Así lo aclaró un fallo que desestima una denuncia contra trabajadores del Garrahan. “Esta decisión judicial debe incentivarnos para continuar luchando, porque es un ejemplo de que se puede enfrentar a los constantes intentos de disciplinamiento que recibimos por parte de la Dirección del Hospital”, recalcó desde la CoNaT el técnico en Patología Anatómica de este nosocomio pediátrico, Víctor Pichihua.
Durante los últimos dos años, la lucha de los trabajadores del Hospital Garrahan mostró el camino en defensa del sistema de salud público, universal y gratuito, que es un patrimonio de toda la sociedad y, como no podía ser de otra manera, esto provocó la reacción del gobierno que encabeza Javier Milei, que respondió con más ajuste y represión que manifiesta en diferentes dimensiones. Entre esas estocadas a la salud pública en general y al Garrahan en particular, está la judicialización de la protesta que de la mano del ministro Mario Lugones y el director designado Mariano Pirozzo, se hizo efectiva en una denuncia judicial contra cuarenta trabajadores que se habían manifestado por sus derechos dentro del nosocomio modelo de Pediatría.
En medio de esta disputa, la semana pasada hubo una buena noticia cuando la Cámara de Casación Penal falló a favor de la postura de los trabajadores cuando declaró la “inexistencia de delito” en las protestas que protagonizaron durante el año pasado, por lo que en consonancia con lo que antes había determinado el juez laboral Herman Mendel, desestimó de plano las acusaciones que hicieron Lugones y Pirozzo ya que, al fin de cuentas, como quedó aclarado por si todavía hacía falta aclararlo, “protestar no es delito”.
Queda en evidencia que además de intentar amedrentar a los trabajadores, las denuncias judiciales pretenden atomizar la lucha. Así lo advirtió desde la Corriente Nacional Agustín Tosco el técnico en Patología Anatómica del Garrahan y estudiante de Medicina de la UBA Víctor Pichihua, quien puntualizó que pese a que el fallo de la Cámara es alentador, “en el hospital continúa el vaciamiento”. Para sostener con ejemplos y argumentos sobrados esta denuncia, enumeró que “siguen faltando insumos básicos y herramientas de alta complejidad, no se respetan las categorías ni está entrando personal a planta, por lo que cada vez son más los becarios con contratos, algo que representa un abuso contra los profesionales”.
De todas maneras, Pichihua hizo hincapié en que “esta decisión judicial debe incentivarnos para continuar luchando, porque es un ejemplo de que se puede enfrentar a los constantes intentos de disciplinamiento que recibimos por parte de la Dirección del Hospital”. Esas medidas de la Dirección mileísta del Garrahan, afectan en su conjunto al personal de planta y al contratado por medio de empresas con las que se terciarizan distintas tareas como limpieza, seguridad y lavandería. “Todos estamos siendo disciplinados en mayor o menor medida”, subrayó el integrante de la Corriente Nacional Agustín Tosco y trabajador del hospital. En tanto que reiteró que el reciente tiro para el lado de la Justicia “eleva la moral y constituye un alivio, fundamentalmente, para los compañeros que estaban denunciados”.
En este sentido, Pichihua resaltó que “el mensaje que deja todo esto tiene que ver con la solidaridad, con la necesidad de que nos identifiquemos como trabajadores y que, como tales, podamos comunicarnos y organizarnos con otros compañeros, con todos los que luchamos, porque este disciplinamiento lo que busca es separarnos creando discordia y desconfianza entre nosotros para enfrentarnos; mientras ellos continúan con el ajuste y el vaciamiento del hospital y del país”.