Ni siquiera manipulando el gobierno puede ocultar la terrible situación que pasan millones de argentinos. “Hay que construir un programa de lucha en las calles, porque Milei no se va a ir sólo por las urnas” destacó el coordinador nacional del MTL, Gustavo Muñoz y convocó a organizar “más lucha, más calle y unidad”.
“Estamos en un momento muy complejo, nosotros medimos la pobreza en cada hogar, en cada barrio y familia cuando no alcanza para la luz ni la garrafa, cuando con suerte sólo se puede comer una vez al día”, dijo el coordinador nacional del MTL, Gustavo Muñoz, al referirse a los datos de pobreza que sobre el filo de la semana pasada suministró el Indec, que señalan que en la Argentina unas 9.7 millones de personas viven en esa situación.
En ese sentido, fue claro cuando denunció que “los engaños del gobierno acaban muy rápido porque chocan con esa realidad”, algo que se verifica “recorriendo los comedores populares donde se ve la fila de vecinos jubilados y jubiladas, trabajadores desocupados y ocupados que necesitan de esa olla”. Aunque recordó que los movimientos populares como el MTL “peleamos para que no tengan que existir más comedores, lamentablemente siguen siendo necesarios en medio de esta situación tan compleja caracterizada por un gobierno nacional entreguista que quita derechos al trabajo, la salud y la educación”.
Durante el último año el ajuste mileísta provocó una profundización del deterioro de todos los indicadores vinculados a la vida de los trabajadores. Nadie puede sorprenderse cuando el informe del Indec señala que la pobreza alcanza a 9.7 millones de personas, lo que equivale a un 32,2 por ciento, pero la muestra que toma el Indec representa lo que pasa solamente en los grandes conglomerados urbanos, sin tener en cuenta a la población de pequeñas y medianas ciudades ni a la rural. Y más allá de que en esta ocasión no haya podido tapar el sol con la mano, sigue dejando por fuera de sus mediciones, variables como tarifas y transporte .
Esto quiere decir que aquello que se registra, parcialmente, es lo que le pasa a un universo de treinta millones de personas, a las dos terceras partes de la población total de la Argentina. Pero si se tomara como referencia el universo compuesto por la totalidad de los habitantes del país, que se compone de alrededor de 45 millones, en lugar de 9.7 millones, la cifra de personas que, con los mismos parámentros del Indec, fueron empujadas a la pobreza trepa a 15 millones.
En este punto también hay que insistir con que la medición que hace el Indec no refleja cabalmente lo que pasa en realidad, ya que toma como referencia una Canasta que subestima el impacto de las tarifas y el transporte, al tiempo que adopta parámetros muy particulares para ponderar si se es o no pobre: por ejemplo no considera “pobre” a una familia que habite una vivienda precaria en un barrio periférico y alejado de las redes de servicios básicos, que ocasionalmente y realizando changas, durante el último mes pudo juntar un millón de pesos.
Lo que pasa en verdad es que durante los últimos nueve meses la pobreza se catapultó siete puntos porcentuales. Para dimensionar esta tragedia nacional, cabe comparar la estadística oficial actual con lo que se vivió durante el gobierno de Mauricio Macri, en el que la suba de la pobreza fue de cinco puntos, tal como sucedió durante el de Alberto Fernández. Esto es grave pero resulta todavía peor si se considera que dónde más crece la pobreza es entre jóvenes y niños de cero a catorce años, segmento etario en el cual el registro indica que este drama alcanza a un 41,3 por ciento. Mientras que en el de los adultos mayores pasó del nueve al catorce por ciento.
De todos modos, con el dato del Indec sobre la mesa, desde La Rosada insisten con que la pobreza “cayo” del 52,9 al 32 por ciento desde el primer semestre de 2024, pero soslayan que ese 52,9 fue resultado de la mega devaluación del 118 por ciento que ordenaron Milei y Caputo apenas asumieron sus funciones. Asimismo, si se utiliza una metodología basada en patrones de consumo actualizados, la “Canasta Alternativa” coloca a la pobreza en un rango similar al que estaba durante el último trimestre de 2023, claro que en ese momento había 240 mil puestos de trabajo formales y alrededor de 28 mil empresas y pequeños comercios más, así como una serie de instrumentos estatales que apuntaban a paliar esta situación y que fueron destruidos por el actual gobierno a partir de la aplicación del DNU 70/2023, la Ley Bases y su larga saga.
De acuerdo a la Consultora Equilibra, si se utiliza la Canasta actualizada, el índice de pobreza se catapultaría casi al 45 por ciento, esto es, por arriba de aquel que recibió la Presidencia Milei y todo en un escenario en el que buena parte de los trabajadores conveniados perciben salarios que los ubican por debajo de la línea de la pobreza. Pero también en un marco de pronunciado 20 millones de personas endeudadas para cubrir gastos corrientes, deterioro del mercado laboral y en el que el precio de las tarifas, alquileres, transporte y otros servicios básicos se colocan bastante por encima del promedio de inflación oficial.
