Se trata de la segunda edición y va a llevarse a cabo durante la jornada del sábado 7 de febrero con epicentro en Ciudad de Buenos Aires. “Es importante plantar banderas de lucha contra el fascismo, el racismo y la xenofobia, en un contexto que se vuelve cada vez más violento”, advirtió Andrea Mossano.
La comunidad Lgbtiqi+ prepara una nueva edición de la Marcha Federal del Orgullo Antifascista y Antirracista, como continuidad de la contundente movilización que se llevó a cabo el 1° de febrero de 2025, como reacción al discurso de Javier Milei durante su intervención pública en el Foro Económico de Davos donde, cabe recordarlo, vinculó a la homosexualidad con la pedofilia, agredió a los feminismos, la migración, el socialismo y lo que denomina “ideología woke”.
En esta reciente edición del Foro de Davos los dardos ideológicos de Milei apuntaron a una misma dirección. Pero más allá de sus dichos, sus gestos concretos reafirmaron aún más su papel de lustrabotas de Donald Trump y el alineamiento de su gobierno a lo que sea que ordene el imperialismo yanqui (Ver “Un imperio a la defensiva y un presidente que fuerza la realidad”).
Tal como sucedió en 2025, para esta ocasión la Corriente Nacional Lohana Berkins va a decir presente en la jornada a desarrollarse el sábado 7 de febrero. “Es importante pensar en estrategias que sean capaces de plantar banderas de lucha contra el fascismo, el racismo y la xenofobia que durante los últimos tiempos han tomado mucha fuerza y se vuelven cada vez más violentos”, destacó desde la Corriente Andrea Mossano a la hora de celebrar la realización de esta nueva edición de la Marcha. Y apuntó que “todo esto se ve plasmado en situaciones cotidianas de microracismo y formas cotidianas de discriminación”.
La referente de la CLB también fue clara al indicar que “tal como puntualiza el Partido Comunista, debemos encarar la lucha antifascista, antirracista y antiimperialista en clave internacional” ya que, subrayó, “resulta preciso poder unificar las luchas frente a un imperialismo que viene por todo, tal como queda exhibido en estos días con el ataque de EE.UU. contra Venezuela y el secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores”.
Entonces, resaltó que “la mirada internacionalista de la convocatoria es absolutamente necesaria para todos los pueblos que queremos ser libres, soberanos y creemos que el camino es el de la paz”.
Así las cosas, el sábado pasado en Parque Lezama, en Ciudad de Buenos Aires, se realizó una asamblea en la que participaron integrantes de los colectivos que convocan a la Marcha y ahí se hizo hincapié precisamente esta mirada internacionalista, a partir del recrudecimiento de la violencia del imperialismo, pero también en que resulta preciso salir al cruce de la constante violencia hacia el colectivo Lgbtiqi+ que, tal como lo remarcó Mossano, promueve la Presidencia Milei, “entre otras cosas, por medio del desfinanciamiento y la cancelación de programas que eran fundamentales para avanzar hacia una mayor igualdad y equidad en la sociedad”. En una misma línea, denunció además el “brutal recorte que se registra en los presupuestos de Salud Pública”.
En una coyuntura en la que el gobierno nacional no oculta “su propuesta absolutamente fascista, violenta y sumisa ante el Imperio”, puntualizó que la jornada del sábado 7 “es una buena iniciativa para continuar construyendo colectivamente”, ya que “es necesario seguir poniendo en las calles un freno a este atropello a los derechos humanos que desde hace más de dos años estamos viviendo en nuestro país, que afecta a todos y, particularmente, a migrantes y al colectivo Lgbtiqi+ a partir de las políticas que implementa el gobierno nacional desde sus cánones de una cuestionable mirada moral” que en realidad, reafirmó, es “profundamente discriminatoria, patriarcal, heteronormal y blanca”.