confeccionado por el Centro de Economía Política Argentina, entre el 77 y el 85,5 por ciento de esos recursos no se ejecutaron en obras hídricas, sino que fueron desviados a Letras del Tesoro y títulos de deuda con la finalidad de sostener el superávit fiscal.
Se trata de al menos trescientos mil millones de pesos con los que se hubiera podido atender las demandas que plantea el fenómeno de El Niño. Los gobiernos de las provincias de Buenos Aires, Chaco y Formosa oportunamente alertaron acerca del parate de alrededor de veinticinco obras hídricas que ya habían sido iniciadas. Mientras tanto, la Presidencia Milei continúa reteniendo ilegalmente el monto de créditos del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, otorgados con asignación concreta para la ejecución de tales obras.
Si las consecuencias de las fuertes tormentas que se anuncian para los próximos meses, fundamentalmente en el Litoral, llegan a ocasionar catástrofes evitables no será culpa de El Niño: habrá que apuntarle a la motosierra.