En simultáneo, el Estado Nacional suspende políticas vinculadas a la protección social tales como la entrega sin cargo de medicamentos a jubilados, avanza en la supresión de programas sociales y asistencia a comedores populares y adopta otros tantos comportamientos criminales como el que despliega contra las personas que tienen discapacidades. Como si fuera poco, el Proyecto de Presupuesto que envió al Congreso prevé derogar tres artículos clave del Régimen de Asignaciones Familiares por lo cual, si prospera, las asignaciones y prestaciones no contributivas van a dejar de recomponerse de acuerdo al índice de inflación y quedarán supeditadas al capricho presidencial.
Unidad y acción
Con este telón de fondo, el 3 de noviembre la CTA de los Trabajadores va a llevar a cabo sus elecciones que sin dudas constituyen un acto de profundo sentido político. “Hacemos esta elección en la que muchos luchadores y luchadoras confluimos más allá de los diversos matices, comprendiendo lo peligroso del escenario en el que vivimos a raíz de un gobierno que apunta a destruir a la clase trabajadora”, advirtió Muñoz, candidato a continuar en la Mesa Ejecutiva de la Central. Y subrayó que resulta preciso “buscar el mayor marco de unidad, una unidad bien entendida, una unidad a la que no se nos lleve a los empujones”.
En ese camino, Muñoz destacó que “como MTL y junto al resto de los sectores de la CoNAT, defendemos la tarea que nuestros compañeros y compañeras hacen cada día a lo largo y ancho del país”. Desde ese lugar, desde abajo, señaló que el MTL y la CoNAT aportan “a la unidad en la acción de cara a estas elecciones y también a partir del día después, ya que los trabajadores debemos salir del 3 de noviembre con una CTA fortalecida, que siga planteando la unidad y ocupando las calles, pero con mucha más profundidad que hasta ahora”.
Y, entonces, fue claro a la hora de añadir que “vamos a estas elecciones como el acto político que también constituye”, ya que “como parte de la clase, no debemos tenerle miedo a la política y por eso tenemos que trabajar para conseguir una unidad que no sólo permita que la Lista 10 gane estas elecciones”, sino que “también nos ayude a salir con más fuerza para derrotar a Milei y su gobierno de las embajadas israelí y yanqui”.
Lo que postula el Secretario de Actas de la CTA de lxs Trabajadores es un camino que se debe transitar de cara a un año en el que se van a realizar elecciones provinciales y también las Presidenciales ¿Pero podrá ser 2027 el año en el que la clase obrera, los trabajadores sindicalizados, desocupados, los movimientos territoriales, el Sindicalismo de Liberación tengan representación real en el diseño político que confronte electoralmente con la derecha?
“Somos marxistas leninistas y, como tales, debemos analizar la coyuntura, el lugar y el contexto dónde nos movemos, teniendo en cuenta una realidad que atraviesa no sólo a la Argentina sino al resto del mundo, que es muy complicada y queda claro que tenemos que pelear en cada uno de los lugares donde nos desenvolvemos”, subrayó Muñoz. Mientras que precisó que “como MTL formamos parte de un espacio más amplio, que en la provincia de Buenos Aires se llama Comuna y, como tal, integramos el Movimiento Derecho al Futuro que acompaña a Axel Kicillof”. Desde ese espacio de unidad transversal de los movimientos sociales es que, señaló, “empujamos con nuestras ideas para pelear por la construcción de un programa y ocupar lugares que, lejos de ser algo personal, reflejen una tarea colectiva”.
Al respecto, planteó que “aunque no sea fácil, sabemos que hoy necesitamos construir una unidad muy fuerte para derrotar al fascismo que gobierna en el país”. E insistió “que esa unidad debe tener un programa que nos contenga a todos y que permita que nuestra querida Argentina se pueda integrar a la Patria Grande y salga a dar batalla”. Por eso resulta preciso que “los y las comunistas que actuamos ahí no tengamos miedo a decir que nuestros objetivos estratégicos son la construcción del socialismo y el comunismo”.
Finalmente, remarcó que “hay que construir un programa de lucha en las calles, porque Milei y su gobierno fascista no se va a ir sólo por las urnas: para que se vaya precisamos mucha más lucha y más calle, unidad y organización. De tal manera, concluyó que “necesitamos que nuestra querida clase trabajadora comience a tomar consciencia de que la derecha viene por todo: por el futuro de nuestros hijos, nietos y nietas y es importante comprender el actual contexto, plantear nuestras posturas con claridad y bregar cada día por la unidad”.