Así definió el titular del PC de Córdoba, Federico Nanzer, a la identificación de los restos mortales de doce detenidos-desaparecidos dentro del predio donde funcionara La Perla. “Eran tremendos militantes de la causa del proletariado, de la causa revolucionaria”, dijo al referirse a los tres camaradas del PC, Ramiro Sergio Bustillo, José Nicolás Brizuela y Oscar Omar Reyes. Y añadió que el 24 de marzo “el pueblo va a volver a demostrar que tiene Memoria, busca la Verdad y pelea por la Justicia”.
“¡Presentes ahora y siempre!”. Fue el grito que colmó la sala del Juzgado Federal 3 de Córdoba cuando en el contexto de la conferencia de prensa convocada por el juez Miguel Hugo Vaca Narvaja, junto a familiares de las víctimas, querellas y miembros del Equipo Argentino de Antropología Forense, se leyeron los nombres de las personas identificadas tras la exhumación de restos óseos hallados en el centro clandestino La Perla.
Entre ellos están los integrantes del Partido Comunista Ramiro Sergio Bustillo, José Nicolás Brizuela y Oscar Omar Reyes; así como Raúl Oscar Ceballos Cantón, Carlos Alberto D’Ambra, Alejandro Jorge Monjeau, Mario Alberto Nívoli, Elsa Mónica O’Kelly Pardo, Eduardo Jorge Valverde y Sergio Julio Tissera. Además, a partir del hallazgo de una pieza dental se pudo determinar que entre los militantes que fueron secuestrados, asesinados y enterrados está Adriana María Carranza o Cecilia María Carranza, hermanas gemelas que al tener la misma información genética, resulta muy difícil distinguir de quién de ellas se trata.
Cabe señalar que las dificultades que debió superar el Equipo Argentino de Antropología Forense surgieron del hecho de que los restos hallados son escasos y están muy dañados, ya que el sitio del enterramiento clandestino fue removido durante 1979. Se trata de un predio de unas catorce mil hectáreas dentro del que entre 1976 y 1978 funcionó uno de los mayores Centros Clandestinos de Detención de la dictadura. En el lugar se ubican dos áreas que fueron exploradas en la zona que se conoce como “Loma del Torito”, donde de acuerdo a testimonios que fueron sumándose a la investigación judicial pudo establecerse que se habían realizado numerosos enterramientos clandestinos de personas que habían sido secuestradas y permanecían allí prisioneras.
El caso de La Perla es una parte central de una causa que investiga los crímenes de lesa humanidad perpetrados en la provincia y tiene muchas aristas. El secretario Político del PC de Córdoba, Federico Nanzer, sostuvo que “para darle un pequeño marco histórico, político y desde el campo popular con un enfoque de clase, hay que decir que en Córdoba la alteración del orden democrático comenzó casi dos años antes del golpe de Estado genocida que dio curso a la dictadura cívico-militar-eclesiástica en la Argentina”.
-¿Usted habla del Navarrazo?
En 1974 en Córdoba se produce un golpe de Estado policial en el cual se derroca al gobernador electo que era de la tendencia peronista ligada a Montoneros, Horacio Obregón Cano, y también a su vicegobernador que era el secretario general de la CGT-Córdoba y compañero de lucha del Gringo Tosco, el Gordo Atilio López.
A partir de ahí, primero el Comando Libertadores de América, que era la versión cordobesa de las Tres A, pero a poco después las mismas Tres A y la policía provincial, instalaron un estado de terror, persecución y allanamientos, además de atentados, secuestros y fusilamientos contra gran parte de la militancia, fundamentalmente sindical y estudiantil.
Y fue en ese período cuando se produjo un supuesto allanamiento al local del Partido Comunista, también al Sindicato de Luz y Fuerza y al del Partido Socialista de los Trabajadores. Después ese acto fue firmado como Comando Libertadores de América en nuestro local, donde mataron a una camarada, Tita Clelia Hidalgo. Pero también en esos allanamientos se produjo el pase a la clandestinidad de Agustín Tosco y su persecución que continuó incluso hasta después de su muerte, además del fusilamiento de muchos dirigentes y militantes populares.
-Todo eso fue señalando el perfil que iba tomando la represión en Córdoba...
Esto dio marco a lo que fue la característica principal de la represión en Córdoba que comenzó antes y que, una vez realizado el golpe de 1976, se implementó en la provincia a través del Tercer Cuerpo de Ejercito con el general Menéndez a la cabeza y con la implementación de un Estado fascista, caracterizado por el asesinato y persecución permanente, y muy focalizado en los dirigentes sindicales y estudiantiles, pero asimismo en las estructuras político-militares de las organizaciones y en sus abogados.
Desde 1976 y hasta mediados de 1978, en Córdoba funcionó el campo clandestino de terror exterminio y tortura La Perla, por el que pasaron cerca 2500 militante cuya mayoría nunca más apareció y por ello pasaron a engrosar las filas de los desaparecidos. De esos militantes, veinticinco fueron comunistas, militantes del Partido Comunista de Córdoba.
-¿Cómo impacta en la causa judicial el reciente hallazgo?
Lo que está sucediendo ahora es el hallazgo de entierros que es el resultado del trabajo conjunto del Juzgado Federal 3 y de los organismos de Derechos Humanos, las familias querellantes de la causa de La Perla, el Equipo de Antropología Forense y la Universidad Nacional de Río Cuarto, además de los testimonios que se fueron ventilando a lo largo del juicio donde, entre otros, se juzgó a Menéndez, que fue condenado a perpetua.
Lo que pasó es que a partir de todo esto salieron datos de entierros clandestinos que también fueron corroborados por fotos satelitales y, en consecuencia, se hicieron excavaciones que determinaron que en ese lugar hay restos de doce cuerpos de seres humanos. Y al cruzar esos restos con el Banco de Muestras Genéticas, se tiene la certeza de que se trata de doce compañeros y compañeras desaparecidos de la provincia.
-Entre ellos tres militantes del Partido Comunista
Sí, hay tres militantes del Partido Comunista: los camaradas Ramiro Sergio Bustillo, José Nicolás Brizuela y Oscar Omar Reyes, por lo que esto representa para el PC de Córdoba algo muy fuerte, algo que nos conmueve profundamente. Estamos en un estado de conmoción porque eso también es parte del enfoque político e ideológico: el corroborar que tres militantes nuestros, finalmente, ya no están desaparecidos pero también saber que tristemente están muertos. No deja de ser una conmoción y tristeza porque por más que era algo que suponíamos, ahora sabemos que los camaradas Brizuela, Reyes y Bustillo están muertos, algo que siempre se presumió, pero ahora tanto sus familias como nosotros lo estamos corroborando.
Como Partido tenemos ante esto mucha prudencia y respeto, pero también sentimos mucho orgullo por saber que encontramos a nuestros compañeros desaparecidos y que lo hicimos junto con la lucha de los organismos y del pueblo. Pero fundamentalmente queremos acompañar el duelo que están haciendo las familias al tener certeza de que son los suyos quienes fueron encontrados en esa fosa. El Partido reivindica a los doce compañeros y, entre ellos, a nuestros camaradas.
-¿Quiénes eran Bustillo, Brizuela y Reyes?
Sergio Bustillo era parte de la estructura del Partido Comunista de Córdoba, formaba parte de su Secretariado. Él cuidó y defendió a todas y cada una de las tareas militantes que el Partido le dio con robustez y entereza, también con seriedad y con una convicción militante altísima...calló todo lo que tuvo que callar para no poner en peligro a sus otros camaradas. Fue hijo de la mítica Doña Encarnación, fundadora de Familiares de Detenidos y Desaparecidos de Córdoba quien nunca se cansó de buscar a Sergio.
El camarada Reyes fue responsable Sindical del Partido Comunista de Córdoba, un frente sindical que, entre otros, tenía a los dirigentes de Luz y Fuerza Alberto Caffaratti y a Brizuela, también a otros de Sindicato del Calzado, ferroviarios y la Uocra. Era responsable de un frente sindical con inserción en el movimiento obrero de nuestra provincia. La comisión completa de la célula de Luz y Fuerza fue desaparecida. En estos días estuvimos con los hijos de Brizuela y de Reyes, también con la hija y los sobrinos de Bustillo. Fuimos como Partido para decirles gracias por tanta búsqueda y lucha, pero también para acompañarlos en el dolor y decirles que estamos tan conmocionados como ellos y que cuenten con nosotros, porque hemos estado siempre y seguimos estando. Además les agredecimos que sus papás defendieran la identidad partidaria y guardaran silencio para defender a sus camaradas, porque eran tremendos militantes de la causa del proletariado, de la causa revolucionaria.
-¿Qué nuevas vías de investigación puede abrir este hallazgo?
La investigación sigue su curso, porque se van a seguir identificando otras muestras genéticas que hay, aunque sean mínimas. Por ejemplo en el caso de las mellizas Carranza, que tenían dieciocho años, lo que se ha encontrado son sólo piezas dentales por lo que no se puede saber a cuál de las dos pertenecen, pero se va a seguir la búsqueda en La Perla y en otros lugares.
En 2003 en las laderas del cementerio San Vicente de Córdoba, el Equipo de Antropología Forense descubrió una fosa común de la dictadura militar donde habían tirado, amontonados, doscientos cuerpos. Esa vez se concluyó que 110 pertenecían al periodo de la dictadura y se reconocieron veintidós, pero aún quedan 67 sin identificar. Por lo tanto la investigación sigue y por eso, parte de lo que nuestro Partido hace, es proseguir el llamado a las familias, fundamentalmente hijos y nietos. A quienes tienen línea directa de parentesco con los desaparecidos y que todavía no hayan llevado material genético, les pedimos que lo hagan porque eso va a permitir seguir haciendo cruces, encontrando identidades, porque el Equipo de Antropología Forense va a seguir buscando, el juzgado va a investigar empujado por los organismos de Derechos Humanos de Córdoba que van a seguir preguntando, insistiendo para que los genocidas que están pagando condenas en cárcel común brinden alguna certeza sobre dónde fueron enterrados los cuerpos. Vamos a seguir haciéndolo, tal como lo hicimos durante estos cincuenta años en los que el Partido Comunista de Córdoba se convirtió en querellante por sus militantes desparecidas y desaparecidos, miembros de su Dirección, del frente de autodefensa, de Organización, nuestros responsables sindicales, los del frente universitario de La Fede que fueron víctimas del terrorismo de Estado, del fascismo a la cordobesa llevado adelante por el chacal Luciano Benjamín Menéndez.
Por eso es que, hacia adelante, lo que queda es seguir peleando y buscando, investigando y presentando material genético.
-¿Qué reflexión merece esto en el actual contexto político nacional y provincial?
Tal como lo dijo claramente la hija de nuestro camarada Sergio Bustillo, Elena Bustillo, este es un cachetazo al negacionismo, al fascismo, a los que bardean y minimizan las violaciones a los Derechos Humanos ejercidas por la última dictadura cívico-militar-empresarial y eclesiástica. Es corroborar desde la ciencia, pero también desde los sentimientos, que los desaparecidos existieron, que esas horrendas palabras acuñadas por Videla que “son desaparecidos porque no están ni muertos ni vivos”, comienzan a desarmarse porque van a apareciendo todos los cuerpos que corroboran que el Estado los torturó, fusiló y desapareció y ahora los organismos de Derechos Humanos, los familiares y el pueblo, los hacen aparecer. Por lo tanto es una respuesta al negacionismo de Estado que se lleva adelante en Argentina desde diciembre de 2023 de manera oficial y estatal.
-Esto se va a ratificar el próximo 24 de marzo
Así es. Estamos en las puertas del 24 de marzo, del cincuenta aniversario del golpe de Estado, en donde desde la usinas del poder negacionista y fascista van a hacer una ofensiva como la del año pasado para intentar instalar la Teoría de los Dos Demonios con sus argumentos sobre “los ataques guerrilleros y el curro de los Derechos Humanos”. Pero les vamos a contestar el próximo martes movilizando a cientos de miles de personas en todo el país. Porque ese día, una vez más, el pueblo va a volver a demostrar que el 24 de mazo en Argentina se tiene Memoria, se busca la Verdad y se pelea por la Justicia. Y también que eso se hace de pie y en las calles, miltiando, cantando, abrazando, señalando, agitando banderas y las pancartas con los rostros de nuestras desaparecidas y desaparecidos.

Por eso ese día van a marchar con nosotros, entre las banderas del Partido Comunista, Sergio Bustillo cuidando nuestra columna, también va a estar el Gordo Brizuela haciendo chistes con sus compañeros de la Empresa Provincial de Energía Eléctrica y, seguramente, por el costado, muy serio va a estar nuestro camarada Reyes en un diálogo imaginario con Caffaratti, pesando cómo seguir concentrando Partido en la clase obrera de Córdoba.
Ahí va a estar cada uno de los y las desaparecidos del Partido, van a estar los Coldman, la familia del Gordo Colman que era nuestro jefe de autodefensa, el que enseñó a todos cómo nos teníamos que cuidar y construyó un dispositivo en el Partido que cuidaba a los propios militantes y a muchos otros dirigentes populares como Agustín Tosco. Y el Huevo Guillen y Mónica...dirigentes universitarios de La Fede, va a estar Navarro, también nuestro compañero Cantero y cada uno de los desaparecidos del Partido Comunista de la provincia de Córdoba. Y va a estar en las calles el Partido, bien rojo, bien aguerrido, festejando que aparecieron nuestros camaradas, llorando porque nos faltan. Pero, fundamentalmente, jurando una y otra vez que nuestro mejor homenaje va a ser la victoria y que esa victoria tendrá gusto de Memoria y finalmente abrirá en Argentina un derrotero popular que construya un modelo del país por el que nuestros desaparecidos lucharon, pelearon y murieron, que es el socialismo.